Brujería. Las fronteras de la fe y la duda.

“Fe. ¿Qué pasa con la fe? ¿Qué pasa con mis voraces dudas? ” Quizá esa sea una de las preguntas más comunes que recibo como lectora, profesora, consejera, e incluso cuando era psicóloga.

La creencia es mantener algo como verdadero a pesar de la ausencia de una evidencia que lo apoye.

Teniendo en cuenta lo poco que los humanos sabemos sobre el Universo en que habitamos, la creencia es, cuanto menos, una construcción psicológica esencial, necesaria en el día a día para mantener nuestra cordura y nuestra sociedad.

Las preguntas acerca de la fe y la duda también me persiguen. La magia(k) me atraía ya a muy temprana edad, pero siempre me sentí como si fuera algo a lo que miraba desde fuera.

¿Cómo lo hacían todas esas personas hermosas y seguras que parecían tener una fe inquebrantable no solo en sí mismas, sino también en su camino y en las energías con las que trabajaban?

¿Cómo lo hacían para que pareciera tan elegante y armonioso? Mientras que, por contraste, yo estaba sentada en una esquina, como una cría repitiendo una y otra vez su molesta cantilena “¿pero, por qué?”.

Durante mucho tiempo vi mi duda como una carga.

Mi mente crítica nos hundió a mí y a mi magia(k) hasta el punto en el que renuncié a la brujería. ¿Por qué molestarse con la magia si no puedes creer en ella?

Me encogí de hombros y razoné que tenía demasiadas preguntas y una mente demasiado crítica para disfrutar de la magia(k).

Estudié una carrera científica y dejé el oficio atrás. Pero en algún lugar, en el fondo, sentía que aquello no estaba bien.

La brujería seguía perturbando mis sueños y llamándome de regreso.

Además, siempre había considerado la ciencia y la matemática como el lenguaje de la magia(k). Para honrarnos a nosotros mismos, a la Tierra y al Universo debemos entenderlas.

Eso es lo que hace la ciencia, permite la comprensión. Entonces, ¿cómo podría estar practicando el lenguaje de la magia(k) pero rechazando el sendero? Este dilema me desconcertó y me dolió durante mucho tiempo.

Mientras trabajaba en mis artículos y tesis, aprendí el arte de formular hipótesis y hacer pruebas, y surgió la pregunta: ¿dónde encajan las brujas si tenemos científicos, matemáticos, físicos, médicos, etc.?

Curiosamente, muchos de los científicos de hoy, aunque agnósticos, se inclinan hacia caminos y filosofías paganas y espirituales.

Las brujas, en mi opinión, trabajan con la ciencia y la comunidad para ayudar a unir a las personas y al medio ambiente alentando una relación sana entre la naturaleza y uno mismo.

Las brujas saben que los humanos estamos programados para creer en un poder superior, y usamos esa predisposición para alentar a las personas a creer  y enamorarse de todo un sistema de maravillas, que incluye el Universo, la Tierra, los animales, las otras personas y los prodigios de lo explicable y lo inexplicable.

Fomentamos el sentimiento de alegría, conexión, enraizamiento, plenitud, amor, transformación y misterio.

Alentamos a las personas a que ocupen su lugar en este sistema y a respetar el lugar de todos los demás seres en él.

Sin embargo, las brujas también se sientan a la orilla de la ciencia, junto con los artistas. Algunos teóricos ahora se refieren a este espacio como las “fronteras”.

Las brujas y los artistas exploramos las preguntas de “¿qué pasaría si?” y “¿por qué?” cuando nos enfrentamos a lo inexplicable, al igual que los científicos. Pero no estamos limitados por las subvenciones o la imaginación.

Empujamos los límites más allá de lo mundano. Exploramos todas las cosas que la ciencia no puede explicar (todavía).

Nos apoyamos en los misterios y alentamos la admiración juguetona y la creatividad en lugar del miedo y la culpa.

Las brujas no queremos que la gente tenga miedo del universo en el que vivimos.

La humanidad y el Universo existen, mejor disfrutar de toda la belleza que podamos, tanto en lo conocido como en lo desconocido.

Y, seamos sinceros, el volumen de cosas que los humanos no comprendemos siempre eclipsará lo poco que realmente sabemos.

Podemos temer la vastedad de lo desconocido y servirlo entre capas de vergüenza y cólera, o podemos divertirnos con los misterios y probar nuestra creatividad en este creciente mar de estrellas y soles.

Las brujas y los artistas trabajan para tejer los mitos y los hechos del pasado en la sabiduría, los rituales y las tradiciones del presente.

Este tejido ayuda a mantener unidas la estructura y la memoria de nuestras comunidades. También intentamos empoderar a las personas para que exploren su propia magia(k).

Y tanto los artistas como las brujas crean. Reunimos ingredientes e inspiración para alentar, mover y cambiar a las personas en nuestras comunidades.

Esta inspiración a menudo impulsa a los científicos a avanzar en sus búsquedas. Todo está conectado.

Cuando se considera en estos términos, la brujería es una gran responsabilidad.

Incluso si sólo lo estás haciendo por ti mismo, hay mucho que considerar y aprender.

Cuando esta pequeña perla de sabiduría me golpeó, tuve un auténtico momento de “ajá” y “Dios, qué gran idiota soy”.

La duda no es una debilidad, es un aliado.

Para explorar, crear y unir tenemos que hacer preguntas. Tenemos que cuestionarlo todo. Todo el tiempo.

La duda impide que nos volvamos complacientes y estancados.

