1. Amor fati es una expresión latina que significa: “Amor por el propio destino”.

Amor fati  es una expresión latina que describe a la perfección el resultado de haber logrado la integración de la sombra.

La integración de la sombra –el abrazo inquebrantable de lo desconocido y de lo que ordinariamente se reprime, del tabú o de lo que se intenta evitar– es la raíz de toda magia eficaz.

Por lo tanto,  amor fati es un término poético y útil que podríamos emplear para sustituir la engorrosa expresión: “el estado mágico empoderado que resulta del éxito en la integración de la sombra”.

Nietzsche dijo acerca del amor fati en Ecce Homo:

“Mi fórmula para expresar la grandeza en el hombre es el amor fati: el no querer que nada sea distinto, ni en el futuro, ni en el pasado, ni en toda la eternidad. No sólo soportar lo que es necesario, y aún menos ocultarlo –todo idealismo es mendacidad frente a lo que es necesario–, sino amarlo.”

Y en La Gaya Ciencia:

“Quiero aprender cada vez más a ver como algo bello aquello que es necesario en las  cosas: entonces seré uno de aquellos que hacen bellas las cosas. Amor fati: ¡Que sea éste a partir de ahora mi amor! No quiero hacerle la  guerra a lo feo. No quiero acusar, no quiero ni tan siquiera acusar a los acusadores. ¡Que mirar a otro lado sea mi única negación! Y en general y en definitiva: ¡quiero, algún día, ser tan solo un afirmador!”

De la entusiasta descripción de Nietzsche deducimos que el amor fati puede constituir la “grandeza en el ser humano” ya que es sinónimo de la habilidad de estar plenamente presente en todas las dimensiones de la vida, incluyendo las más terribles, sin una reacción aversiva.

  1. El Amor fati constituye un acercamiento a la vida absolutamente libre de vergüenza.

El miedo, dice Frank Herbert en Dune, es el asesino de la mente.

La vergüenza es la asesina de la magia. Lo que es aún peor.

La Magia, o la fuerza bruja, es un tipo de poder que emana de dentro, que no puede ser comprendido de forma racional u objetiva, sino sólo de forma poética y subjetiva.

El poder que emana de dentro, la habilidad de efectuar cambios en el mundo a través de la numinosa cualidad del propio ser y las propias acciones, es distinto del poder que se impone, el uso de la coerción o la amenaza para alcanzar un fin deseado.

Hablando poéticamente, podemos decir que la fuerza bruja es un campo electromagnético de sincronicidad que rodea a una persona, el tono y la intensidad del cual está dramáticamente influenciado tanto por su experiencia de vida como por su reacción/respuesta a ésta.

La fuerza bruja de una persona a menudo actúa de forma semi-autónoma, funcionando sin intención deliberada por parte de su ego.

Con la integración de la sombra y su cuidado intencional a través del símbolo y el ritual,  la fuerza bruja de un individuo se puede aprovechar e integrar a una relación dinámica con la mente consciente.

Este trabajo de cultivo e integración de la fuerza bruja inconsciente con la intención consciente es la finalidad de todas las alquimias, tantras, iniciaciones chamánicas y mágicas que encontramos a través de todos los tiempos y culturas.

En la existencia humana, la vergüenza a menudo coincide con el dolor y el sufrimiento, y los prolonga.

En los últimos dos mil años de historia la dogmática religión organizada (incluyendo la dogmática religión organizada que es la ciencia materialista) ha sobrecargado incesantemente de vergüenza a todo el mundo.

Esta vergüenza y sus dolorosas consecuencias han sido promulgadas y dirigidas muy violentamente hacia las mujeres, las personas de color y las personas de género no conforme / LGBQT; si bien también hay que tener en cuenta que los hombres, incluidos los hombres blancos, sanos y cisgénero (que históricamente han tenido el nivel más elevado de privilegio dentro de la jerarquía de la vergüenza) también han sufrido traumas emocionales y espirituales en este estado de las cosas.

Básicamente, nadie gana realmente en la jerarquía de la vergüenza, porque incluso los “ganadores” –los hombres blancos privilegiados que acabamos de mencionar– reciben los beneficios de su “victoria” (prosperidad material, influencia política) al alto coste de su empatía, capacidad de conexión y acceso a su propia intuición y fuerza bruja, por ejemplo, desde la adhesión a una idea de “masculinidad” convencional, imparcial, que debe mantenerse en orden para conservar sus privilegios.

  1. El Amor fati connota la ausencia de contracción energética y la presencia de una fuerza bruja renovada.

La vergüenza que rodea cualquier aspecto de tu experiencia vital, las energías instintivas o cualidades personales, es una herida que causa una especie de contracción de tu fuerza bruja.

