Eros y el Sendero de la Magia I

Por Carolyn Elliott.

Eros, por supuesto, es otro nombre para el deseo. Específicamente, Eros es el nombre del deseo puro sin apego o miedo. Es también la cualidad de la lascivia, la plenitud, del estar vivos. Fuego y luz.

Eros es el misterioso magnetismo que atrae a aquello que está vivo.

Mesmer lo llamaba “magnetismo animal”. Se lo denomina también por muchos otros nombres: los practicantes de tantra lo llamaban kundalini, los tibetanos tummo, Wilhelm Reich le dio el nombre de “orgone” y, más recientemente, el movimiento de la Meditación Orgásmica lo llama simplemente “orgasmo”.

A menudo se lo reconoce como una fuerza esencialmente femenina, aunque fluye tanto en hombres como en mujeres. Es enrevesada, impredecible, generativa, desafiante, reveladora. Es la sabiduría encarnada.

Yo sostengo que todo en el camino mágico gira entorno a la recuperación de Eros.

El problema

Nuestra sociedad actual – a la que tenemos que buscar un nuevo nombre dado que al extenderse a todos los rincones del mundo ya no se puede considerar “occidental”, así que usaré el término de Heidegger «Gestell» y la denominaré “Encuadre”-, es esencialmente anti-erótica.

Se podría objetar que “hay todo tipo de imágenes sexuales por todos lados en nuestra sociedad, y la pornografía es la mayor de las industrias”, pero la objetificación y la lujuria no son Eros.

La lujuria es la urgencia por poseer, conquistar, usar. Es en realidad parte del impulso de la muerte, Thanatos, porque busca eliminar la sensación y volver a una insensibilidad homeostática confortable.

Thanatos es el hermano gemelo de Eros. En realidad los dos no pueden estar separados, ni deberían estarlo. Resulta que vivimos en una cultura que está intensamente dominada por Thanatos, la voluntad-de-muerte, y esta cultura casi ha provocado la total extinción de Eros.

El Encuadre se centra en un ethos de extracción y almacenamiento de poder.

Es básicamente un ethos de acaparamiento, de acumulación. Esto es lo que las hacen las corporaciones y los bancos. Extraen recursos y buscan obtener ganancias de los mismos.

¿Por qué forma parte esto de la voluntad-de-muerte? Porque en el acto de la extracción, ocurre la muerte. Se matan bosques. Se matan especies. Se matan océanos. Se aniquila la salud y la felicidad de los seres humanos, y a menudo también los cuerpos de esos seres humanos.

Toda esta matanza ocurre porque es imposible extraer valor y poder de su lugar de origen sin interrumpir y, básicamente, destrozar, el sistema que ha creado ese valor.

El enfoque del Encuadre hacia el mundo, la extracción, se basa en la objetificación y la cosificación. Aquellos que extraen, mantienen la postura de ser sujetos cuyo bienestar está separado y aislado de alguna forma del bienestar del mundo “objetivo” que se muestra ante ellos.

No hay nada inherentemente malo en la destrucción. El equilibrio entre la creación y la destrucción es el propio equilibrio entre Eros y Thanatos, la vida y la muerte. Pero algo va mal cuando la destrucción se acelera brutalmente, y eso es lo que tenemos en la actualidad.

Heidegger propuso que lo contrario a la sociedad de Encuadre vendría a ser una sociedad basada en la Poiesis, que quiere decir, creatividad, que quiere decir, Eros.

Él proponía que las tribus antiguas de toda índole mantenían existencias poéticas; existencias en las que vivian en una relación de cultivo creativo con los recursos del mundo, en lugar de en una relación de extracción aniquiladora.

Tenía razón sobre ello, y también tenía razón cuando sugirió que el futuro de nuestro mundo dependía de alejarse del Encuadre y volver a la Poiesis.

¿Qué es la magia?

En vez de apresurarnos a una definición hermética tradicional, vamos a pensar primero en el uso coloquial del término. ¿Cuándo dice la gente que ha experimentado algo “mágico”? A menudo, y sinceramente, es cuando hablan de la experiencia de una conexión intensa, marcadamente sensorial con otro ser humano, la naturaleza o el arte.

