Cobrar o no cobrar

Por Laura Lleonart.

¿Es lícito cobrar por los servicios o enseñanzas mágicos?
Incluso cuando tenemos una idea bastante clara al respecto, en algún momento nos hemos encontrado con alguien que sostiene una postura radicalmente opuesta a la nuestra. Esto debería hacernos pensar que la respuesta implica diversos factores y puede que no sea suficiente esgrimir apasionadamente un “sí” o un “no”.

Todo intercambio, incluido el económico, es una forma de relación.
Como en tantas otras cuestiones que atañen a la brujería o a la magia, existe un vínculo que es necesario sostener en equilibrio a medida que evoluciona con el tiempo, y que sin el cuidado adecuado puede resultar nocivo para uno u otro de los extremos que los sostienen. Se trata de considerar las relaciones de poder que permean nuestro ámbito más cotidiano, nuestro trato con los demás y con el mundo que nos rodea.


Grandes Sombras: Relaciones parasitarias, abusivas y de dependencia

 

El principal argumento entre quienes defienden que no se debe cobrar, es acusar a aquellos que sí lo hacen de ser poco respetuosos con las tradiciones, sirviéndose de ellas en lugar de protegerlas y, a menudo, desvirtuándolas o deformándolas a su favor.

También se considera un tipo de relación abusiva o parasitaria respecto a aquellos “clientes” en los que, en ocasiones, se crean una serie de expectativas eternas, que nunca llegan a satisfacerse por completo, asegurando su retorno y dependencia.

Pero lo cierto es que muchos grupos poco recomendables atraen y retienen a sus seguidores a través de servicios o enseñanzas gratuitas, en las que de todos modos también se desvirtúa y deforma la tradición.

La relación abusiva no siempre tiene como objetivo principal el rendimiento económico, sino el poder. Inicialmente se buscará la dependencia emocional, e incluso puede darse una dependencia económica.

El lado oscuro de la generosidad crea una situación de endeudamiento, atrapa a la persona en la sensación de que nunca podrá devolver todo lo que se ha invertido en ella, y generalmente a plena disposición del sujeto o grupo “generoso”.

En ambos casos, el intercambio económico es sólo un factor entre muchos, y no siempre resulta determinante.

 

Si nadie puede comprar conocimiento, ¿Por qué pagamos entonces?

 

El único método de transmisión de ciertos conocimientos está en la convivencia íntima con aquello de lo que aprendes. Si aquello de lo que aprendes son otras personas, se trataría de vivir en la medida de lo posible como ellas y trabajar como ellas – normalmente, en calidad de asistente o aprendiz-.

Pocos tienen la oportunidad, o están dispuestos, a dejar de lado sus habituales ocupaciones, y lo que buscan como forma de aprendizaje es el modelo proporcionado por la sociedad en la que vivimos: Libros, aulas, talleres y espacios de práctica, un retiro eventual…

No hay que engañarse, nadie paga por el conocimiento, sino por los medios que otros elaboran o ponen a nuestra disposición para adaptar esos conocimientos a un formato adecuado para facilitar nuestra comprensión: Pagamos por los espacios necesarios, por el tiempo que ha llevado esa elaboración, y por el tiempo que nos ahorra a nosotros.

Ciertamente, podemos leer los libros que esa persona ha leído y aprender de nuestra propia experiencia. Pero reconocemos que, en ocasiones, la intervención ajena puede ser de ayuda. Podemos invertir en este apoyo, como podríamos hacerlo en un dietista o un entrenador. Esto no nos dará nada que no seamos capaces de hacer por nosotros mismos, se trata acceder a un conjunto de herramientas que no servirán de nada a menos que las utilicemos para aquello que sirven.

Aunque, por supuesto, estamos socialmente condicionados para acumular más que para hacer uso de lo acumulado.

Algo parecido ocurre con materiales y servicios. ¿Acaso no somos capaces de hacer nuestra propia magia? ¿Realmente no podemos confeccionar o ir a buscar apropiadamente aquello que necesitemos para ello? Posiblemente, seria incluso más efectivo. Pero puede que no tengamos tiempo, o que nos guste más cómo lo hacen otras personas. Eso es lo que se paga, el tiempo y esfuerzo delegados en otras personas.

 


El dinero NO es una prueba de que algo está siendo valorado

 

Entre los que defienden el cobro, escucharemos hasta la saciedad la idea de que la remuneración económica es la prueba definitiva de que un servicio o enseñanza está siendo valorado. Esto no siempre es cierto y, a veces, resulta todo lo contrario.

Si nos indigna la imagen de alguien capaz de poner a la venta cualquier cosa y sacar rendimiento de tradiciones de las que, en ocasiones, ni siquiera participa…  La de alguien que cree que puede comprar cualquier cosa que se le antoje, no resulta mucho más respetable.

Incluso en una sociedad en la que a nadie le sobra el dinero, es posible encontrar personas convencidas de que todo lo que necesitan para solucionar sus problemas es abonar la cantidad adecuada. Las cosas no funcionan así. El dinero sólo puede pagar aquello que podemos delegar en otros: No puedes pagar a nadie para que coma, respire, aprenda o desarrolle tu musculatura por ti.

La calidad de un trabajo tampoco depende de cuanto se pague por él. Hay factores objetivos que aumentarán su precio, como la calidad de los materiales o las horas de dedicación que precisa (y sí, puede haber un montón de gastos no evidentes como el mantenimiento de un local). Otros factores, sin embargo, son de carácter subjetivo y tienen relación con el modo en que se especula con él, aquí es cuestión de cada uno decidir si entra o no en ese juego.

Hay personas que están esperando la oportunidad de entregar su dinero, y creen que lo más caro ha de ser lo mejor, sin detenerse a considerar siquiera aquello por lo que están pagando. En consecuencia, otras personas que cobran precios exagerados por trabajos de dudosa calidad.

Esto debería recordarnos que el hecho de pagar por algo no nos exime de la responsabilidad de aplicar nuestro discernimiento, nadie nos obliga a malgastar un dinero que nos serviría mejor invertido en otras cosas.

La mayoría de las personas que aman aquello a lo que se dedican sienten su esfuerzo realmente valorado cuando pueden ver que su trabajo tiene un impacto significativo en las vidas de aquellos que lo reciben. En la atención, el interés o las preguntas que demuestran que han interiorizado la información y la están haciendo suya, en los comentarios que realizan los clientes que demuestran que han hecho algo con los materiales o conocimientos que adquirieron, etc.

Por eso, cuando las circunstancias lo permiten, muchas de estas personas ofrecen sus servicios en el marco de otras redes de intercambio o sistemas de voluntariado, sin miedo a que la falta de remuneración suponga descrédito alguno para su trabajo, o el de otros que se dediquen a lo mismo.

 

 

El peligro de un negocio

 

Todos necesitamos tener un lugar para vivir, comida y acceso a algunos servicios básicos, y el dinero aún es la principal forma de satisfacer estas necesidades. La mayoría de nosotros lo conseguimos, no sin esfuerzo, a cambio de nuestro tiempo, conocimiento y habilidades. Algunos de estos conocimientos y habilidades proceden o están vinculados a las tradiciones y prácticas mágicas.

Hay un mantra que todos los trabajadores del sector servicios odian: “El cliente siempre tiene la razón”. Todos sabemos que no es así, excepto aquellos que hacen uso de su dinero, influencias o poder como medio de presión. Por supuesto, esto no sólo ocurre en el ámbito oculto.

Es posible encontrar a una o varias personas que, sin respeto alguno por el trabajo que haces, exijan que bailes al son que les apetece porque ellos pagan.
Esta clase de situaciones, sin embargo, se da a menudo de formas mucho más sutiles y extendidas en el tiempo, en sugerencias de etiquetado, presentación, materiales, en desvíos destinados a abaratar costes o incrementar ganancias o base de clientes, que acaban por deformar nuestra idea e intención iniciales justificándose por “necesidades del negocio”.

Este es el peligro principal de obtener el sustento básico de algo tan delicado como enseñanza o los servicios brujeriles, perder la libertad o el poder sobre nuestra labor, excedernos en nuestra adaptación a la demanda, a las tendencias del momento, hasta que el origen o la esencia resulte demasiado domesticado, diluido, contaminado, o anecdótico.

De hecho, ni siquiera es necesario que esto provenga de un ansia desmedida por el lucro, sino que surja de nuestro natural deseo de agradar y llegar a otros, o de mirar a nuestro alrededor y pensar que “todo el mundo lo hace”.

Aquí sí entra en juego nuestra ética personal, y la capacidad de mantener nuestro poder para decir que NO cuando algo atente contra ella. De la misma forma que nuestro sentido de la ética puede llevarnos a abandonar un empleo en cualquier otro sector, con mayor razón, al trabajar con determinados temas, es necesario conservar nuestro poder y capacidad de dirigir el rumbo de nuestro proyecto, y negarnos a participar en algo que sabemos que nos desvía demasiado de nuestro camino… Por más que la necesidad apriete.

De otra forma, es posible que nos convirtamos en una parodia de lo que queríamos ser. Y sí, tendremos clientes, o seguidores, o incluso dinero, pero ya nada de esto tendrá demasiada relación con los conocimientos que pretendíamos acercar a otros.

El problema real no está en cobrar o no hacerlo, en pagar o no hacerlo, sino en la relación que se establece entre el que paga, el que cobra, y aquello por lo que se está pagando.

El intercambio económico es un sistema válido, y práctico -aunque existen alternativas-, mientras se mantenga el respeto entre las partes implicadas. Es preciso renunciar a la idea de que cualquier cosa puede ser adquirida mediante el dinero, y aceptar la responsabilidad de pensar en qué invertimos nuestros recursos y con qué fin lo hacemos. Por otro lado, como practicantes, es necesaria la fortaleza de sostener las riendas de nuestros proyectos, cuidar de su integridad y evitar posibles desvíos en nuestra trayectoria que no sólo puedan dar al traste con nuestra credibilidad, sino arrebatarnos cualquier poder y convertirnos en esclavos.

 

Imagen principal: A Visit to the Witch, Edward Frederick Brewtnall, 1882.