La vergüenza, lamentablemente, es un contagio social. Es una enfermedad únicamente humana, transmitida de persona a persona. Los monos, notoriamente, carecen de ella.

Esta contracción energética de tu fuerza bruja ocasionada por la herida de la contagiosa  vergüenza crea una especie de “cojera” energética. Cuando tienes esta especie de cojera a nivel mágico – como la mayoría tenemos – el campo de sincronicidad que te rodea se ve obstaculizado en su habilidad para provocar manifestaciones felices.

En lugar de esto, de forma bastante molesta, tu campo circundante de sincronicidad provoca manifestaciones que simplemente recrean una y otra vez (con varios matices de finura simbólica y un humor realmente oscuro) la situación original de daño.

Esto es muy poco divertido, y algunos dirían que “injusto” y, sin embargo, me atrevería a decir que es realmente un acto de amabilidad; es la manera del universo de enfrentarnos una y otra vez, con un aspecto jodidamente doloroso de la vida en la tierra que no hemos querido sentir y abrazar completamente, hasta que finalmente estemos dispuestos a querer abrazarlo.

Está de moda despotricar acerca del común y reconfortante dicho “Todo sucede por alguna razón”, porque queremos enfatizar que el dolor, la tragedia, el pesar y la violencia no tienen sentido. Esto es también algo bueno y diplomático a tener en cuenta cuando empatizamos con alguien que recientemente ha sufrido algún daño o está de luto. Por supuesto el dolor se percibe absolutamente carente de sentido.

Sin embargo, a riesgo de parecer extremadamente antigua y ofensiva, de hecho mi propuesta es que Todo Sucede por alguna Razón.

La razón no tiene por qué ser particularmente agradable, o algo que se pueda reconocer automáticamente como benevolente, pero parece haber un principio evolutivo alrededor del cual se construye la experiencia humana: el retorno de lo que ha sido reprimido.

No consigues ir más allá de ningún tono de dolor que este planeta ofrezca hasta que estás dispuesto a enfrentarlo con valentía y sin vergüenza.

¿Por qué es la falta de vergüenza un requisito? Porque la vergüenza es el elemento que causará que inconscientemente recrees ese patrón doloroso. Experimenta el dolor sin vergüenza y habrás interrumpido con éxito el patrón.

Este sombrío proceso de recreación de patrones funciona tanto en los niveles individuales como sociales.

Pero no es demasiado útil frotarnos las manos pensando en la disfunción social que se encuentra más allá de nuestro control inmediato –la forma más directa en que la disfunción social llegará a sanarse, eventualmente, es a través de individuos que primero hagan este trabajo para sí mismos y que apoyen a sus amigos y familias en esta labor.

En otras palabras, no hay una salida, sino una vía que recorrer.

Ami James, artista tatuadora

Ahora volvamos a la “cojera”.

Del mismo modo en que el cuerpo físico compensa una herida “robando” energía de otros sistemas, la psique genera estrategias de resentimiento, culpa, codicia, agresión, compulsión, adicción –la panoplia completa del vicio humano– como compensación a la “cojera” energética, sincrónica, generada por la herida de vergüenza en la fuerza bruja.

Estas estrategias también conocidas como vicios –resentimiento, codicia, agresión, compulsión, adicción– funcionan como mecanismos apropiadores de energía.

En otras palabras, debido a que la herida de vergüenza crea una contracción que te deja temporalmente incapacitado para acceder a dimensiones clave de tu propia energía eléctrica-espiritual-sexual interna, los vicios tratan de “apropiarse” de la energía de fuentes externas –la aprobación de otras personas, las drogas, el alcohol, el sexo alienado, el juego, el trabajo compulsivo– para abastecerte.

Este mecanismo de “apropiación” del vicio es la raíz de lo que la gente a veces llama “vampirismo energético”. Todos somos vampiros energéticos, en cierta medida, siempre y cuando mantengamos estos vicios operativos en nosotros.

También estamos todos en una relación codependiente y adictiva con el mundo, otras personas, y con la vida, en la medida en que nos mantenemos en esta situación.

Si te gusta la astrología y te preguntas dónde puede estar tu herida más profunda y tu contracción más intensa, una estrategia simple es echar un vistazo a tu carta natal en astrolabe.com, y buscar la casa y el signo en los que se encuentran tu Saturno y tu Plutón. El libro de Liz Greene Saturn: An New Look at an Old Devil y el de Steven Forest’s The Book of Pluto: Finding Wisdom in Darkness with Astrology son fuentes excelentes para este tema.

