Acerca de Witch Hispana

 

Hace falta un tipo de fuego especial para lidiar con la brujería.

Y es posible que no se necesite nada más.

Pero encender ese fuego es imprescindible. Conocer las sombras que proyecta y aprender a danzar gozosamente con ellas. Ser capaces de resistir la intensidad de la luz y el calor que emanan de su centro. Estar dispuestos a mantenerlo vivo, a alimentarlo con la ofrenda más valiosa de la que podemos disponer: Nosotros mismos, nuestras vidas, en perpetuo cambio.

Hace poco más de un año, en plena crisis de sentido mágica y existencial, empecé a leer los escritos de Carolyn Elliott, y otros autores en la web original de Witch. En las publicaciones confluían diferentes trayectorias, diferentes caminos, tradiciones, escuelas, perspectivas o maneras de hacer, pero todos tenían algo que yo apenas había visto en otros lugares: La disposición a danzar con la sombra, abrazar la intensidad de la luz, y alimentar el fuego con sus propias personas, tal como fueran en cada momento.

Es como encontrar una playa, en la que uno puede decidir si quedarse chapoteando en la orilla, bajo la cálida y apetecible luz solar, o asumir el riesgo de sumergirse al encuentro de los monstruos de las profundidades abisales.

Seguramente lo más sensato sea logar una buena combinación de ambas vivencias.

Lo importante, para mí, era que el tipo de trabajo que hacía la gente vinculada a Witch daba esta oportunidad sin juzgar acerca de la elección de cada individuo, y aún más allá, sin importar la tradición que seguías, tu currículum mágico o cosas por el estilo.

En cierto modo, era una especie de playa nudista. Las etiquetas quedaban a un lado, como la ropa, y el corazón, la cabeza y las manos, directos a las tareas del fuego. Por supuesto, la tarea del fuego puede iniciarse en cualquier momento y lugar, tal como seas, tal como estés y te encuentres. El mismo fuego puede encenderse en el contexto de una tradición o en un camino solitario, de forma deliberada o espontánea.

Pero encontrar a otras personas haciendo aquello que tiene un significado profundo para uno, poder compartir experiencias con ellas, siempre me ha resultado particularmente maravilloso.

En estos meses he visto fuegos increíblemente inspiradores a mi alrededor, dentro y fuera de Witch. Mi propio fuego ha sido recuperado de sus tristes cenizas y, a través de él, he aprendido más de la vida, la magia y la brujería en año y medio de lo que había podido aprender al respecto en la última década de mi existencia.

Obviamente han cambiado muchas cosas en este tiempo – y más que van a cambiar. Pero algo que tuve claro, en cuanto me di cuenta del tipo de lugar especial al que había llegado, era que quería que más personas pudieran acceder a él. Así que me alié con dos de mis amigos más cercanos, y pedimos permiso a Carolyn Elliott para crear una versión en castellano de WITCH, destinada a todo el público hispanohablante.

Si estás leyendo esto es porque, afortunadamente, nos lo concedió.

Así que, bienvenida/o a WITCH HISPANA. Esperamos que disfrutes de la lectura de los artículos que ponemos a tu disposición, que te suscribas a la lista de correo para conocernos mejor, y que te animes a escribir (o traducir) con nosotros desde el resplandor de tu propio fuego – o la oscuridad de tu sombra – para propagar la Magia.


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