Autoría:

Laura Lleonart (Vaelia). Editora de WITCH Hispana, y artífice de los podcasts Encrucijada Pagana y Torre Negra.

 


 

 

 

Alimentar a los Demonios

Por Laura Lleonart.

¿Qué es esto de alimentar a los demonios? En el libro que lleva ese mismo título “Alimentando a los demonios”, escrito por la budista Tsultrim Allione, se hace una adaptación al mundo occidental de una serie de técnicas iniciadas en el siglo XI por Machig Labdrön, yoguini tibetana.

Según el relato mítico, tras haber estudiado con un maestro, en el momento de su iniciación Machig, en un estado profundo de trance, empezó a hablar en sánscrito y se elevó en levitación. Danzando, salió levitando del templo y se situó ante un árbol cercano al estanque del monasterio. Las gentes del lugar temían aquel estanque y lo evitaban, pues allí vivía una poderosa Naga. Las Nagas – masculinas y femeninas- son las serpientes míticas de la India, poderosos espíritus acuáticos que, como los dragones, tienen una naturaleza ambigua y pueden causar desgracias a la población, pero también son guardianas de tesoros y pueden otorgar determinados dones.

Cuando la Naga vió a Machig en meditación allí, lo sintió como un desafío, de forma que reunió a otras Nagas con el fin de atacarla. Sin embargo, cuando las Nagas se acercaron a ella con la intención de devorarla, fue la propia Machig quien se ofreció a sí misma, convirtiendo su cuerpo en una ofrenda de néctar.  Según el relato, las Nagas se nutrieron de este néctar y quedaron tan satisfechas que se convirtieron en sus aliadas, asumiendo el compromiso de proteger a todo aquel que siguiera las enseñanzas de Machig.

Del mismo modo que sucede con la hagiografía, es decir, los relatos de las vidas de los santos cristianos, las vidas de los grandes maestros orientales también están mezcladas con elementos míticos. En cualquier caso, Machig Labdrön existió, tuvo una vida plena, no exenta de polémica,  y es considerada la “madre” del Chöd, una de las vías tántricas del budismo tibetano.

Machig se caracterizó por su comprensión acerca de los demonios. Al respecto, Maching dijo a uno de sus discípulos: «Puedes creer que los Dioses son aquellos que otorgan bienes y que los Demonios causan daños; pero podría ser todo lo contrario. Aquellos que causan dolor te enseñan a ser paciente y aquellos que te conceden regalos pueden mantenerte alejado del Dharma. De modo que, el que se trate de Dioses o Demonios, dependerá del efecto que tengan en ti”.

Naga Kanya Bestowing Treasures, Silk Alchemy

El sistema formulado por Tsultrim Allione – quien es considerada una emanación de la propia Machig- simplifica la práctica y da una serie de pautas fáciles de seguir en el mundo occidental contemporáneo. Sin embargo, al momento de hablar del mundo occidental, como suele suceder en estos casos, Allione sólo habla del enfrentamiento con el demonio propia del héroe occidental, ya sea éste Hércules o San Jorge, olvidando, por un lado, que en las tradiciones orientales la imagen del enfrentamiento violento con los demonios es tan común como nuestros Hércules y nuestros dragones, y, por otro, que en las tradiciones occidentales, aunque de forma residual, aún se conserva el recuerdo de esas prácticas de familiarización con los demonios.

En el folklore de la Península Ibérica encontramos, por ejemplo, las leyendas acerca de las Encantadas, Xanas o Moras, un tipo de espíritus femeninos normalmente vinculados a las fuentes, ríos o pozos, que a menudo se presentan a pastores y viajeros para presentarles un enigma iniciático. Como las Nagas, estas entidades tienen la facultad de provocar males, pero también son guardianas de tesoros y otorgadoras de dones para aquellos que saben cómo tratarlas. Muchas variantes de los relatos populares presentan a las Encantadas en forma de serpiente, de manera que aquel que las encuentra ha de saber identificarlas como lo que en realidad son, venciendo su miedo o repulsión.

Al fin y al cabo, la brujería, entendida aquí como una vía iniciática y no sólo en su faceta operativa, es una manera alternativa a la común de relacionarnos con nosotros mismos y con el mundo, sus criaturas o sus energías.

Una manera de hacer que, de entrada, puede parecer contra intuitiva (pues nuestro primer impulso frente al miedo es atacar o huir) pero que nos lleva a disolver nuestros límites, esos límites de la personalidad y la visión ordinaria dentro de los cuales, a menudo, nos ahogamos al mismo tiempo que nuestras vidas palidecen y se plagan de preocupaciones triviales. Cuando, en ocasiones, se habla del camino contra-natura, no es porque se tenga nada en contra de la Naturaleza, sino porque la conciencia es como un fuego que se enciende en medio de la trama de patrones y automatismos con los que nacemos o que heredamos en las primeras etapas de la vida, y ese fuego nos recuerda que es posible modificar estas predeterminaciones.

En la definición de Machig Labdrön, un demonio es todo aquello que se interpone en nuestra liberación. Tal vez esta noción resulta demasiado abstracta, para nosotros, sobretodo para los que nos gusta sentir el contacto de la tierra en nuestra piel, pero podemos redefinirlo como toda aquella potencia que ha acabado atrapada en un patrón y que, en vez de fluir con el resto de energías vitales, está causando algún tipo de conflicto.

Ya sea que hablemos de demonios o monstruos, o de aspectos de la Sombra, cuando contemplamos el tema desde la perspectiva del individuo, se trata de todas aquellas cosas en nuestra vida que parecen habernos atrapado, o mordido un pie, impidiéndonos avanzar: Las obsesiones, los miedos, las adicciones, etc. pueden ser consideradas monstruos o demonios, pero, en lugar de sucumbir al espejismo del poder que ejercen sobre nosotros, podemos invertir esta visión, liberar el patrón, y recuperar estas energías estancadas.

En el último programa de Encrucijada Pagana contamos con la participación de Margit Glassel, a la que seguramente conocéis por su trabajo como astróloga, haya accedido a la entrevista que vais a escuchar. Una entrevista en la que, dado el bagaje de nuestra invitada, aparecen muchos y variados temas: astrología, tarot, trabajo con la Sombra, mitología, magia ceremonial o budismo tántrico. Además, Margit nos hablará de sus próximos proyectos.

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Imagen principal


Para saber más:

Podéis conocer el trabajo de Margit a través de su  Web, Facebook o Instagram.
Para la suscripción al grupo de Trabajo con la Sombra (inicio 13/10/19) es necesario escribir a: grupos.margitglassel@gmail.com

7 Secretos que toda Diosa Lunar conoce

Por Cindie Chavez.

Desde joven he estado enamorada de la luna. No estoy segura de cuántos años tenía cuando supe que mi nombre de pila, Cynthia, significaba «diosa de la luna», pero no podría haber estado más encantada.

Tomé esa definición personalmente y la usé como un lema. De adolescente, usaba joyas con formas lunares y hacía arte con temática lunar. No sólo me habían dado el nombre de una diosa de la luna; Había decidido ser una diosa lunar.

Empecé a prestar atención a las fases de la luna, de vez en cuando. Finalmente seguí el ciclo de la lunación en serio, realizando tareas mágicas y mundanas en armonía con el flujo y reflujo de la Luna.

Últimamente he estado pensando en las diosas de la luna y en lo que tienen que enseñarme. Aquí hay siete poderosas lecciones que he reunido.

1. No puedes tener lo que quieres y mantener tus límites débiles.

Ay. Lo sé. Pero es verdad.

Cuando no tenemos lo que queremos, podemos comenzar por echar un vistazo a lo que estamos tolerando. La Diosa Hécate es conocida como la Reina de la Encrucijada y a menudo se muestra con una llave en la mano.

 

Y en contraste con su representación más reciente como una diosa oscura, la historia muestra que ella también ha sido llamada la portadora de luz. Esta aparente contradicción me recuerda a la respuesta que obtengo a menudo cuando sugiero que se necesitamos establecer límites más fuertes.

Cuando la palabra «límites» aparece, veo a las personas retroceder como si acabara de sacar una aguja hipodérmica enorme: podían estar de acuerdo en que el medicamento es bueno para ellos, en teoría, pero realmente prefieren evitar todo el proceso de creación de límites, o incluso hablar de ello.

La mayoría de nosotros nos sentimos realmente incómodos con la idea de establecer límites: miramos esa gran aguja puntiaguda y preferimos usar una cura alternativa más agradable y dulce para obtener lo que queremos.

Pero la alternativa «más agradable» para establecer límites generalmente equivale a tolerar el status quo con una dulce sonrisa.

Por mucho que intentemos evitar el conflicto externo, creamos un conflicto interno que nos hace ceder nuestro poder.

Mi definición favorita de qué es un límite proviene de Brene Brown: un límite es simplemente la línea entre «lo que está bien y lo que no está bien».

Es reconfortante que la Sra. Brown comente que su investigación ha encontrado que las personas más compasivas son aquellas capaces de establecer límites más firmes.

Establecer límites puede ser tan simple como hacer saber a alguien qué está bien y qué no. Al igual que Hécate, sostienes las llaves, te yergues en la encrucijada de lo que está bien y lo que no está bien. Hécate también se muestra a menudo sosteniendo una serpiente, símbolo de la transformación. Establecer límites es transformar la vida. De hecho, establecer límites es un acto de amor.

2. Tu autoestima determina tu habilidad para manifestar las cosas buenas.

Uno de mis primeros mentores me dijo que el mundo realmente no puede darme nada; sólo puede mostrarme lo que me estoy dando a mí misma.

La diosa lunar polinesia Hina, harta de ser menospreciada, decidió huir en contra de los deseos de su marido y cabalgar un arco iris hacia el sol. Resultó que el sol estaba demasiado caliente, por lo que descendió para realizar un nuevo intento, la noche siguiente, yendo a la luna, donde se dice que permanece en paz.

Hina es conocida por su fuerza, perseverancia y su ejemplo de cuidar de sí misma. Sabía que era digna de aprecio y decidió encontrarlo, incluso si eso significaba abandonar su relación.