El Universo se mueve y cambia muy rápido. Es absolutamente vital que hagamos preguntas a medida que avanzamos. Esto es lo que nos ayuda a aprender y crecer.

La duda es también un recurso muy protector.

Una mente crítica también te ayudará a evitar que te conviertas en una oveja más del rebaño, y te protegerá de caer bajo el hechizo del discurso de un líder narcisista.

Si hay algo torcido en un grupo o una persona, tu instinto te avisará con persistentes dudas.

La duda, el pensamiento crítico y la curiosidad son lo que te ayudará evitar seguir la corriente de cualquier tradición impostada.

Es perfectamente natural y normal crear significado y mitología en torno a tu propia vida, pero es importante que tengas una elección consciente al respecto… Aunque este es otro tema para otro momento.

Una mente crítica también ayuda a empatizar y conectar con los demás. Nos ayuda a entender su punto de vista.

Y, si escuchas a tu intuición y haces las preguntas correctas, puedes saber cuando alguien está mintiendo. Hay un gran poder en la duda y el cuestionamiento.

Está bien estar inseguro. Está bien tener dudas, grandes y pequeñas. Está bien hacer preguntas.

Está bien ser crítico. Si alguien te dice que dejes de preguntar, aléjate. Rápido.

Cualquier bruja, brujo, druida, chamán, etc. que veas tiene preguntas y dudas.

La curiosidad combinada con una mente crítica genera una fantástica energía que te ayudará a avanzar y a crecer.

Es más que probable que esas personas a las que se idolatra llegaran a donde están gracias a su duda. Su duda los dejó hambrientos de saber más.

La duda solo se convierte en un problema cuando erosiona tu autoestima.

Ahí es donde realmente comenzó mi sanación.

Una vez que me di cuenta de que mi auténtico problema era dudar de mí misma, desarrollé una mejor comprensión del papel que desempeñaban las dudas en mi vida y mi camino en el oficio se hizo más fácil.

Trabajando para curar mis problemas de dudas sobre mí misma y autoestima, llegué a comprender que era digna del camino mágico y que tenía poder personal.

Llegué a comprender que todos nacemos con el mismo poder y magia(k).

Nadie nace inherentemente con más o menos alma / magia(k) / poder que otro. Todos somos poderosos, mágicos y valiosos.

Lo que hagamos con esa llama interior de la magia(k) depende de nosotros.

Pero, ¿cómo ayudó esto a mis preguntas sobre la fe y la duda? ¿Cómo llegué a manejar mi magia(k) con la misma gracia que esas brujas que había idolatrado?

No lo hice.

A medida que mi confianza y mi autoestima crecieron, aprendí a trabajar y expresar mi magia y mi poder a mi manera.

También aprendí que la perfección era un mito.

Mis hechizos no tenían que ser perfectos. Mi grimorio no tenía que ser perfecto.

En un momento dado era importante dar lo máximo de mí, pero era mejor explorar la magia(k) y practicarla del modo en que yo fuera capaz, que no practicarla en absoluto.

Las ideas de perfección, duda, fe, etc., no deberían detenerte.

La intención pura es importante, pero también es jodidamente rara, seamos realistas.

Esto es porque la fe es un verbo. Es algo en lo que trabajas.

La fe es muy parecida a la meditación. La mayor parte del trabajo de la meditación no se encuentra en losmaravillosos momentos de Nirvana, sino en el trabajo constante para devolver la mente a ese estado de bendito Nirvana.

Se necesita dedicación y trabajo para ser bueno en eso.

La duda es el status quo. La fe es el músculo que tú construyes.

Las investigaciones demuestran que cuanto más fuerte es tu fe, más bajas son tus habilidades de pensamiento crítico.

¿Por qué alguien querría dañar sus habilidades de pensamiento crítico? Ser bruja se trata de equilibrio.

De vez en cuando quiero ser capaz de confiar en el Universo que estoy explorando.

Quiero ser capaz de dejarme llevar en cada una de las expansivas y resplandecientes pulsaciones del espacio y creer, aunque solo sea por un momento, que hay un orden en todo esto, que hay un sentimiento de reciprocidad y amor entre mí y todo lo que conozco.

No sirvo para pensar en blanco y negro.

En mi opinión, la fe y la duda pueden vivir en perfecta armonía simbiótica.

El hecho de que a veces sea incómodo no significa que esté mal, solo significa que tengo más trabajo que hacer tanto para responder a mis propias preguntas como para apoyarme en mi fe.

La elección es siempre nuestra.

La duda no desaparece cuando trabajo con magia(k).

Trabajo arduamente para crear espacios sagrados y momentos que inviten a que se den instantes transparentes de fe y magia- no siempre funciona.

Pero eso no significa que deje de arriesgarme. Tampoco significa que sea un fracaso o una mala bruja.

Al igual que un artista dedica cientos de horas a perfeccionar su arte, un montón de errores forman parte del proceso de hacer una obra maestra.

¿Y esas brujas que solía idolatrar por su poder y gracia? Probablemente me las encontraré  un buen día.

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Autoría:

Catherine Winther

La doctora Catherine ‘West’ Winther es psicóloga retirada y apasionada feminista LGBTQIA, y proviene de una larga línea familiar de creadoras, brujas y lobos. A través de su coven online  en WeaverTarot.com, ofrece lecturas, hechizos, curiosidades y asesoramiento. Su pasión es mantener espacios sagrados de sombra y fomentar la alquimia a través de la conversación. Ayuda a la curación y el crecimiento potenciando de la gran obra, la gran magia, la gran naturaleza, la risa, la sensualidad y la creatividad.

 

 


 

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