“Tenemos un romance muy mágico”.

“El momento en que cogí en brazos a mi bebe por primera vez, fue pura magia”.

“El pasado verano estuve visitando a diario el MOMA estaba enamorado de la magia de aquella obra.”

“Quiero mostrarte este lugar mágico en el bosque donde las libélulas se reúnen por la noche.”

Cuando la gente habla de esta forma, lo que están describiendo es un momento de Eros (un elemento de sus almas que queda fascinado por un elemento de otra alma) expresado en forma humana, natural, animal o artística.

A menudo este momento de fascinación tiene un cierto elemento de trascendencia, cuando en esta relación con otro ser hay un sentimiento de estar fuera del opresivo sentido del tiempo y de la ansiedad habituales.

Este elemento de atemporalidad y trascendencia es la forma en que Eros nos transporta a otra dimensión.

El término “magia” también se usa coloquialmente para describir experiencias de sincronicidad.

La sincronicidad es una correspondencia que se siente de forma subjetiva entre eventos del mundo interior y el mundo exterior.

Cuando ocurre una sincronicidad, experimentamos una conexión que no se puede explicar causalmente, entre símbolos y significados de nuestra vida interior y hechos del mundo exterior.

Es como si el universo estuviera giñándonos un ojo. Nos sentimos menos alienados y solos en estos momentos, y en vez de eso nos sentimos observados, sentidos y cuidados por una fuerza mayor que nuestros egos individuales.

Estos son momentos de Eros entre nosotros y el mismo tejido de la realidad.

Estas experiencias de sincronicidad nos dan una sensación de la naturaleza no dual de la realidad. La realidad no dual es aquello a lo cualquier clase de misticismo apunta: a la no-verdad de la convencionalmente percibida división entre sujeto y objeto, unión definitiva entre materia y conciencia.

Esta unión es en todo punto, por supuesto, antitética a la visión que mantiene girando las ruedas del Encuadre. Hace que la actividad de extracción se vuelva tan obvia como el patético chiste que es.

Mi visión es que el camino del Eros es el camino de la magia, y que este camino es tremendamente importante porque nos lleva hacia la realización experiencial de la verdad no dual, y eventualmente a la comprensión profunda de que no estamos separados, no estamos solos, ni alienados entre nosotros y del mundo que nos rodea.

Continuará en Eros y el Sendero de la Magia II.

Imagen 
Artículo original


Autoría:

© BELLATRIX PHOTOGRAPHY | CAMILA MENDES
Carolyn Elliott

Carolyn Elliott es editora de WITCH magazine y coach de peligrosa reputación. Es autora de Awaken Your Genius: A Seven-Step Guide to Uncovering Your Creativity and Manifesting Your Dreams.  Es conocida por su extraña e incómoda habilidad para sonsacar a personas mágicas realmente inteligentes y de alto rendimiento y conseguir que hagan las cosas que en realidad quieren hacer.

17 Principios raros que me llevaron a conseguir 10.000$ el mes pasado (acompañados de videoclips)

Todas aquellas  cosas genuinamente raras en las que creo han contribuído a mi exitoso salto desde la pobreza a la riqueza de mi vida actual, en la que dirijo una empresa basada en la enseñanza de magia y la readacción en la red social.

La empresa la dirijo nada menos que desde una isla tropical (sí, sé que es un cliché, pero bueno, ¡la isla es impresionante!), y hace poco celebré mi primer ingreso mensual de 10.000$.

Un poco acerca del negocio

Mi empresa de coaching y enseñanza ha estado completamente descalza y supuso muchas visitas al banco de alimentos y mucho pernoctar en el sofá de amigos en sus inicios. No ha contado con financiación parental, ningún «sugar daddy», ni nada por el estilo.

Me describiría como una “mujer hecha a sí misma” pero no me gusta ese término, ya que la verdad es que he sido criada en toda mi rareza por una multitud de personas, así que soy una mujer hecha por una comunidad (específicamente, una mujer formada en Pittsburgh).