Durante años me mantuve en una relación abusiva creyendo que si trabajaba lo suficiente para ser maravillosa y usaba bien mis habilidades mágicas, podría convertir en buena una mala relación.

La verdad es que me permití que me trataran mal porque no me amaba ni me respetaba lo suficiente como para establecer límites fuertes, y alejarme en caso de necesidad.

Nuestras relaciones íntimas son los espejos más claros que tenemos para ver lo que estamos dispuestos a darnos a nosotros mismos, un reflejo de nuestro nivel de autoestima.

3. Tus hábitos de autocuidado son evidencia de cuánto te valoras.

No es solo lo que hacemos por nosotros mismos, sino cómo lo hacemos. Una intención amorosa contribuye en gran medida a impulsar nuestro régimen de autocuidado.

Cuando se habla de «autocuidado» podemos pensar en reservar un masaje, hacernos la manicura, ir a la peluquería o cosas por el estilo, pero incluso beber un vaso de agua puede ser un poderoso acto de amor propio cuando lo haces con una intención amorosa.

Durante mi larga estadía en una mala relación, me cuidé mucho exteriormente, pero la intención de fondo era llegar a ser lo suficientemente buena, lo suficientemente arreglada, lo suficientemente en forma, porque no tenía autoestima.

Realmente no me estaba nutriendo con la energía del amor, solo estaba tratando de cumplir las expectativas de otra persona.

La diosa de la luna Yemanja es también la diosa del océano que nutre toda la vida. Se dice que es la energía que nutre la tierra y es conocida por su naturaleza generosa. Poderosa como el océano, y sanando como el agua salada del mar, ella ama, sí, pero no cede su poder.

Nuestros actos de autocuidado envían un mensaje a nuestro inconsciente acerca de nuestra valía, y nuestro amor y compasión hacia nosotros mismos enseñan a otros cómo tratarnos.

Trátate bien, con intención amorosa. La intención es poderosa y mereces un gran amor.

4. Encontrarás tu poder integrando la Sombra.

La historia de la diosa de la luna sumeria Ishtar y su descenso al inframundo es un poderoso recordatorio de que, para ser completos, debemos aceptar plenamente lo que se encuentra debajo de nuestra personalidad «aceptable» externa.

El día en que me di cuenta de que toda la basura que estaba experimentando en mi vida era en realidad mi propia creación, fue un momento poderoso. En vez de echar la culpa de todas las experiencias dolorosas a alguien u otra cosa, decidí asumir la responsabilidad.

Descendiendo a las profundidades, me daba cuenta de que cada cosa dolorosa, humillante, vergonzosa, incómoda y de mierda que había experimentado o estaba experimentando era mi propia creación.

Al llegar al fondo, reconocí algo. Me dije : «¡Oye, si puedo crear todo este dolor de corazón, entonces también puedo crear felicidad!». Fue entonces cuando comenzó el ascenso.

Ishtar descartó todas sus pertenencias mientras descendía al Inframundo, pero todas fueron devueltas cuando regresó, y a su regreso los árboles florecieron y los pájaros cantaron, regresó con poder y gloria, estaba completa.

 

5. Una voluntad unificada es esencial en la creación mágica.

La correspondencia es un principio hermético familiar para brujas, magos y metafísicos de todas las tendencias: “Como es arriba es abajo. Como es adentro es afuera”.

Cuando nuestro mundo interno se alinea con nuestro mundo externo, experimentamos sincronicidades.  La mayoría de nosotros hemos tenido la experiencia de «Estaba pensando en él y sonó el teléfono», pero también hay un rango de experiencias más profundas.

Cuando nuestras verdades internas están alineadas con nuestras expresiones externas, es cuando ocurre la gran magia.

Sin embargo, a menudo es difícil darnos permiso para honrar nuestros sentimientos más profundos, especialmente cuando incluyen miedos y emociones que consideramos inaceptables.

El nombre de la diosa hindú Anumati se traduce como «favor divino» o «permiso». Ella es la diosa de la espiritualidad. La verdadera espiritualidad nos permite honrar el valor de cada sentimiento, emoción y deseo.

La vida no es sólo amor y luz.

Cuando nos damos permiso para experimentar todos nuestros sentimientos y emociones sin juzgarlos como «malos» o inaceptables, estamos en el camino de tener una voluntad unificada y experimentar un verdadero poder.

6. Tu sexualidad es poderosa.

Se dice que la diosa de la luna Artemisa es virgen y, al mismo tiempo, protectora de los partos y de mujeres y niños. Esto parece un poco contradictorio hasta que te das cuenta de que la palabra «virgen» originalmente significaba «una mujer en sí misma», una mujer libre que no es propiedad de nadie.

Las «vírgenes» originales eran mujeres libres y poseían su sexualidad.

La energía sexual es poderosa: es literalmente la energía que crea la vida, por lo que nos corresponde comprender y apreciar nuestro poder sexual, y aprender cómo transmutar esa energía para crear la abundancia que deseamos experimentar.

7. Confía en el proceso.

Varias de las diosas lunares también se conocen bajo la imagen de una «triple diosa», que personifica las tres fases de la vida de una mujer: «doncella, madre, anciana», y aunque estas fases están relacionadas con la edad, me gusta pensar que toda mujer tiene momentos de encarnar cada una de estas fases todos los días.

Podemos disfrutar de ser juguetones e infantiles, divertidas y coquetas como doncellas, podemos ser cariñosas, compasivas y maternas, y podemos mantener nuestra sabiduría y conocimiento como mujeres maduras y poderosas.

Ninguno de estos atributos es exclusivo de una edad determinada. La triple diosa representa el nacimiento, la vida, la muerte (renacimiento).

La luna creciente y menguante es una bella imagen de la luz y la oscuridad, el flujo y reflujo de la vida, la Rueda de la Fortuna, el cambio constante de la naturaleza.

La vida está llena de altibajos y, a pesar de todo, eres suficiente. Naciste en este mundo como un ser completo. Eras suficiente entonces, y eres suficiente ahora. Confía en el universo, confía en ti mismo, confía en el proceso.

Artículo original
Fuente Imagen destacada


Autoría:

Cindie Chavez

Cindie Chavez es una maga y experta en relaciones, y la creadora de MOONLIGHT – A Course in Manifesting Love. Puedes encontrarla en www.cindiechavez.com

4 Razones por las que la Música es una antigua forma de Magia

Por Monefa Walker.

Todos somos conscientes de que la creatividad comienza, se nutre y florece fuera de nuestro plano consciente, y se inicia en el inconsciente.

Podría tratar acerca de por qué la pintura, la interpretación, la arquitectura y otros tipos de arte también son mágicos … pero por hoy profundizaré en la música ya que yo misma soy  pianista y compositora.

Lo más sorprendente de la música es que históricamente no hay una fecha oficial real de cuando comenzó.

Los humanos no inventamos la música, pero seguro que aprendimos cómo nutrir las habilidades necesarias para crear más.

Hay una música entre las estrellas, hay música cuando un planeta orbita alrededor del Sol, simplemente estamos sintonizados con esas vibraciones y frecuencias.

Si me escuchaste en el especial de Beltane del podcast Missing Witches, ya me has oído hablar un poco sobre por qué la música es mágica y por qué todos los músicos son magos.

Pero he pensado elegir 4 puntos clave específicos acerca de por qué sé que la música es una de las formas más antiguas de magia.

1. Números y notas

Aprender y leer música en sí mismo es muy singular. Todas las anotaciones se refieren a un número en una clave determinada.

En otras palabras, parafraseando a Tesla, las notas son la frecuencia, el sonido es la vibración y la energía para impulsar esta magia… es música. ¡Geometría sagrada!

Incluso los compositores clásicos, que estaban asociados con el monoteísmo, usaban códigos numerados en su música todo el tiempo.

Particularmente la secuencia de Fibonacci y la proporción áurea.

La razón por la cual esto es tan antiguo, tan intemporal, es que los números mismos son uno de los modos de comunicación, si no el original, del Universo.

Nos rodean, nos ayudan, nos rigen diariamente.

Y, si deseas cultivar una relación saludable con el dinero, por ejemplo entender cómo funciona la magia de la riqueza, vale la pena comprender el misterio, la confusión y la intriga que conlleva el uso de números para comunicar un mensaje que trascienda el tiempo y el espacio…

Lo cual es otro buen punto, incluso el tiempo y el espacio en sí usan números.

Aquí tenemos otro ejemplo de percepción que se percibe a sí misma.

No sorprende que las personas durante milenios se hayan dignado buscar mensajes secretos escondidos dentro de la música.

2. El espacio liminal

El propio Mozart dijo que la música es “el espacio entre las notas».

Beethoven dijo que «la música es la mediadora entre la vida espiritual y la sensual».

Dos de los músicos / compositores más famosos y talentosos que jamás hayan embellecido este planeta,  también entendían la magia detrás de la música.

Lo que también me hace gracia, ya que eran hombres que creían en un Dios, tenían una religión y, según muchos, no se puede practicar una religión y al mismo tiempo considerar cosas fuera de su propia filosofía.

Estos compositores demostraron que esa suposición es todo lo contrario.

Sin el poder y la magia de lo liminal, la música no existiría, de hecho, tal vez ni siquiera podría existir para nosotros.

El plano astral parece estar fuera de nuestro alcance cuando estamos conscientes.

Así como nuestro inconsciente puede acceder a ese plano con mayor facilidad, nuestros yoes inconscientes y no duales no se mantienen mediante reglas, estructura y observaciones materiales.

El astral proporciona la libertad, un tipo de vibración distinta, para que las plantas puedan ser sembradas, el «orden» creativo que a menudo situamos en el Universo.

Nuestro saturnino plano material 3-D es demasiado rígido, demasiado lleno de «reglas» para establecer el entorno propicio para que la creatividad se desarrolle, crezca y nazca.

En otras palabras, el astral es donde creamos el arte, el plano material es donde nos ponemos en acción para plasmar esto en una realidad consciente, de una forma u otra.