  1. El Amor fati nos indica el significado real de la integración de la sombra.

El trabajo de integración de la sombra, tal como se describe en prácticamente todas las fuentes contemporáneas, se explica a menudo como un esfuerzo por “poseer” o responsabilizarse de las cualidades negativas (como por ejemplo las estrategias de compensación/los vicios) que uno preferiría negar que posee.

En este discurso, es común hablar de “poseer la propia codicia” o “poseer la propia agresividad”.

Esto me parece una versión débil y bastante patética de la integración de la sombra.

Porque aunque salir de la negación al contemplar nuestras estrategias compensatorias y sus consecuencias es un movimiento clave para el trabajo con la sombra, según mi experiencia en realidad éste es sólo el primer paso.

En otras palabras, si simplemente te quedas en la fase de dejar de negar tu codicia,  agresividad o resentimiento, aún permanece el hecho de que estás lleno de codicia, agresividad y resentimiento.

Por lo tanto, has logrado reconocer los efectos de tu sombra no integrada, pero todavía no has llegado a integrar tu sombra y su poder.

Esto es debido a que el contenido esencial de tu sombra no es esa codicia, agresividad o resentimiento, o cualquiera que sea el tipo de vicio que tu psique prefiera.

Como hemos señalado, estos vicios son sólo estrategias compensatorias que te ayudan a sobrevivir “apropiándote” de energía.

El contenido real de tu sombra, lo que realmente estás reprimiendo y evitando, es el abrumador recuerdo-sensación del encuentro con energías tabú.

A menudo estas energías tabú son aquellas del deseo sexual (eros), y su más esotérico e inseparable gemelo, el deseo de muerte (thanatos).

Estas energías son tabú por la sencilla razón de que sus efectos son realmente abrumadores para la psique y, si no se contienen, son perjudiciales para las relaciones sociales.

La mitad del trabajo en la magia efectiva consiste en el esfuerzo de crear sólidos contenedores simbólicos y rituales en los que encontrar y abrazar estas abrumadoras energías tabú. Si te fijas, en casi cualquier tradición indígena chamánica se puede ver este trabajo de creación de contenedores.

En la sociedad civilizada dirigida por los Saturninos dogmas gemelos de la religión y la ciencia materialista, prácticamente nadie tiene acceso a contenedores simbólicos y rituales para el encuentro con estas abrumadoras, pero inevitables, energías.

Así que, en ausencia de contenedores mágicos deliberados, el limitante mecanismo contenedor de comprobación por defecto para las experiencias abrumadoras del deseo sexual y el deseo de muerte, de la sociedad civilizada, es la vergüenza.

Y, como hemos señalado, la vergüenza daña. Es básicamente el mecanismo contenedor más jodido y perjudicial que ha existido jamás.

En otras palabras, a pesar de que Freud tenía una severa ceguera centrada en sí mismo que afecta en gran medida su interpretación de la experiencia psicológica (especialmente  su interpretación de la experiencia femenina del trauma), yo diría que estaba muy en lo cierto en su atribución de casi la totalidad de las neurosis (la “cojera” energética de la que hablábamos) a la represión y la vergüenza hacia las sensaciones de deseo sexual y del deseo de muerte.

La teoría de la sombra de Jung (en la que se basan casi todas las débiles versiones modernas del trabajo con la sombra) no tomó en plena consideración la escandalosa base de vergüenza sexual y respecto a la muerte de la sombra, probablemente debido a la propia necesidad de Jung, comprensible pero egoísta, de distanciar su trabajo del de Freud, su mentor convertido en rival.

Como resultado de esta evasión de la sensacional naturaleza vergonzante de la sombra, el propio proceso de integración de Jung, el cual practicó en su ahora famoso Libro Rojo y aplicó con sus clientes…

… si bien es un proceso hermoso y a menudo efectivo a la larga…

… resulta innecesariamente oblicuo, arduo, largo y arcano.

En otras palabras; el símbolo, el sueño, el ritual y la imaginación siempre serán elementos de comunicación efectiva con el inconsciente –Jung estaba en lo cierto al respecto– pero yo diría que la total dependencia de Jung de estas herramientas para llevar a cabo el trabajo de integración también se debió, en parte, a su falta de voluntad para sencillamente confrontar sin rodeos  la sombra y todas sus escandalosas sensaciones.

Freud, a pesar de todos sus fallos de interpretación provocados por su narcisismo, tenía la virtud de una incesante voluntad de confrontar y denominar al contenido de la sombra como lo que es: sexo y muerte, eros y thanatos, el reino del tabú.

