Por Myriam Wigutov.

                    Al igual que la palabra “salvaje” la palabra “bruja” posee un matiz peyorativo, pero hace tiempo era un calificativo que se aplicaba a sanadoras…
Franca Sachi De Vecchi. Tantra Espiritualidad y Armonía Sexual, 1999.

…Gin-Ecología es la habilidad de la mujer para describir la ciencia, es decir el proceso de saber, en el que las mujeres eligen ser sujetos y no meros objetos en esta búsqueda. Es el descubrir y desarrollar las relaciones de amor y de vida (dentro) de nuestra propia especie y género.
Mary Daly. Gyn/Ecology: The Metaethics of Radical Feminism, 1978.

 

Llamaré Bruja a la función de desarrollar ciencia por fuera de la “academencia” de la academia, saberes, oficios y pragmatismos para desarrollarnos, entrenar capacidades ocultas y misteriosas, trabar amistad con los mundos invisibles, sanarnos a nosotras mismas y, eventualmente, a las y los demás.

Llamaré Bruja a todas aquellas intuiciones, visiones y pensamientos que son nuestro instinto, nuestro olfato, “charme”, encantamiento, el famoso sexto sentido que en nombre de la civilización ha quedado degradado y desterrado, pero que no ha muerto ni quemándolo en la hoguera.

Llamaré Bruja a ese territorio recuperado de mitos, creación de viejos-nuevos ritos, tecnologías femeninas, internas o externas; a ese espacio de unicidad de todos los mundos, de inclusión en un todo ecológico. Al continuo de la creación y su interconexión.

A cada mujer, reprimir su Bruja, provoca un sinfín de enfermedades, a sí misma y a todo su alrededor: depresión crónica, insociabilidad, melancolía y otros males fisiológicos. Desde aquí clamo por nuestro poder autocurativo, sanador, y su re-sacralización.

El poder femenino de las chamanas, brujas y comadronas de las comunidades de orientación matrística se basaba en los Misterios de la Sangre: Menarquia, Florecimiento sexual, menstruaciones durante más o menos cuarenta años, maternidades, partos, puerperios, lactancias, climaterio y menopausia.

Las mujeres, al compartir espacios comunitarios realizaban sus sanaciones y entrenamientos grupalmente, menstruaban juntas (y aun hoy nos sigue pasando). Descubrieron la relación entre el sangrado de las humanas y las fases lunares; que su propia fertilidad respondía a un patrón relacionado con los ciclos de la Tierra, la Luna, el Sol; Vicky Noble, en su libro El poder Natural de la Mujer, propone la hipótesis de que el Yoga fue creado por estas mujeres intentando conducir y aprovechar estas energías en favor de sus comunidades.

La ciudad de Delfos fue famosa por sus oráculos, y Delfos significa útero. Las antiguas Sibilas y Sacerdotisas preclásicas y clásicas consultaban sus oráculos exclusivamente durante sus sangrados, porque era el momento de mayor sensibilidad hacia el mundo oculto y sutil. (SCHUTTLE, Penelope y Redgrove, Peter, The Wise Wound – Menstruation & Everywoman (1978) )

La próxima vez que sientas la Sagrada Ira o Furia, sobre todo si sucede antes o durante tu sangrado, trata de que tu Bruja se exprese libremente.

En “esos días” se disuelve el velo entre la aparente “realidad” y la realidad real, vemos la verdad de las cosas y no toleramos eufemismos, hipocresías ni condescendencias. Al poder de la Bruja lo llamaré el “Don del Disfemismo” que es lo contrario del eufemismo: ser deliberadamente brava y filosa, oscura y densa, limitante, desafiante. ¡En tu próxima menstruación ejerce el tuyo!

El Patriarcado ha querido manipular y forjar a su antojo a las mujeres brujas de estos últimos seis mil años. Lo ha hecho influyendo en todos los planos de sus cuerpos, sobredimensionando los valores de bondad, sumisión, recato, abnegación y entrega, argumentando que ESOS SON los valores femeninos, como una venenosa intoxicación de sus cuerpos físicos y no físicos con químicos industriales y terrores brujomaniacos. Esos valores forjaron la esclavitud brujeril convirtiendo a las mujeres-brujas en “donantes” permanentes yque se agotan en la entrega de sus energías, bienes, tareas y cuidados.

La cultura ha desacreditado, perseguido, desterrado, castigado y literalmente penalizado a los valores menstruales, más “brujeriles”, de fuerza, insumisión, astucia, poder, agresividad, independencia y soberanía. Todos estos bienes morales son adjudicados, con exclusividad, a los hombres. Valores intolerados en una mujer-bruja en el patriarcado.

Seguramente si pudiéramos ser más agresivas, poderosas e insumisas, no soportaríamos tanta sujeción al “orden” en el que nos educan e imponen y luego nos auto imponemos.

Si pudiéramos ser más agresivas, poderosas e insumisas, más Brujas, este sería otro mundo.

El poder de la Bruja es el poder del conocimiento de lo cíclico, de la renovación, de la sabiduría para empezar de nuevo de “otro” modo: La sabiduría de dejar morir lo que tiene que morir, matar lo que ya ha vivido demasiado y hacer lugar para que nazca lo que debe que nacer.

El poder de la Bruja es su sabiduría: el conocimiento de los ciclos naturales de todo lo que fue es y será.

 

BRUJAS

Si te sientes diferente desde siempre y no encajas completamente en ningún lado…

Si tienes intuiciones espirituales que no te ha enseñado nadie…

Si te sientes «llamada” por el Antiguo Arte, en lugar de llamarlo, y te es irresistible…

Si el llamado tiñe toda tu vida de una intensa emoción…

Si el llamado te produce, al mismo tiempo, éxtasis y sensación de falta de mérito…

Si te da miedo que piensen que estás loca, porque tu entorno te desconoce y desacredita…

Si el llamado sigue haciéndose oír por múltiples caminos y al desatenderlo te enfermas…

Si conoces la enfermedad física o psicológica que los métodos tradicionales no pudieron curar, y te has curado metiéndote lo suficientemente hondo dentro de vos misma…

Si en tu familia son más de una…

Si en sueños tus guías te entrenan e informan…

Si has recibido un nombre «verdadero” en sueños o visiones…

Si puedes alterar tu estado de conciencia y el de los demás…

Si reconoces tanto a tus guías internos como a los externos…

Si has experimentado la capacidad de sanar…

Si produces buena suerte…

Si puedes reconocer las sincronías…

Si puedes leer los símbolos…

Entonces has recibido la verdadera Iniciación

todas las demás serán menores…

No lo dudes ¡ya eres una bruja!

 

Fragmento corregido y actualizado para WITCH HISPANA del libro sobre Saberes Menstruales LA RUEDA PÚRPURA – Taller de Conocimiento Femenino Myriam Wigutov © editorial La Quimera, Buenos Aires (2004)

Imagen destacada: John Tracy


Autoría:

Amaya Laura Arruabarrena de A+R Expertos en Miradas: https://www.facebook.com/expertosenmiradas/
Fotografía: A+R Expertos en Miradas

Myriam Wigutov es teatrista y docente de Técnicas Corporales. Instructora de Yoga, Bruja y Mujer Medicina. Coordina retiros y talleres sobre el Sagrado Ciclo Menstrual con perspectiva de Género y por la No Violencia hacia las Mujeres.
Autora de La Rueda Púrpura (2004). Puedes conocer más de su trabajo a través de sus blogs Myriam Wigutov y La Rueda Púrpura, y contactarla vía Facebook o escribiendo a myriamwigutov@yahoo.com.ar

 

 

 


 

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