3. Poder curativo radical

Hemos visto un poco cómo la música puede afectarnos / sanarnos espiritualmente (debido a nuestra necesidad de conectarnos con nuestro ser superior en algún nivel, para crear), ahora analicemos brevemente cómo la música nos afecta mental, emocional y espiritualmente.

Mental / emocionalmente, la música puede evocar diferentes emociones, desencadenar recuerdos, calmarnos, estimularnos.

Elegimos música para decir lo que nosotros mismos luchamos por traducir y explicar a los demás.

Cuando estamos tristes, recordamos lo que queremos gracias a las canciones alentadoras, y cuando estamos más felices, podemos escuchar el dolor y la sanación que se requiere para hacer una canción triste.

Estos son solo dos ejemplos de cómo todos elegimos intuitivamente sintonizarnos con algo que nos conecta con un poder superior.

¡Independientemente de si la elección es consciente, inconsciente o ambas!

Lo más sorprendente es cómo la música también puede afectarnos físicamente y los beneficios a corto / largo plazo que conlleva.

Cuando escuchamos música, algunos de nosotros tenemos  esa sensación de que todos los pelos se levantan y se nos pone la piel de gallina.

De hecho, si eres alguien que tiene habilidades clariaudientes (yo misma soy clariaudiente), definitivamente experimentarás esto escuchando música.

Esto se debe a que las sensaciones físicas son un efecto colateral de que podemos sintonizar con los mensajes ocultos y el poder curativo dentro de la música.

Algunas personas tienen una experiencia literal «fuera del cuerpo» mientras escuchan música.

Incluso los médicos en cirugía usan la música para mantener distraídos aspectos de su cerebro, para poder concentrarse en la tarea en cuestión.

Lo que es aún más interesante, e importante para nuestro futuro, son los efectos de la música en nuestro cuerpo cuando estamos enfermos.

Ciertos tipos de música ayudan a apoyar a quienes están en tratamiento contra el cáncer.

Se ha demostrado que la música medida a una frecuencia hertzial particular puede ayudar a aliviar los síntomas y reducir el daño que las dolencias y las enfermedades pueden causarnos.

En otras palabras: la música es el componente mágico y bien necesario cuando se trata de curarte a ti, a tu espíritu y a tu ADN.

4. Una de las formas de comunicación más antiguas.

Ya hemos visto brevemente que los números son un tipo de comunicación universal, pero antes de la música que conocemos y amamos hoy, nuestros antepasados ​​participaron en diferentes sonidos con el mismo propósito: crear magia.

Según mi propia experiencia e investigación, ciertas tribus celtas, caribeñas y africanas  usan el tarareo … aunque sospecho que las comunidades y tribus de otras diásporas también han usado el tarareo durante milenios.

Si alguien escucha a Enya,  fíjate en su canción «Boadicea» para tener una idea más clara de lo que quiero decir.

En general, el tarareo no solo se usaba como línea de base para la música, sino que la música en sí era una forma de comunicación.

Comunicación con el universo, sus espíritus o dioses en un ritual / hechizo.

Comunicación para advertir a otros del peligro o cambio inminente. O tal vez comunicación para señalar otro mensaje.

Hay muchos más, pero esos son los tres principales que creo que resonarán más con las personas cuando lean esto.

Y muchos de nosotros los magos usamos la música de manera similar en la actualidad.

Considera esto: cuando escuchamos música estamos decodificando mensajes y descargas universales.

Cuando creamos música, estamos estableciendo una intención, enviando un nuevo mensaje al Universo y dentro de nosotros.

No creo que sea descabellado siquiera considerar que en el futuro nuestros planes de salud y tratamiento implicarán una prescripción musical decisiva.

Ya sea un género, un concierto, una frecuencia particular, pero es hora de que nos demos cuenta de que combinar varios métodos medicinales es clave para hacer evolucionar la forma en que compartimos, tomamos y administramos medicamentos cuando no estamos bien.

Creo que esta posibilidad está mucho más cerca de lo que nuestro ego colectivo quiere permitir.

Mientras tanto, ¡no te olvides de agradecer y apreciar la magia y los mensajes cada vez que escuchas y / o creas música!

Artículo original


Autoría:

Monefa Walker

Monefa Walker es pianista clásica, residente en Londres, UK. Además de trabajar en PR musicales y promociones, se ocupa de un pequeño negocio, Cerridwen’s Insights, dónde ofrece lecturas psíquicas, tarot y astrológicas. También tiene un canal de Youtube.

TERRA : Una oportunidad de re-conexión con el Territorio

Por Laura Lleonart.

Acabo de pasar uno de los cumpleaños más tristes de mi vida. Sola en casa, haciendo limpieza, tratando de recuperarme de una serie reciente de sismos existenciales, mi feed se llena de noticias acerca de los incendios en el Amazonas.

La alarma ha tardado en llegar a los medios, y mientras se derrumban los árboles, los animales tratan sin éxito de huir de las llamas y las comunidades indígenas asisten a la destrucción del territorio en el que enraízan sus vidas, desde el resto del mundo se alzan las voces por lo que está sucediendo en el “pulmón del planeta”.

Entiendo que se quiera subrayar la importancia del caso apelando al más puro etnocentrismo occidental. Sin embargo, teniendo en cuenta la manera en la que muchos tratamos nuestros pulmones – o a cualquier otra parte de nuestros cuerpos-, dudo que surta algún efecto duradero.

Se apunta a culpables, se identifica a los monstruos: La culpa siempre es de “otros” (si podemos pintarlos del color político del adversario, tanto mejor). No falta, tampoco, la mortificación: El ser humano es una basura que haría bien en extinguirse, en desaparecer de la faz de la tierra… Al fin y al cabo, es más cómodo desaparecer que trabajar por alguna forma de reparación del daño cargando con el peso de que ésta no pueda ser completa.

Aparecen los reproches y discusiones acerca de cuál de las causas anotadas en nuestra agenda común resulta más urgente o legítima: Que como no es Nôtre Dame no remueve conciencias, que nadie habla de los incendios en Siberia, que no está bien mirar tan lejos cuando aquí al lado tenemos bastantes problemas o, al contrario, que los problemas de aquí al lado no son nada comparados con lo que pasa allí.

Lo cierto es que hay trabajo para todos. Todo gesto útil debería ser bienvenido.

Aquí y allá florecen plegarias y propuestas de acción mágica comunitaria. Sin despreciar ni una sola de las buenas intenciones, resulta inevitable preguntarse qué fuerza va a apoyar esas acciones mágicas, qué poder en ellas puede compararse al de aquellos que respiran y laten con las selvas, forzosamente desterrados, quienes, además de apelar al mundo invisible, se están dejando literalmente la piel sobre el terreno.

En el fondo, corremos el peligro de que la intención de fondo de esas plegarias no sea otra que la de tratar de acallar a los demonios que asaltan nuestras conciencias en un momento puntual.

¿Dónde está nuestro (auténtico) poder para transformar la realidad? ¿Cuándo fue la última vez que nuestra magia dió un resultado contundente?

La noticia  de los incendios se convierte en tendencia, se abre camino como un caudal desbordado al que se suman los ríos de aquellos avisos y recordatorios acerca del estado de las cosas que hacemos todo lo posible por ignorar en nuestro día a día.

Cuando algo nos recuerda que el tiempo se nos acaba y nuestros mecanismos de defensa no consiguen ignorar el llamado, se despliega en nosotros un amplio surtido de emociones: rabia, culpa, miedo, impotencia, desesperación. Estas emociones, que deberían movilizarnos a la acción, nos superan, acaban proyectadas contra «el mundo» o «los otros», o nos ahogan en un mar de auto derrota que normalmente cubrimos con una densa capa de autocomplacencia.

Esta manipulación del caos emocional no deja de ser una forma de control y alienación por parte de un sistema que se alimenta de esto para seguir arrasando a sus anchas.

Queremos (necesitamos) hacer algo, pero no sabemos cómo, un Monstruo araña nuestras entrañas, nos agotamos, lo emborrachamos, le damos sedantes, hasta que conseguimos devolverlo al sótano del que ha escapado. Sus pasos nerviosos, el rascar de sus zarpas en el suelo de la prisión a la que lo hemos confinado, seguirán cuestionándonos desde las sombras.

Invertimos mucha energía en mantener al Monstruo encerrado.
Y, tal vez, ese no sea su lugar.

No entendemos lo que está pasando en realidad, ni nuestro papel en el escenario. Una parte de nosotros se ciega de manera refleja ante el dolor de la conciencia. Hemos perdido la referencia de lo que significa ser humanos y habitar un territorio que está tan vivo como nosotros.

Cuando extendemos nuestros vínculos a la tierra que nos sostiene, al aire que respiramos, al resto de seres que laten en un lugar concreto, el Territorio responde. Formamos parte de una realidad que va más allá de los límites de nuestra piel y, al mismo tiempo, es capaz de permearla y afectarnos.

A medida que tomamos conciencia de los vínculos que nos unen al entorno, empezamos a identificar los intercambios que se producen en esta relación, y del mismo modo que la afinidad puede hacer que dos personas ajusten el ritmo de sus pasos, de sus respiraciones, o del latido de sus corazones para sincronizarse, el Territorio nos acompaña.

Mientras el vínculo con el Territorio permanezca olvidado, nos perseguirá la insidiosa y criminal idea de que nada de lo que intentemos será suficiente. Al fin y al cabo, ya estamos bastante convencidos de no ser lo suficiente en otras áreas de la vida.

Hay otras maneras de hacer las cosas.

He dedicado toda mi vida al estudio y la práctica mágica, pero nada en este recorrido puede compararse a lo que supuso la reconexión con el Territorio y el trabajo con la Sombra. Literalmente, me llevaron a reconfigurar mi visión de la realidad y, de paso, a obtener resultados bastante maravillosos en la práctica mágica, que perduran en mi cotidianidad.

Con el objetivo de iniciar el rescate de los vínculos perdidos, orientar nuestra intención y cargar de poder nuestra palabra a través de un intenso trabajo con la Sombra, he decidido ofrecer TERRA, un entrenamiento de tres meses en trabajo con el Territorio.