Un poco sobre lo raro

Cuando la gente empieza a conocerme, normalmente se sorprenden al saber que soy capaz de realizar de forma eficaz todas estas superconexiones y trabajo duro porque creo en algunas cosas (/tengo algunas creencias) chocantemente raras sobre los negocios, la magia y el vínculo (las relaciones).

Sé que muchos de vosotros en el territorio internauta (especialmente aquellos con inclinaciones mágicas y artísticas) sentiran curiosidad por saber las actitudes y creencias que han resultado en el logro (/manifestación) de (que me han llevado a conseguir) un ingreso de 10.000$ en el último mes, aunque sean realmente raras.

Así que me decidí a escribir todas las cosas raras en las que yo creo al 100% en este conveniente formato listado, así que esperemos que la gente pueda leerlas y de este modo pueda:

  1. aprender de ellas.
  1. saber de primera mano todo sobre mí, mis ideas extrañas y mis gustos musicales, para no tener que ocuparme de hacerlo constantemente, conmocionándolos y perturbándolos.

1. Tener es evidencia de querer, pero no siempre.

Ni siquiera voy a esmerarme en explicar este punto. Simplemente piensa en ello. Piensa realmente en ello.

¿Qué implicaría en tu vida que esto fuera verdad? ¿Estarías dispuesto a abrirte gradualmente y gozar de esto aplicado a tí mismo sin juzgarte, avergonzarte u odiarte por ello?

¿Tal vez? ¿No? Pues entonces, genial, puedes dejar de leer. No es necesario que pierdas tu tiempo conmigo y te juro que no vas a entender en absoluto lo que tengo que decir.

Porque la mayor parte de todo cuanto digo es alguna variante de “tener es evidencia de querer”.

En cuanto a mí, hubo un tiempo en que pensé que no quería vivir atrapada bajo el umbral de la pobreza. Pero tener es evidencia de querer, y en realidad una gran parte de mi alma sí quería exactamente eso.

También pensé que no quería estar en esa mierda de relaciones abusivas con hombres dementes y posesivos que me trataban como si fuera algún tipo de droga en lugar de una persona; aunque fascinantemente, la mayor parte de mi alma, de nuevo, sí que quería exactamente eso.

Sólo cuando dejé de juzgar y deshonrar la parte de mí que adoraba la pobreza y el tener hombres adictos a mí, pude interrumpir el patrón de vergüenza y autodesprecio que me mantenía queriendo (y creando) esas oscuras situaciones.

2. La magia consiste en un 10% de intención, y un 90% de liberar tu atención de tus apegos y aversiones, tus patrones habituales inconscientes, y tu vergüenza y resentimiento.

Los «Vision Board» y la Ley de Atracción más un siglo de New-Age llevaron a muchos  interesados en la magia a pensar que todo lo que necesitaban hacer era “tener intención” de algo para que esto ocurriera.

Sí y no.

Me refiero a que, tener intención de algo y hacer que ocurra, funciona totalmente si estás libre de apegos y aversiones y patrones inconscientes contraproducentes, ¿no?

¿Estás libre de tus patrones a nivel Gautama Buddha?

Si no lo estás, y esperas ser efectivo en la magia práctica, entonces yo de tí dedicaría mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho más tiempo en el trabajo de liberar tu atención de la trampa de dichos patrones y mucho, mucho, mucho, mucho, mucho menos tiempo en entender tus preciadas “intenciones”.

La atención liberada es poder. La atención liberada es gozo.

Tus intenciones no valen mucho a menos que tengan toneladas de poder a sus espaldas.

Si eres en lo más mínimo como la mayoría de los humanos, prácticamente toda tu atención y todo tu poder y todo tu gozo está en este momento atrapado en una chorrada de patrones contraproducentes que se han calcificado en tu interior a lo largo de tu infancia a través de traumas, abuso y coerción, ya sean familiares, sociales o ambas.

¡Felicidades, disfrúta, peque! – firmado, el legado de la humanidad que te precede, especialmente los fundadores de la sociedad occidental.

3. En este mundo, la riqueza viene del aceptar de buena gana ser un depredador.

¿Suena a algo malo, ser un depredador?