  1. Amor fati significa abrazar toda sensación sexual y sensación de muerte, pasada y presente.

Cuando uno está dispuesto a confrontar de forma consciente, deliberada (podríamos decir “ritual”) y sin vergüenza alguna y sentir plenamente toda sensación, incluyendo las abrumadoras  sensaciones del recuerdo del encuentro con el tabú, el eros y el thanatos, uno alcanza el amor fati afirmando la esencial y misteriosa “bondad” de la experiencia vital de uno mismo en su totalidad, incluyendo experiencias muy dolorosas y traumáticas.

Quiero ser clara: no estoy hablando en absoluto de una visión fluffy-bunny, de un bypass espiritual, de una “aceptación” pasiva de las dificultades de la vida o de una resignación a la violencia y a la miríada de opresiones de nuestra sociedad.

De lo que estoy hablando es de una forma de crear una “interrupción del patrón” masiva y sanadora en el doloroso ciclo de la vergüenza y sus viciosas estrategias compensatorias, las cuales siempre crean… más dolor y más vergüenza.

Esta “interrupción del patrón” está en el corazón del tantra y la alquimia, los senderos “del rayo” hacia el despertar no-dual. Los caminos del rayo se reconocen ampliamente por ser tan rápidos como potencialmente peligrosos –dado que la simple indulgencia en la sensación del tabú no provoca la iluminación.

El proceso de confrontar con sabiduría, sin vergüenza alguna y sintiendo plenamente  la abrumadora sensación del tabú, obviamente no es fácil. Si fuera fácil y divertido, no nos habríamos dedicado durante miles de años a invertir nuestras energías colectivas en evitarlo.

En mi experiencia, se trata de algo tremendamente desafiante, y requiere un inmenso coraje, fuerza  y una gigantesca y urgente voluntad de despojarse de estrategias compensatorias.

Algunas personas son capaces de hacer este trabajo en solitario, algunas requieren apoyo. Yo no aconsejo intentarlo a menos que tengas una mente sana y estés realmente preparado para tomar máxima responsabilidad como adulto para aceptar el trabajo en toda su extensión.

Yo enseño un método meditativo para realizar este tipo de integración de la sombra al que llamo Existencial Kink (Kink Existencial), y aunque es súper intenso y no apto para cualquiera, también puede ser inmensamente rápido y efectivo, como muchos de mis clientes y participantes de mis cursos pueden atestiguar.

  1. El Amor fati es el estado mágico más eficiente que se pueda experimentar.

Amor fati, el total y extático amor por el propio destino, incluyendo sus dimensiones más dolorosas, es una condición liberada.

Es la condición que Jung llamó “individuación” –porque, para experimentar el amor fati, debes realizar el trabajo de separarte (individuarte) a ti mismo de la vergüenza familiar o social respecto al eros y el thanatos.

También es una forma bastante valiosa y dinámica de conciencia no dual.

El Amor fati otorga a un poder mágico inmenso, primero, porque es la habilidad de tener una relación no-contracturada (no emocional, dañada, aversiva, reactiva) con el dolor y la adversidad.

Piensa en ello durante un minuto. Imagina que tienes el poder de conocer cualquier circunstancia, cualquier emoción, desde una atención despreocupada y sensible.

Imagina que no existe nada ante lo que te tengas que encojer, nada que tengas que evitar.

Es relativamente fácil ver cómo esta capacidad confiere una apertura hacia la vida, hacia otras personas y hacia lo desconocido, que es la condición ideal para la “buena suerte”.

La Fortuna favorece a los valientes, reza el dicho.

Arcano de la Rueda de la Fortuna del tarot de SoftAnatomies

Y es muy cierto, cuanto más valiente eres en tu voluntad de sentir de forma plena y de estar presente incluso en las sensaciones más extremas, más abierto estás al amplio campo de la vida y, por lo tanto, estás mucho más expuesto a que la buena fortuna te encuentre.

La buena fortuna no puede contactar fácilmente a los que se pasan la vida evitando el eros y el thanatos, cojeando con los vicios compensatorios.

De hecho, la buena fortuna en sí misma es sumamente sensacional, y si habitualmente bloqueas la sensación con vicios compensatorios, también estarás rechazando inconscientemente los dones de la buena fortuna, porque tu ser ni siquiera los verá como algo bueno: los verá simplemente como algo sensacional, y tu ser ha aprendido a considerar la sensación intensa como algo inaceptable y peligroso.

Así que una clave para obtener un alto nivel de buena fortuna, salud, prosperidad, etc., es este tipo de trabajo intenso con la sombra, en el cual aprendes a recibir sensaciones fuertes.