Tomaremos como base la brujería tradicional, pero va a ser lo suficientemente abierto para que pueda acercarse un practicante de cualquier corriente. Sin embargo, la práctica y la participación serán esenciales para llegar a la clase de experiencias a cuyo encuentro salimos.

Vamos a salir de casa, a mancharnos las manos de tierra, e invitar a algunos de nuestros demonios a nuestra mesa. Hay que hacer el trabajo y nadie obtendrá un diploma al final… Ni lo echará de menos.

Más información en las próximas semanas. Por el momento:

TERRA es un entrenamiento en trabajo mágico con el Territorio y los espíritus que lo pueblan, incluyendo el Territorio urbano. Inicia el 21 de Septiembre y la duración estimada es de 3 meses, en los que se recibirán dos entregas de material por mes, realizando un seguimiento a través de un grupo privado en Facebook.

Puede participar cualquier persona desde cualquier lugar, sólo debe escoger el territorio con el que trabajar y un proyecto en defensa de la naturaleza, del patrimonio o de carácter humanitario con el que colaborar, ya sea a nivel global o local.

TERRA es una iniciativa altruista, tiene un precio y pagarlo es parte del mismo entrenamiento. 2/3 del importe irán destinados a la causa escogida por el participante, el 1/3 restante servirá para el mantenimiento de los proyectos Encrucijada Pagana y WITCH Hispana. El precio se determinará en función del sueldo mínimo interprofesional del país en el que resida el participante. Existe también la opción de convalidarse por horas de voluntariado.

Más información en:  www.encrucijadapagana.org/terra/
O escribiendo a encrucijadapagana@gmail.com

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Autoría:

Laura Lleonart ha dedicado los últimos 20 años de su vida a la investigación y difusión de las tradiciones mágicas y espirituales… Con unos cuantos más en la práctica, actualmente se dedica a hacer de editora de WITCH Hispana, y llevar los podcasts Encrucijada Pagana y Torre Negra.

 


 

 

 

Comunicación con la Sombra

Por Laura Lleonart.

Si consideramos el territorio de la Sombra como todo aquello que se extiende más allá de los límites de nuestra consciencia, la Sombra es una personalización de estos contenidos, nuestro doble nocturno, la parte de nosotros que sabe como moverse en este ámbito, y nuestra mejor guía. La Sombra puede adoptar muchas formas, muchos carácteres, muchas voces, precisamente porque no está sometida a las limitaciones del ego o la personalidad consciente, sim embargo, sabremos que es “nuestra” sombra porque los amplía o completa.

La Sombra contiene toda la información que recibimos del mundo pero que escapa a nuestra conciencia, dado que ésta no puede hacerla caber en el apartado de la memoria al que tiene acceso de forma ordinaria. Todo aquello que la conciencia, por practicidad, o debido a nuestros patrones, censura o descarta: Las cosas que no queremos ver, las posibilidades que no nos atrevemos a admitir.

Debido a la posición dominante de la conciencia, la Sombra puede llegar a manipular nuestra percepción, en ocasiones de forma violenta, pero más a menudo de forma subrepticia. Por este motivo la conciencia debe mantenerse atenta y ser capaz de identificar las huellas de aquel que ha entrado en la casa mientras dormía, identificar la pauta, el guion o el patrón en acción y descubrir cómo desmantelar la trampa.

Eleanor Vere Boyle, Beauty and the Beast, 1875

 

Dado que, debido a nuestra educación, vivimos de espaldas a ella, la Sombra trata de llamar nuestra atención para advertirnos de peligros, o hablarnos de necesidades que nos negamos a reconocer. Y a menudo lo hace a través de proyecciones terribles, enfermedades o accidentes. También es común que, acostumbrada a este trato, la Sombra desconfíe de la conciencia. Por otro lado, será necesario aprender a redirigir nuestra conciencia hacia un mundo que ha tendido a forzar e ignorar.

No se trata de invertir una situación de dominio, cuando trabajamos los aspectos de la Sombra como los de la conciencia de forma simultánea y coordinada, ambos se ven modificados y aprenden a colaborar. La conciencia – o personalidad consciente- deviene más flexible, abierta, apreciativa, mientras que la Sombra aporta informaciones valiosísimas, favorece y sostiene los procesos de transformación con una fuerza que a menudo no nos explicamos de dónde procede.

En este proceso hay tres puntos esenciales:

I. Tomar consciencia de la naturaleza y función de la Sombra. Esto es lo que hemos intentado hacer, por ejemplo, en la introducción de este artículo. Pero, de hecho, la Sombra, es un tema inagotable, así que siempre quedará algo que aprender al respecto.

II. Dirigir nuestra atención a los mensajes que nos envía la Sombra. Estos mensajes pueden ser directos, a través de los sueños, las sensaciones físicas o determinadas impresiones (intuiciones de todo tipo), pero también pueden ser indirectas, y las detectaremos por medio de la observación e identificación de patrones activos en nuestras vidas. Se trata de un proceso de escucha, o atención, que implica ir modificando la consciencia desde su posición inicial proyectiva, para ser capaz de asumir un sereno estado de receptividad.

Meditación

La manera más práctica de ir predisponiendo nuestra consciencia es incluir la meditación en nuestra rutina diaria. No es necesario realizar largas sesiones, con 10 minutos al día es suficiente para empezar (aunque es posible que luego, de forma natural, tengáis ganas de alargar este tiempo). Lo que se hace en esta meditación es, sencillamente, identificar el contenido mental y emocional con el que cargamos. Esto permitirá que, cuando necesitemos trabajar algún aspecto concreto, seamos más hábiles en detectarlo, separar-lo del resto y captar su evolución.

III. Demostrar a la Sombra que estamos dispuestos a atender a sus necesidades y consejos.

Como hemos mencionado antes, inicialmente la Sombra desconfía, y cuando empezamos a trabajar con ella es muy posible que nos escupa a la cara muchas cosas que a las que habíamos hecho oídos sordos: Carencias, culpas, descontentos, miedos o heridas de todo tipo. Por esto, a menudo, se teme a las Sombras. Cuando la Sombra no encuentra otra vía de comunicación, se expresa a través del cuerpo físico en forma de dolor, o incluso, de enfermedades o accidentes.

Así que, a menudo, trabajar con la Sombra nos lleva por un sendero contraintuitivo, hacia todas aquellas cosas que desearíamos evitar o rehuir. En este aspecto, es importante tener en cuenta que las cosas no desaparecen por el hecho de no mirarlas y que sólo siendo conscientes de ellas podemos aspirar a modificarlas. La conciencia dormida, o medio despierta, el ego, es como un niño que corre detrás de las cosas brillantes, se deja engañar con promesas, busca siempre el camino más corto y sólo quiere hartarse de chucherías.

Para ganar la confianza de la Sombra será necesario ejercitar la constancia en nuestra aproximación, demostrar que estamos dispuestos a escuchar y tener en cuenta todo aquello que tenga que decirnos.

Diario

La otra práctica básica recomendada es llevar un diario en el que dejemos constancia de nuestras emociones, impresiones, reacciones, especialmente con relación al tema que estemos trabajando en el momento. En este apartado debería incluirse también el diario de sueños.

El hecho de escribir es un trabajo de la conciencia, una herramienta para llevar el material de la Sombra – a menudo caótico- a la luz, a un orden que nos resulte comprensible. El esfuerzo de encontrar las palabras y poner por escrito nuestras percepciones nos ayuda a trabajarlas de una forma que no sería posible si sólo las dejáramos dando vueltas en nuestra cabeza. Al mismo tiempo, cuando escribimos dejamos registro de ideas, pistas o incluso claves que sólo serán identificables cuando las recuperemos algún tiempo después.

Los mensajes de la Sombra pueden llevarse al mundo de la conciencia también a través de representaciones plásticas, el trabajo con diferentes imágenes o materiales, el ritual o la representación y, por supuesto, las acciones cotidianas. Se trata de enviar una señal concreta en el tiempo y el espacio de que el mensaje ha sido recibido. Por ejemplo, si tenemos una serie de sueños relacionados con el mar, no estaría de más acercarnos a la playa, si tenemos un antojo súbito de cierta fruta, irla a buscar, si del fondo de la memoria emerge un fragmento de canción, escucharla completa.

 

Theodor Kittelsen, The Princess picking Lice from the Troll, 1900

 

A medida que los contenidos de la Sombra van pasando a la conciencia, y al revés – como si se tratara de un juego- se van transformando en un proceso cercano a la destilación. En la medida que impliquemos en esta danza los diferentes aspectos de nuestras vidas, éstos también se verán afectados.

El trabajo con la Sombra es muy entretenido, especialmente para aquellos que disfrutamos del arte y el ritual, porque presenta infinitas posibilidades de exploración, pero también es algo que, de una manera u otra, será necesario incorporar en nuestra cotidianidad.

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Autoría:

Laura Lleonart ha dedicado los últimos 20 años de su vida a la investigación y difusión de las tradiciones mágicas y espirituales… Con unos cuantos más en la práctica, actualmente se dedica a hacer de editora de WITCH Hispana, y llevar los podcasts Encrucijada Pagana y Torre Negra.

 


 

 

 

Sombra, destino y liberación

Por Vaelia.

El concepto de “Sombra”, del mismo modo que el de “doble” y otros, han estado presentes en nuestra cultura y en las tradiciones mágicas desde tiempos remotos. En nuestra época, sin embargo, ha sido popularizado especialmente a partir de Jung y su aportación a la psicología. La Sombra es todo aquello que forma parte de nuestro ser, pero que nuestra identidad consciente no acepta como propio y, por lo tanto, la personalidad reprime en el intento de impedir su manifestación.

Posiblemente uno de los ejemplos literario más claros de los problemas que puede causar la sombra es la novela de Robert Louis Stevenson “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde”, en la que un respetable médico acumula los aspectos oscuros de su psique hasta crear un monstruo que, por momento, domina y actúa a sus espaldas.