¿Crees que los leones son malos? Porque… ellos son depredadores.

Lo diré otra vez: especialmente si estás vendiendo un servicio espiritual y emocional, como la enseñanza o el coaching y eres una mujer, necesitas escuchar esto: eres una depredadora. Eres una leona.

Si estás arruinada, probablemente sea por la misoginia sistémica y también por que todavía te ves a tí misma como un antílope indefenso (Para tu información, esto es algo a lo que la misoginia sistémica nos ha condicionado a todas las mujeres).

Ahora bien, aunque seguramente no puedas acabar con la misoginia sistémica de una vez, puedes dejar de verte como un antílope.

O no. Quiero decir, está todo bien, puedes continuar viéndote como un antílope si quieres.

Sin embargo, es probable que seas un antílope ilusorio, porque si hay una parte de tu alma que ansía hacer negocios, entonces eres una leona.

Tu presa es el ego de tus clientes potenciales: la parte de éstos que quiere resistirse profundamente al compromiso con el cambio y a admitir que necesita ayuda y orientación y por lo tanto, rendirse a dar valor a tus servicios y sabiduría a través del pago.

Como una leona, debes matar a esa presa y comértela entera si quieres permanecer en el mundo de los negocios.

Así que, ¿quieres admitir que eres una leona, o quieres continuar pretendiendo ser un antílope?

Consigues dar mucha más pena como una antílope indefensa, en apuros, en la ruina espiritual y súper básica; también así consigues la aprobación de hombres inseguros que no se sienten amenazados por ti ¡ y además la continua afirmación por parte de tus arruinadas amigas espirituales antílope!

4. La Magia no es “espiritual”; tiene alma.

Plantéatelo de esta forma: todos tenemos un cuerpo, un alma y un espíritu.

Nuestro cuerpo es nuestro cuerpo (piel y huesos y demás). La parte que permanecerá en la tierra cuando mueras. La parte que tendrá que enterrarse o cremarse. Ya sabes, esas cosas.

Nuestro espíritu es nuestra consciencia, nuestra mente. ¡La parte de nosotros que elabora todas aquellas grandes intenciones!

Nuestra alma es la parte de nosotros que media entre nuestro cuerpo y nuestro espíritu. Podríamos llamarla nuestra sombra y ánima / animus, o inconsciente creativo, o nuestro genio personal.

El misticismo trabaja principalmente con el espíritu.

La magia trabaja principalmente con el alma, para crear efectos pragmáticos en el cuerpo y en el mundo.

Por eso los magos usan objetos físicos: hierbas y velas y aceites y esculturas y pinturas y sacos mojo y ofrendas de comida –¡babas y caracoles!

Los usamos porque estamos trabajando a nivel simbólico, imaginal, el nivel de la interrelación entre el espíritu y el cuerpo, el nivel del sueño y la metáfora y la poesía y el arte.

El misticismo (y sus acompañantes el dogma y la mojigatería) tienden ser populares entre la gente que es tan rica o privilegiada que apenas saben lo que hacer consigo mismos.

Estoy segura de que puedes evocar fácilmente en tu mente a personas que has conocido que nunca en sus vidas han tenido que preocuparse por cómo iban a pagar el alquiler o comprar comida, gente que nunca han tenido que defenderse de ataques de cualquier clase (que te dirán que la brujería y la magia son ocupaciones bochornosas, poco espirituales y vulgares).

Los exclusivos místicos espiritualmente orientados o bien se vuelven remilgados con el dinero, el nacimiento, la muerte, el sexo y el ajetreo o bien se meten en una especie de cursi negación de que haya algo que de verdad esté jodido o que dé miedo en el mundo. Una pista: hay muchas cosas jodidas y que dan miedo en el mundo.

La magia y la brujería, por otro lado, tienden a ser populares entre la gente que necesita apurarse para vivir, y que han visto la cara oscura de esta tierra.

En otras palabras, la magia es popular entre la gente que no se da el lujo de evitar su alma para proteger la pureza brillante e imaginaria de su espíritu.