En segundo lugar, el amor fati proporciona un inmenso poder mágico, ya que corresponde a tener un campo energético sincrónico sano, no debilitado por la vergüenza, y que no recrea la escena original, tristemente dolorosa, para obligarte a lidiar con ella.

En otras palabras, en el amor fati, tu fuerza bruja está capacitada para llevar a cabo una función más alegre, generando relaciones y situaciones positivas a tu alrededor. En esta condición no necesitas estrategias compensatorias para “apropiarte” de energía, por lo que eres capaz de tener una relación no abusiva y comprensiva con la realidad.

Cuando tienes amor fati como fuerza bruja, resultas mucho más atractivo a los aliados de todo tipo que te rodean; humanos, deidades, animales, elementos, –por la sencilla razón de que ya no estás aprovechándote de su fuerza, sino que estás arraigado en tu propia fuerza.

Considera lo siguiente: “vir” es una raíz latina que significa literalmente “fuerza”. Cuando eres “virgen”, te fertilizas a ti mismo, estás lleno de tu propia fuerza. Cuando eres “virgen” también eres “virtuoso” en vez de “vicioso” porque no estás robando energía inconscientemente de otras personas o sustancias.

En términos mágicos, ser virgen y virtuoso no tiene ninguna relación con ninguna forma específica de conducta sexual o inexperiencia o con ser un santurrón/na. Tiene relación con estar en una condición de amor fati, unido con la propia, fuerza divina.

  1. El Amor fati es una afirmación de la identidad divina.

¿Quién crees que eres?

Quiero decir, en verdad. ¿Qué revelan tus actos, elecciones, relaciones, respuestas a las situaciones de la vida, acerca de quién, en lo más profundo de ti mismo, crees que eres?

Si eres como la mayoría de nosotros los humanos, es probable que en algún punto te creas profundamente incapaz de encontrarte cara a cara con la vida y la muerte.

Eso es mentira, y es una parte importante del contagio social de la vergüenza. La vergüenza, como mencionamos anteriormente, es un esfuerzo realmente pobre por crear contenedores para el abrumador encuentro con las sensaciones de eros y thanatos.

Parte de lo que hace a la vergüenza tan pobre como estrategia de contención es una actitud de “Uh, ¡yo no puedo lidiar con esto! ¡Fuera! ¡Fuera!” en lugar de asumir una actitud de “esta experiencia realmente intensa es parte de la vida, vamos a ver qué puedo hacer para encontrarme sabiamente con ella sin volverme loco”.

Mientras creamos profundamente que somos incapaces, es inevitable que nos hundamos en la autocompasión.

Puesto que la sincronicidad es un patrón de significado, y la identidad es lo que nosotros “significamos”, cuando nos identificamos con esta ilusión de lamentable incapacidad, generamos circunstancias sincrónicas en nuestra vida que significan: lamentable incapacidad.

De modo que una manera de entender el valor del amor fati es reconociendo que el abrazo del amor fati es una actitud divina.

Y cuando practicamos de todo corazón esta actitud divina, pasando de una postura de autocompasión a una de capacidad de clara visión, alteramos fundamentalmente aquello que creemos que somos, nuestro “significado”. Cambiamos este significado, y la firma energética de nuestro ser.

Dado que la sincronicidad, de nuevo, es un patrón de significado, cuando nos identificamos con esta verdad divina de poder asombroso para recibir cualquier cosa con un profundo abrazo dentro de un contenedor de sabiduría, generamos circunstancias sincrónicas que significan: poder asombroso.

En Conclusión

Ahí lo tienes. El menú de hoy: Amor fati. Es impresionante, ve a buscarlo, enciende tu fuerza bruja.

Además: Nietzsche y Freud, como muchos de nosotros, eran imbéciles a veces pero también resultaban estar totalmente en lo correcto en algunos puntos importantes.


Autoría:

Carolyn Elliott es editora de WITCH magazine y una coach con una peligrosa reputación. Es autora de Awaken Your Genius: A Seven-Step Guide to Uncovering Your Creativity and Manifesting Your Dreams.  Es conocida por su extraña e incómoda habilidad para sonsacar a personas mágicas realmente inteligentes y de alto rendimiento y conseguir que hagan las cosas que en realidad quieren hacer.


Imagen destacada: Amor Fati rings, Jason Alton

Tags:

You May Also Like

3 Herramientas de Trabajo con la Sombra

Por Catherine Liggett. Imagina tener una relación tan íntima contigo mismo que te sientas ...

10 Rasgos de una bruja

Hay muchas, pero muchas, más brujas que aquellas personas que se identifican como tales ...

La Magia Mundana del Hilo

Hilar, tejer, coser y trabajar con hilos ha sido una tarea del hogar mundana ...