Sin embargo, en la Sombra no se acumulan sólo aspectos negativos, también van a parar a los suburbios de la personalidad aquellos rasgos positivos con los que no nos identificamos, todo aquello que nos parece demasiado bueno, o poderoso, o bello. En este caso, algunos autores hacen una diferencia para hablar de la Sombra dorada.

Los contenidos reprimidos en la Sombra tienen tendencia a manifestarse como proyecciones externas, más o menos intensas. Los motivos de esta proyección requerirían una discusión extensa, pero podemos considerar que la psique añora ser reconocida como una entidad completa, total, es decir, el estado anterior o subyacente a los límites impuestos por el ego o la identidad consciente.

Dicho de otro modo, somos mucho más – y mucho más extraños- de lo que reconocemos como “nosotros mismos”.

‘Cat People’ (1942)

La sombra y la configuración del destino

Una de las citas más conocidas de Jung resume: “Hasta que el inconsciente no se haga consciente, el subconsciente dirigirá tu vida, y tú le llamarás destino”. Por más que nuestras posibilidades en bruto sean mucho más amplias de lo que podemos imaginar, en cuanto llegamos al mundo de la manifestación, encarnados como seres humanos, nos vemos limitados por dos factores clave: el tiempo y el espacio.

En este ámbito concreto nuestros recursos no son infinitos y tan pronto como empezamos a respirar (o, posiblemente, algo antes), es necesario escoger, de forma consciente o inconsciente, a qué destinamos estos recursos vitales. La naturaleza nos ha dotado de mecanismos o procesos automáticos para la supervivencia de la especie, de forma que cada individuo nace con una serie de canalizaciones o circuitos conformados por su entorno inmediato, para que sus energías y recursos vitales fluyan sin que deba detenerse a pensar en ello.

Así identificamos las líneas del destino, determinadas por los cielos (la influencia de los astros según el momento del nacimiento), por la tierra (el territorio en el que nacemos, y de cuya materia emerge nuestro cuerpo físico), y, especialmente, de nuestro entorno humano (la familia y la comunidad).

El énfasis en la individualidad que la cultura occidental ha hecho en los últimos siglos olvida, a menudo, que somos parte viva de una red que incluye nuestra familia y comunidad humanas, pero también toda la comunidad que se extiende más allá del ámbito humano. En las antiguas visiones de la encarnación, el espíritu desciende de los cielos a la materia, vistiéndose en el proceso de estos elementos determinantes no sólo de su cuerpo físico, sino también sus características psíquicas, algo que podríamos considerar el destino repartiendo las cartas (buenas o no) con las que jugaremos la partida de la vida. Obviamente, aquí depende de la habilidad de cada jugador saber extraer provecho de ellas.

Patrones y guiones

Estas determinaciones iniciales, a las que se pueden sumar algunas adquiridas en nuestro proceso de crecimiento y educación, reciben en ocasiones el nombre de “patrones”. Un patrón es una situación o un conjunto de personajes y situaciones que se repiten a lo largo de nuestras vidas o, incluso, que pueden repetirse de diferentes formas en las vidas de diferentes miembros cercanos de una familia o comunidad. Cuando se trata de cosas que juzgamos negativas, se experimentan como una especie de “maldición familiar”, mientras que cuando las juzgamos positivas se convierten en una especie de bendición o don heredados. Sin embargo, no dejan de ser una de estas determinaciones que yacen en el inconsciente, en el territorio de la Sombra, como un guion a seguir.

Cuando aún no somos conscientes de ellos, los patrones o guiones de nuestro inconsciente son proyectados al exterior, particularmente sobre otras personas, de manera que tenemos la sensación de encontrarnos siempre en las mismas situaciones o con el mismo tipo de personas. Esto se ve muy claro en las relaciones personales o laborales. Independientemente de la tendencia que podamos tener para “atraer” cierto tipo de situaciones o personas, el peso del resultado de estas interacciones recae en la interpretación que damos a estas experiencias.

Oedipus Rex (1957)

La antigua tragedia griega refleja muy bien estas situaciones, y tal vez por ello da nombre a complejos identificados por la psicología moderna. Como en el mito de Edipo, cuando detectamos un patrón negativo en nuestra vida (un destino) tendemos a querer huir de él, buscando la persona o la situación más distante posible, y aún así la vida parece retorcer nuestro camino de forma prodigiosa, para enfrentarnos precisamente con aquello que pretendíamos evitar. Otra gran lección que encontramos en la tragedia griega es la manera en que una misma situación se repite de generación en generación, como una maldición familiar, y como el eco de una falta y su necesidad de expiación recae en los miembros más jóvenes aún cuando ellos no la hayan cometido, o no sepan siquiera que se cometió.

Parte de nuestra labor como individuos (el famoso proceso de individuación, o realización personal) consiste precisamente en superar estos patrones, ir más allá de estas limitaciones. Si el contenido de nuestra Sombra puede condicionar nuestras vidas de una manera tan innegable y tangible, podemos entenderlos también como una enorme fuerza a nuestra disposición, siempre que seamos capaces de liberarla de las redes (los canales, circuitos o sistemas) en los que está atrapada. Por esto, cuando deshacemos un sólo nudo, cuando deconstruimos uno de estos patrones que atrapan nuestra fuera psíquica, inmediatamente logramos un incremento en nuestra vitalidad, y una ampliación de nuestra percepción.

Ilustración de Carl Jung

El problema con la psicología moderna es que parece haberse hecho vieja antes de tiempo, o más bien, ha sido envejecida y encerrada en una residencia lujosa, pero angustiante. La actualidad está saturada de lecturas blandas y cómodas sobre arquetipos y simbolismo, como si la vida fuera una actividad de entretenimiento para el fin de semana. De alguna manera, ir al psicólogo se ha convertido en muchos casos en algo respetable, porque estamos seguros entre las cuatro paredes de la consulta, y saldremos de allí bien preparados para encajar en la sociedad que nos ha criado. Sin embargo, si uno ojea cuatro cosas sobre la Jung, encontrará que su vida estuvo llena de conflictos, aventuras y maravillas difíciles de explicar desde la tibia sensatez que se nos pretende inculcar, y que la vía que abrió a través de su conocimiento y experiencia ha sido antes ocultada que explorada.

Por más que aquí hablemos de brujería o práctica mágica, no conviene olvidar que la psicología tomó para sí nociones, imágenes y nombres de las antiguas tradiciones para pavimentar un sendero contemporáneo que transita las mismas realidades.

 


Autoría:

Vaelia (Laura Lleonart) desconfía de los títulos, pero ha dedicado los últimos 20 años de su vida a la investigación y difusión de las tradiciones mágicas y espirituales… Con unos cuantos más en la práctica, ha vivido muchas aventuras y visto un poco de todo. Actualmente se dedica a hacer de editora de WITCH Hispana, y llevar los podcasts Encrucijada Pagana y Torre Negra.

 


 

 

5 Terribles errores en la vida mágica

Por Carolyn Elliott.

Si acabas de empezar a explorar el mundo de la magia, quiero ofrecerte un mapa de algunos de los escollos y peligros para que tu sendero sea más rápido y fácil que el que yo he transitado.

Hay una razón por la que la magia nos pone algo nerviosos y tiene cierta  mala reputación. Incluso en épocas anteriores a que los dogmas del cristianismo institucional y posteriormente el materialismo científico, se convirtieran en los paradigmas dominantes de la sociedad occidental, se sabía que la magia era potencialmente mortal, no porque sea intrínsecamente errónea o mala, sino porque involucra relaciones con energías que son mucho mayores que aquello con lo que nuestros insignificantes cerebros humanos están acostumbrados a tratar.

Me di cuenta de que las soluciones y estrategias para enfrentar estos escollos están un poco más allá del alcance de un ensayo, por lo que las enseño en INFLUENCE.

Mucho está en juego en la magia. Cuando estás alterando tu mente y tu cuerpo y tu relación con fuerzas profundas, estás incrementando tus posibilidades de iluminación y también tus posibilidades reales de daño, locura y muerte.

Sin más preámbulos, aquí hay algunos escollos importantes de los que quiero que tomes consciencia a medida que recorras el camino mágico:

1. Inflación arquetípica.

El pionero psicólogo Carl Jung propuso el término «inflación arquetípica» para describir a alguien cuyo ego humano normal ha sido secuestrado por una fuerza arquetípica (por ejemplo el «trickster», el «anciano gurú» o la «madre tierra»). Es un fenómeno que las personas que realizan prácticas mágicas intensivas (trabajar con energía kundalini, practicar meditaciones tántricas, realizar rituales públicos) están especialmente predispuestas a experimentar. También puede suceder fácilmente a artistas y actores (las bellas artes, después de todo, se originaron en la humanidad como una dimensión de la magia en lugar de como un pasatiempo o profesión maravillosos).

El principal problema con la inflación arquetípica es que se siente tan increíble y es tan divertida que Jung descubrió que era casi imposible disuadir a alguien de lo contrario.

Quiero decir, gran parte del punto de la práctica espiritual / mágica es la pérdida del ego, ¿verdad? Entonces, si tu ego humano normal y sucio es reemplazado de repente por la conciencia arquetípica de un dios, es una absoluta ganancia, ¿verdad?

Bueno, sí. Sientes que estás triunfando, eso seguro, sólo que pierdes tu habilidad para hacer esas pequeñas tareas sucias y humanas que resultan ser muy necesarias para un funcionamiento normal y saludable – cosas como leer, escribir, hablar con personas –no en pentámetro yámbico-, pagar las facturas de la electricidad, ir a trabajar.

Los dioses no tienen que hacer esas cosas, así que cuando te encargan uno, tampoco lo haces. Y eso se convierte en un problema, porque, de hecho, no eres un dios, ni un arquetipo. Eres un pequeño y sucio humano como el resto de nosotros (bendito seas) y, si quieres prosperar, la conciencia que está habitando tu cuerpo debe estar en armonía con ese hecho.