5. Jesucristo era un brujo de primera clase.

Soy una gran fan de Jesús y lo cito constantemente, lo que desquicia un poco a la gente, especialmente considerando que al mismo tiempo hablo siempre de que soy una bruja y de la magia, del ritual, etc., etc.

Pensad en ello, gente, Jesús fue obviamente un brujo al que le iba la fiesta.

“¿Qué? ¿No hay más vino? Pasadme el agua y apartaos, gente – ¡Bam! ¡Que siga la fiesta!”

“Es cierto, mi madre tenía catorce años cuando me dio a luz en esa locura de establo con cabras por todos lados, y después llegaron a la escena aquellos tipos persas…”

“Oooh, vaya tela, ¿nos hemos quedado sin comida? Esperad, esperad, esperad, ¡no os vayáis todavía! Un momento, dadme esas hogazas y esos peces; ¡Eeeeeeea, ahora! ¡Sandwiches de pescado para todos!”

“Guay, pues ¿dónde se juntan todas las perras y los estafadores? ¿Me puedes indicar cómo llegar?”

“Sí, mi gente me llevó al Templo un montón desde pequeño, pero cuando tenía como 13 años, fue como, que les jodan, ¿sabes? Yo ya estoy en mejores términos con el Señor que ellos, ¡y eso que sólo soy un niño idiota!”

En cualquier caso, para mi es obvio. Jesús no era un místico.

Jesús era un brujo sexi, mago, chamán, hechicero y sanador, y uno de los más consumados.

Aterrorizó tanto al Imperio Romano que lo tuvieron que asesinar.

En otras palabras, los romanos lo quemaron por brujo. Bueno, lo crucificaron, pero ya sabes, es básicamente lo mismo. Ambos resultan en muertes tortuosas.

6. Así es fuera, como es adentro.

Esta es una variación de la verdad clásica hermética, “así es arriba, como es abajo”.

Es una premisa que es la base de toda analogía. Y sin analogía no podemos acceder a lo desconocido. La analogía es como conectamos lo conocido con lo desconocido.

El mundo a tu alrededor se corresponde exactamente con tu alma. Tanto es así que la forma más alta de iluminación en el budismo tibetano se conoce como “mahamudra”, que significa “el gran símbolo”.

Esto significa que todo el mundo es un símbolo de sí mismo, es decir, es un símbolo de ti. ¿Tiene sentido?

Probablemente no lo tenga, porque es una verdad no dualística y la estoy expresando en términos dualísticos. Pero todo el lenguaje es dualístico, es parte de su gracia.

Mientras tanto, disfrutad este video de Lana Del Rey lleno de imágenes herméticas.

7. El mundo necesita más malas perras – alias “te jodes, págame”.

Tengo muy, muy superada la misoginia en todas y cada una de sus formas, especialmente aquella en que a las mujeres y a la gente femenina se les condiciona a creer que tienen que ser “espirituales” y “buenas” y llevar a cabo interminables labores emocionales a cambio de nada.

Fuera. Esa. Mierda.

Mientras vivamos en un mundo capitalista, el dinero es la forma de expresar valor. La labor emocional como la que las mujeres y la gente femenina realiza constantemente (coaching, crianza, enseñanza, cuidados, terapia, etc., etc., etc.) es sumamente valiosa y merece ser sumamente pagada.

La razón principal que previene que las mujeres sean sumamente pagadas y valoradas por su interminable labor emocional, es el brutal y traumático abuso endémico global a mujeres, niños, y gente que manifiesta feminidad en formas no-normativas (incluyendo gente gay, bisexual, queer y trans).

Así que lo diré otra vez: Fuera. Esa. Mierda.

En otras palabras; dámelo, me lo merezco.

Y tú también.

8. Las personas desean más que nada ser vistas y sentidas de forma genuina. Si tu atención está suficientemente liberada, seras capaz de dárselo (y después convertirte en alguien apreciado e influyente).

Piensa en ello. Si tu atención está enfrascada en tus obsesiones y tus miedos, no puedes estar del todo presente con la gente, ¿verdad?

