Eros y el Sendero de la Magia I

Por Carolyn Elliott.

Eros, por supuesto, es otro nombre para el deseo. Específicamente, Eros es el nombre del deseo puro sin apego o miedo. Es también la cualidad de la lascivia, la plenitud, del estar vivos. Fuego y luz.

Eros es el misterioso magnetismo que atrae a aquello que está vivo.

Mesmer lo llamaba “magnetismo animal”. Se lo denomina también por muchos otros nombres: los practicantes de tantra lo llamaban kundalini, los tibetanos tummo, Wilhelm Reich le dio el nombre de “orgone” y, más recientemente, el movimiento de la Meditación Orgásmica lo llama simplemente “orgasmo”.

A menudo se lo reconoce como una fuerza esencialmente femenina, aunque fluye tanto en hombres como en mujeres. Es enrevesada, impredecible, generativa, desafiante, reveladora. Es la sabiduría encarnada.

Yo sostengo que todo en el camino mágico gira entorno a la recuperación de Eros.

El problema

Nuestra sociedad actual – a la que tenemos que buscar un nuevo nombre dado que al extenderse a todos los rincones del mundo ya no se puede considerar “occidental”, así que usaré el término de Heidegger «Gestell» y la denominaré “Encuadre”-, es esencialmente anti-erótica.

Se podría objetar que “hay todo tipo de imágenes sexuales por todos lados en nuestra sociedad, y la pornografía es la mayor de las industrias”, pero la objetificación y la lujuria no son Eros.

La lujuria es la urgencia por poseer, conquistar, usar. Es en realidad parte del impulso de la muerte, Thanatos, porque busca eliminar la sensación y volver a una insensibilidad homeostática confortable.

Thanatos es el hermano gemelo de Eros. En realidad los dos no pueden estar separados, ni deberían estarlo. Resulta que vivimos en una cultura que está intensamente dominada por Thanatos, la voluntad-de-muerte, y esta cultura casi ha provocado la total extinción de Eros.

El Encuadre se centra en un ethos de extracción y almacenamiento de poder.

Es básicamente un ethos de acaparamiento, de acumulación. Esto es lo que las hacen las corporaciones y los bancos. Extraen recursos y buscan obtener ganancias de los mismos.

¿Por qué forma parte esto de la voluntad-de-muerte? Porque en el acto de la extracción, ocurre la muerte. Se matan bosques. Se matan especies. Se matan océanos. Se aniquila la salud y la felicidad de los seres humanos, y a menudo también los cuerpos de esos seres humanos.

Toda esta matanza ocurre porque es imposible extraer valor y poder de su lugar de origen sin interrumpir y, básicamente, destrozar, el sistema que ha creado ese valor.

El enfoque del Encuadre hacia el mundo, la extracción, se basa en la objetificación y la cosificación. Aquellos que extraen, mantienen la postura de ser sujetos cuyo bienestar está separado y aislado de alguna forma del bienestar del mundo “objetivo” que se muestra ante ellos.

No hay nada inherentemente malo en la destrucción. El equilibrio entre la creación y la destrucción es el propio equilibrio entre Eros y Thanatos, la vida y la muerte. Pero algo va mal cuando la destrucción se acelera brutalmente, y eso es lo que tenemos en la actualidad.

Heidegger propuso que lo contrario a la sociedad de Encuadre vendría a ser una sociedad basada en la Poiesis, que quiere decir, creatividad, que quiere decir, Eros.

Él proponía que las tribus antiguas de toda índole mantenían existencias poéticas; existencias en las que vivian en una relación de cultivo creativo con los recursos del mundo, en lugar de en una relación de extracción aniquiladora.

Tenía razón sobre ello, y también tenía razón cuando sugirió que el futuro de nuestro mundo dependía de alejarse del Encuadre y volver a la Poiesis.

¿Qué es la magia?

En vez de apresurarnos a una definición hermética tradicional, vamos a pensar primero en el uso coloquial del término. ¿Cuándo dice la gente que ha experimentado algo “mágico”? A menudo, y sinceramente, es cuando hablan de la experiencia de una conexión intensa, marcadamente sensorial con otro ser humano, la naturaleza o el arte.

“Tenemos un romance muy mágico”.

“El momento en que cogí en brazos a mi bebe por primera vez, fue pura magia”.

“El pasado verano estuve visitando a diario el MOMA estaba enamorado de la magia de aquella obra.”

“Quiero mostrarte este lugar mágico en el bosque donde las libélulas se reúnen por la noche.”

Cuando la gente habla de esta forma, lo que están describiendo es un momento de Eros (un elemento de sus almas que queda fascinado por un elemento de otra alma) expresado en forma humana, natural, animal o artística.

A menudo este momento de fascinación tiene un cierto elemento de trascendencia, cuando en esta relación con otro ser hay un sentimiento de estar fuera del opresivo sentido del tiempo y de la ansiedad habituales.

Este elemento de atemporalidad y trascendencia es la forma en que Eros nos transporta a otra dimensión.

El término “magia” también se usa coloquialmente para describir experiencias de sincronicidad.

La sincronicidad es una correspondencia que se siente de forma subjetiva entre eventos del mundo interior y el mundo exterior.

Cuando ocurre una sincronicidad, experimentamos una conexión que no se puede explicar causalmente, entre símbolos y significados de nuestra vida interior y hechos del mundo exterior.

Es como si el universo estuviera giñándonos un ojo. Nos sentimos menos alienados y solos en estos momentos, y en vez de eso nos sentimos observados, sentidos y cuidados por una fuerza mayor que nuestros egos individuales.

Estos son momentos de Eros entre nosotros y el mismo tejido de la realidad.

Estas experiencias de sincronicidad nos dan una sensación de la naturaleza no dual de la realidad. La realidad no dual es aquello a lo cualquier clase de misticismo apunta: a la no-verdad de la convencionalmente percibida división entre sujeto y objeto, unión definitiva entre materia y conciencia.

Esta unión es en todo punto, por supuesto, antitética a la visión que mantiene girando las ruedas del Encuadre. Hace que la actividad de extracción se vuelva tan obvia como el patético chiste que es.

Mi visión es que el camino del Eros es el camino de la magia, y que este camino es tremendamente importante porque nos lleva hacia la realización experiencial de la verdad no dual, y eventualmente a la comprensión profunda de que no estamos separados, no estamos solos, ni alienados entre nosotros y del mundo que nos rodea.

Continuará en Eros y el Sendero de la Magia II.

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Artículo original


Autoría:

© BELLATRIX PHOTOGRAPHY | CAMILA MENDES
Carolyn Elliott

Carolyn Elliott es editora de WITCH magazine y coach de peligrosa reputación. Es autora de Awaken Your Genius: A Seven-Step Guide to Uncovering Your Creativity and Manifesting Your Dreams.  Es conocida por su extraña e incómoda habilidad para sonsacar a personas mágicas realmente inteligentes y de alto rendimiento y conseguir que hagan las cosas que en realidad quieren hacer.

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