La inflación arquetípica me tomó por sorpresa en el verano de 2013, después de una primavera de intensa práctica de kundalini. Mi yo, generalmente de modales corteses, fue poseído por una diosa de la tormenta. No voy a mentir, me sentí muy bien: definitivamente fui una con Ella. No percibía distinción entre mi cuerpo y emociones, y la lluvia, el trueno, el relámpago o el viento. Cuando hablaba, lo hacía en de una forma profética impresionante. En lugar de seguir mi regla anterior de «si no puedes decir nada agradable, no digas nada en absoluto», hablé a algunas personas de mi círculo social con toda audacia.

Mis ojos brillaban con la abrasadora chispa del cosmos. Casi todos los que se encontraban conmigo me ofrecían regalos y alabanzas. Estaba feliz y llena de poder. Pero aquello también me dejó en un estado casi infantil a la hora de cuidar de mí misma.

Hacia el final del verano, había convertido mi vida financiera en un gran caos y también había hecho estallar algunas amistades de la manera adecuada. En retrospectiva, la experiencia de ser poseída por una divinidad valió la pena en última instancia, pero definitivamente fue un viaje muy difícil y no es algo que quiera arriesgarme a experimentar de nuevo.

2. Resistirse a la noche oscura del alma.

La noche oscura del alma es una forma de depresión mágica en la que pierdes tu capacidad de disfrutar de los placeres sensoriales de este mundo. Incluso tus comidas favoritas no saben demasiado bien, la música no te conmueve, el sol brillante y las pequeñas flores alegres parecen completamente irrelevantes, y el sexo se queda en poco más que roce. Esto se debe a que tu alma es la parte de tu ser energético que está conectada con el mundo sensorial y terrenal. Por lo tanto, cuando se “oscurece” y pierde su iluminación, es imposible disfrutar del mundo sensorial.

La noche oscura del alma es áspera, y también es una parte previsible y necesaria para experimentar el crecimiento mágico. En el proceso alquímico de integrar y refinar tu ser, hay períodos en los que tu sistema apaga la iluminación del alma para transferir esa energía a otros procesos evolutivos.

La resistencia es inútil. Simplemente hace que dure más tiempo.

3. Resistirse a la noche oscura del espíritu.

La noche oscura del espíritu es en realidad mucho más dolorosa que la noche oscura del alma. En la noche oscura del alma, son solo tus placeres sensoriales los que se debilitan. En la noche oscura del espíritu, generalmente son tus placeres sensoriales y tus placeres espirituales los que también se oscurecen; lo que resulta mucho más aterrador y desolador.

Esto significa que incluso los libros espirituales más duros te aportan poco consuelo. Tus oraciones no te confortan ni te alivian. Tu meditación se siente carente de sentido. Te sientes solo en el universo, sin propósito y derrotado.

Sin embargo, lo que sucede en la noche oscura del espíritu es muy similar a lo que sucede en la noche oscura del alma. Tu ser está desviando la energía que usualmente ilumina tu percepción espiritual y, en cambio, la está aplicando al proyecto evolutivo de expandir e integrar tu yo mágico.

Al igual que con la noche oscura del alma, resistir la noche oscura del espíritu solo prolonga la lucha.

4. Pensamiento grupal y abuso.

Técnicamente, cada comunidad religiosa o espiritual no tradicional es un «culto». Los cultos no son necesariamente cosas horribles, son solo pequeñas culturas. Sé de algunos cultos que son inequívocamente impresionantes. Sin embargo, al igual que las comunidades religiosas tradicionales, pueden joder seriamente a la gente (¿Has hablado con algunos excatólicos últimamente?) las pequeñas comunidades religiosas también pueden joder seriamente a la gente y, a menudo, incluso de maneras más profundas, dado que actúan a una escala más reducida e íntima.

Un delicado efecto secundario de la marginación de la magia en nuestro mundo actual es que muchas de las personas que pretenden enseñarla son simplemente peligrosos victimistas. Si has visto los documentales de Jonestown y David Koresh, puedes creer que estás a salvo, que sabes a qué se debe prestar atención, no serás víctima de un grupo liderado por un tipo barbudo y de ojos locos que quiere convencerte de que es la reencarnación de Jesús.

Bueno, la mala noticia es que los grupos espirituales abusivos son más sofisticados en estos días. Tienen un marketing mucho mejor y no empujan el suicidio tan directamente. Por ejemplo, ¿qué pasaría si en lugar de un tipo barbudo de ojos enloquecidos, la maestra que encontraras fuera una dama sexy y elegante de Los Ángeles?

Piensa en esto: ¿qué sucedería si te encontraras con el supuesto maestro y el grupo se viera realmente unido y atractivo, si esas personas tuvieran todo lo que tú crees que pudieras querer y muchos de tus amigos se estuvieran involucrando por completo en el grupo? ¿Qué pasaría si el grupo fuera exclusivo,   tuviera un lenguaje y una visión del mundo propios y te hiciera sentir privilegiado e importante por formar parte de la manada?

Es posible que pronto te encontraras sujeto a abusos emocionales y espirituales tan envueltos en un  velo mágica y espiritual que son muy difíciles de detectar hasta que todos tus recursos físicos y espirituales se han agotado y estás prácticamente muerto. Te descubrirías repetidamente haciendo cosas que realmente dañan tu salud y felicidad solo porque tu maestro lo dijo. Vi cómo esto le sucedía a una amiga cercana este invierno, y fue algo devastador. Estuvo a punto de morir a causa del estrés y requirió descanso intensivo y atención médica para recuperarse.

Por favor mantén esto en mente: incluso las brujas y los magos con maravillosas intenciones (declaradas en voz alta y con elocuencia) pueden causar terribles efectos. Las buenas intenciones no equivalen a buena magia. Buenos resultados equivalen a buena magia. Una vez quedas atrapado en una organización mágica que se dedica más a controlarte que a empoderarte y liberarte, el proceso rescatarte y recuperarte puede ser largo. El proceso de volver a reunirte con los tuyos puede ser difícil.

(Un buen consejo del Siglo de las Luces)

5. Efecto retroceso de la magia pública.

El efecto de retroceso de la magia pública es la reacción fascinante, y, a menudo, dramática, a la que te vuelves vulnerable si sigues adelante y haces magia de forma pública. Me ha ocurrido dos veces, tras las grandes celebraciones rituales públicas del solsticio de verano. El efecto de retroceso de la magia pública se produce cuando tu magia se encuentra con los campos de la creencia y los campos de la incredulidad de varios espectadores. Todos tenemos campos de incredulidad y campos de creencia; la cuestión es que nuestros campos pueden ser muy diferentes de los de las otras personas que nos rodean.

Debido a que estos campos de creencia / incredulidad son en sí mismos fuerzas mágicas, cada vez que hacemos magia pública (la magia teatral se realiza frente a una gran cantidad de personas con las que no estamos íntimamente familiarizados, quienes pueden tener estructuras de creencias muy diferentes a las que nosotros tenemos) se produce un choque bastante inevitable que puede ser contraproducente y herirte.

Una vez, avivé un poco de ira con mi magia pública que terminó en una auténtica caza de brujas, implicando  una calumnia increíblemente inventiva y amenazas de muerte. No he realizado un ritual público desde entonces. Es triste, porque echo de menos todo el teatro y el drama, pero también aprendí mi lección sobre las virtudes de ser sutil con mi trabajo mágico .

(Mi magia pública probablemente se parecía a esto para los espectadores. Estaba desnuda y había fuego. Ya sabes, lo usual).

 

En conclusión

Como puedes ver, hay un buen número de escollos que debes tener en cuenta en la vida mágica. Con el fin de ayudarte a navegar más allá de ellos y alcanzar un empoderamiento mágico próspero, he creado un curso que comenzará este otoño.

INFLUENCE es un curso de inmersión profunda en la dimensión más básica (¡y sin embargo desafiante!) de la vida mágica práctica, tal como la conozco: la capacidad de cambiar nuestras vidas por el mejor camino habitando y relacionándonos con el mundo y otras personas a través de nuestra profunda autoridad interior y conocimiento.

NOTA: El curso estará orientado explícitamente a aquellos que recién comienzan, pero también se diseñará para que sirva como un curso de actualización inteligente y poderoso para veteranos de la vida mágica, o para aquellos que buscan aprender más sobre el estilo WITCH de Magia y participar más en nuestra comunidad.

Debido a que quiero que este curso de inmersión profunda, INFLUENCE, sea accesible a una amplia franja de la comunidad, la inversión será modesta (sobre el precio de llevarte a ti y a un amigo a cenar y tomar una copa en una ciudad de EE.UU).

Aquí tienes un vistazo de lo que obtendrás si decides cursar INFLUENCE:

  • Eliminación de capas gigantes de vacilación, conflicto y vergüenza en torno a tu poder
  • Una prudente sabiduría sobre cómo fusionar mejor la acción mágica y práctica (esto es algo de lo que normalmente solo hablo con mis clientes privados)
  • habilidades para reclamar con confianza y ejercer su identidad y herencia en la magia, ¡el final de la duda!
  • La pertenencia a una red de practicantes sorprendentes y comprometidos de todo el mundo
  • Una práctica mágica diaria simple que produce enormes beneficios notables tanto de forma inmediata como a largo plazo
  • Capacidad de interpretar de manera confiable tu guía interna (es decir, la intuición) y actuar de acuerdo con ella para que puedas vivir la mayor parte de tu vida en un estado de fluidez y facilidad.
  • Una dosis gigante de inspiración y motivación para ayudarte a habitar tu magia.

… Como puedes ver, terminarás con muchos más beneficios duraderos que lo que la cena y las bebidas pueden ofrecer. De hecho, mi objetivo es que a través de INFLUENCE des un salto masivo en tu nivel de habilidad: lo suficiente como para permitirte llevar a tus amigos a cenar con mayor frecuencia.

NOTA: INFLUENCE definitivamente no es una clase de Wicca o brujería tradicional o Magia ceremonial o Hoo Doo o Magia del caos o lo que sea que tengas en mente, aunque podemos involucrarnos con elementos de algunos o todos estos. Esencialmente, INFLUENCE es un curso de inmersión profunda en lo que yo considero como “magia práctica contemporánea”, cuyos fundamentos se encuentran sobre todo en el arte, la imaginación, la acción estratégica, la autoridad interna y la diversión.

Artículo original


Autoría:

© BELLATRIX PHOTOGRAPHY | CAMILA MENDES

Carolyn Elliott es editora de WITCH magazine y una coach con una peligrosa reputación. Es autora de Awaken Your Genius: A Seven-Step Guide to Uncovering Your Creativity and Manifesting Your Dreams.  Es conocida por su extraña e incómoda habilidad para sonsacar a personas mágicas realmente inteligentes y de alto rendimiento y conseguir que hagan las cosas que en realidad quieren hacer.

 

 


 

 

3 dolorosas dificultades para la gente mágica y qué hacer con ellas

Por Carolyn Elliott.

En los años que llevo trabajando con gente mágica, me he dado cuenta de que tendemos a batallar con problemas similares.

Hoy voy a tomarme algún tiempo para hablar de ellos en caso de que alguno de vosotros, lectores habituales, pueda necesitar unas palabras de ánimo.

1. Obsesionarse con el amor no correspondido

La gente mágica generalmente profundiza abrazando mitologías elaboradas, interpretando símbolos ocultos, realizando adivinaciones y deteniéndose en los recuerdos de vidas pasadas que se agitan en los sueños.

¿El amor saludable y correspondido es especialmente atractivo para tales ocupaciones?

No, en realidad no. Está demasiado abarrotado de cosas humanas normales, como las relaciones reales y la intimidad.

Sin embargo estar obsesionado con un amor no correspondido … ¡eso sí que brinda amplias oportunidades para todas nuestras actividades favoritas!

He pasado muchas horas fantaseando con personas que no querían tener nada que ver conmigo, meditando en la sinastría de nuestras cartas, sacando cartas del Tarot y reflexionando sobre el significado oculto de aquello que me dijeron esa vez.

Si alguna vez ha pronunciado las palabras «Alma gemela», es probable que haya estado en estas aguas turbias.

(Hecho divertido pero impopular: toda la noción de «almas gemelas» surge de una parte del Simposio de Platón narrado por Aristófanes, un comediante famoso por sus obras de teatro que involucraba a personas practicando sexo con burros …

… en otras palabras, las Almas gemelas, en su contexto original, fueron vistos como una broma cruel).

Si esto es algo con lo que batallas, debes saber que es un efecto secundario natural de ser una persona intuitiva e imaginativa.

No estás solo en esto, y tampoco te hace único.

De hecho, es un pasatiempo muy absorbente y de gran calidad.

El inconveniente es que tiende a evitar que estés abierto a asunto humanos ordinarios como las relaciones reales y la intimidad.

El único remedio que conozco para esta aflicción, cuando es grave, es ir a toda velocidad a la búsqueda del objeto de amor no correspondido.

En otras palabras, no te quedes callado, no seas tímido, cántalo desde los tejados. Publica anuncios en los periódicos.

Es probable que el dolor resultante de la humillación te despierte del trance.

Y es probable que con esta herida venga una mayor disposición a abrirse …

… al arduo trabajo de estar en relaciones reales y recíprocas con personas que no son fantasías idealizadas.

2. Crear identidades entorno al victimismo

Las costuras de la historia estallan con injusticias de todo tipo, y las injusticias contra la gente mágica y las brujas son abundantes.

Incluso al margen de los eventos históricos, muchas personas mágicas sufrieron abusos en su infancia.

Esto es algo que me sucedió, y de hecho es algo que sucedió a casi todas las personas mágicas que conozco (excepto unos pocos afortunados).

Es muy importante reconocer, entristecerse, enojarse y buscar la curación de las heridas. Y saber que el proceso de curación puede ser largo.

Eso es una cosa.

Otra cosa es detenerse constantemente en el propio dolor, sentirse perpetuamente resentido hacia el mundo, sentirse obligado a ello, ver traidores en todas partes y aferrarse a una identidad construida por entero entorno a ser los más oprimidos o abusados.

En pocas palabras, el primer modo es mágicamente eficaz y el segundo, no lo es. Lo sé por experiencia de primera mano.

Dicho de otro modo, la primera ruta conducirá a que las cosas en tu vida mejoren, mientras que la segunda perpetuará el mismo estado asqueroso de las cosas, al tiempo que logrará atraer a tu alrededor a un conjunto completo de amigos y amantes que también se consideran víctimas. …

… y, por desgracia, las personas que se ven principalmente como víctimas tienden a sentirse totalmente justificadas en dañar a otros, así que, no hace falta decir más.

Hay un cierto tipo de justificación exultante al identificarse como víctima, acariciando tiernamente la orgullosa lista de heridas.

Puedes ir por ahí fuera cargando contra todos los victimarios, y seguro que hay millones contra los que cargar.

Pero… Esa exultante justificación es todo lo que obtienes.

Tal vez no sea justo … pero es verdad que experimentas sucesos que significan más de lo mismo en la línea del significado que atribuyes a los eventos de tu vida.

¿Por qué? Porque la magia y la sincronicidad funcionan en una máquina de sentido.

Es por esto que el perdón es una práctica mágica tan poderosa:

… Cambia todo el contexto de significado en el que te ves a ti mismo y los eventos de tu vida, y cuando cambia tu contexto de significado, cambia el tipo de sincronicidades que se muestran para ti.

3.Sentirse alienado de la propia magia

En un mundo de trabajos diurnos y fregaderos llenos de platos sucios, es muy difícil sentirse «mágico» todo el tiempo. Incluso la mayor parte del tiempo.

Entonces, acudes a Instagram a por algo de información y te desesperas aún más porque tu colección de cristales no es tan buena, además tu casa está desordenada y no tiene ese glamur de “la bruja chic californiana”.

… a lo que se suma que cuando tu vas a visitar los cementerios bajo los árboles épicamente antiguos, sabes que tu aspecto es mucho más cercano a alguien de luto ordinario que a una Stevie Nicks de resplandor sobrenatural maquillada a la moda de 1975.

No temas.

Tu potencia mágica  no depende de si te sientes o pareces mágico; más bien, todo depende de la disposición que tienes para seguir entrando en aguas peligrosas y desconocidas.

Por difícil que sea creerlo a veces, todos tenemos magia en nosotros, y todos estamos configurando mágicamente nuestros mundos a cada momento,

… Sólo que la mayoría de la gente hace magia muy aburrida, una y otra vez.

Hacen la magia aburrida de aceptar como «verdaderas» determinadas creencias sobre ellos mismos y el mundo que heredaron de la familia y la sociedad …

… y así recrean los mismos resultados tristes y aburridos para ellos mismos, día tras día, año tras año.

Lo que nos hace únicos a las brujas es que estamos dispuestos a asumir activamente la responsabilidad de nuestra magia, abriéndonos una y otra vez a profundizar en el trabajo con lo desconocido.

Si te sientes un poco adormecido y alejado de tu propia magia, no te preocupes por obsesionarte con tu colección de cristales o la decoración de interiores … (a menos que eso sea irresistiblemente divertido para ti) …

… en lugar de eso, date una auténtica dosis de lo desconocido.

Prueba algo de esto:

Ve a realizar un pacto con un espíritu en una encrucijada a medianoche – sugerencia: ofrece algo a cambio de los servicios del espíritu que no sean tu alma, como una ofrenda, arte o licor.

Visita un grupo de encuentro espiritual local que aún no hayas agraciado con tu presencia.

Inscríbete a un curso de medicina herbaria y empieza a crear tus propias tinturas.

Comprométete a una práctica de sueño lúcido de 30 días e intenta hacer un ritual onírico.

Empieza a tomar un té legal visionario todas las noches como Artemisa o Calea Zacatechichi y fíjate en qué sucede (s plantas fuertes, investiga antes las contraindicaciones)

Memoriza y aprende a pronunciar correctamente una invocación a tu deidad antigua favorita en su lengua original.

Usa la imaginación activa / viaje para iniciar un diálogo con un gran mago muerto. Aleister Crowley es una opción popular perenne, pero Dion Fortune o Jack Parsons probablemente serían mucho más amigables.

… Hagas lo que hagas, prueba algo fuera de tu zona de confort que realmente te asuste un poco.

Es la ruta más rápida para subir el nivel mágico que conozco.

Artículo original


Autoría:

© BELLATRIX PHOTOGRAPHY | CAMILA MENDES

Carolyn Elliott es editora de WITCH magazine y una coach con una peligrosa reputación. Es autora de Awaken Your Genius: A Seven-Step Guide to Uncovering Your Creativity and Manifesting Your Dreams.  Es conocida por su extraña e incómoda habilidad para sonsacar a personas mágicas realmente inteligentes y de alto rendimiento y conseguir que hagan las cosas que en realidad quieren hacer.

 

 


 

La Sombra y los Sueños, una introducción a la Vía Nocturna

A partir del próximo 21 de marzo iniciamos la difusión en la lista de correo de Witch Hispana. Como agradecimiento por la confianza depositada en el proyecto, nuestros suscriptores tendrán acceso a «Sub Lunae», un taller enfocado al trabajo con la Sombra a través de los sueños.

El objetivo de este trabajo es redefinir y explorar nuestra experiencia en los reinos oníricos, así como mejorar  nuestra práctica mágica, centrándonos en la relación con la Sombra. Se trata de una serie de propuestas destinadas a favorecer, interpretar e integrar el contenido de nuestros sueños.

Está pensado como una semilla que contiene en sí la posibilidad de diversos desarrollos. Hasta dónde profundicéis en estas posibilidades dependerá de vuestras preferencias y necesidades. Podéis sacar de él algunos consejos que os parezcan útiles para el trabajo con sueños a nivel meramente psicológico, pero también podéis considerarlo un entrenamiento introductorio a la Vía Nocturna.

Aunque está concebido para practicantes, no necesitáis tener demasiados conocimientos previos, por otro lado, se ha procurado mantener la neutralidad necesaria para poder ser integrado en una rutina cotidiana o en conjunto con otros trabajos mágicos, independientemente del sistema de referencia o tradición que sigáis.

Para solicitar la suscripción a la lista podéis escribir a: badwitchsp@gmail.com o encrucijadapagana@gmail.com