Quiero decir, todos conocemos a personas que juegan compulsivamente con sus teléfonos en lugar de experimentar el intimar con humanos de carne y hueso que están frente a ellas.

Así pues, en un mundo donde es más fácil que nunca que tu atención se vea absorbida de forma obsesiva, tener el poder de focalizar tu atención y concentrarte profunda y bellamente en la persona que tengas delante es un arte poco común.

El don de la atención exquisita siempre ha sido muy demandado, y esta demanda seguirá en aumento. Así que, si quieres ser una persona influyente y con abundancia, cultiva tu habilidad para permanecer libre de obsesiones, vivir en el momento presente, y prestar una atención exquisita a la persona que tengas frente a tí.

9. No hay razón para que tú o ningún otro ser humano se sienta avergonzado, nunca.

A veces cuando digo esto la gente se pone en plan de “¿Qué? ¿Acaso no crees que los violadores y acosadores y asesinos deberían avergonzarse?

Ante lo cual me pongo en plan de: “Ehh, joder, no. Para empezar, si no fueran arrastrados por la vergüenza y toda la disociación y la alienación que la vergüenza acarrea, no podrían tratar a otros humanos como objetos”.

Y después a veces esa gente me mira y se quedan como “¿Y qué me dices sobre los psicópatas y sociópatas y narcisistas? ¡Ellos no sienten vergüenza, aunque deberían sentirla!”.

No sé muy bien que lo que decir al respecto, aparte de que es absolutamente obvio para mi que en verdad lo único que sienten los psicópatas y sociópatas y narcisistas es vergüenza. Sienten vergüenza tan a menudo y tan profundamente que eso les previene de sentir compasión.

En otras palabras, después de muchas horas de meditación sobre el tema, me resultó claro que la vergüenza es la fuente de la violencia y el trauma, no un bálsamo preventivo.

Por lo tanto, cuandoquiera que percibo vergüenza o juicios que emanan en mi, hago todo lo que está en mis manos para liberarlos inmediatamente, ya que sé que es completamente inútil.

El valor primario de la vergüenza es el ser un instrumento de control. Si puedes conseguir que alguien se sienta avergonzado de sí mismo, puedes conseguir que se sienta miserablemente alienado de su propia alma. Y si puedes conseguir que se sienta miserablemente alienado de su propia alma, entonces puedes hacer que se vuelva adicto a algo.

Y si puedes hacer que alguien se vuelva adicto a algo, entonces es simplísimo manipularle, tan sólo regulando su acceso al objeto de su adicción.

¡Ta-chan! He aquí la sociedad consumista oligárquica en resumidas cuentas.

10. El poder viene de abrazar las partes de ti mismo de las que más bien querrías deshacerte.

Cuando la mayoría de la gente habla de la importancia del “trabajo con la sombra” percibo que se refieren más bien a una versión bastante pobre y suavizada del mismo.

Parece que la gente se imagina que el “trabajo con la sombra” es algo que puedes completar en una tarde lluviosa de domingo anotando citas de Jung y marcándolas en la lista.

Emmmmmmmmmm. No del todo.

En mi experiencia, la integración de la sombre es la integración de tu propio inconsciente creativo, y es un proceso que te sacude por completo, hasta la médula, y desmantela todo lo que pensabas que eras.

Te suelta un rollo más extraño y hardcore desde el otro lado. Como Die Antwoord.

Si sobrevives el encuentro con tu sombra, entonces te vuelves mágica y prácticamente poderosa y vital.

La clave está en no matarte a ti o nadie por el camino.

El meollo del asunto y los detalles sobre cómo alcanzar la integración de esta sombra es el contenido principal de lo que enseño a la gente a hacer cuando tratamos la magia práctica, porque cuando tienes una sombra integrada, entonces consigues una atención liberada, lo cuál significa… poder y gozo.

11. Toda identidad está vacía, es fluida, y está constantemente sujeta a evolución.

La mayoría de la gente es ineficiente porque quiere aferrarse por encima de todo a una identidad sólida para sí misma. Todos queremos sentirnos sólidos, seguros, reales.

¡Y la gracia de este planeta es que eso es lo único que nunca podrás hacer! ¿Por qué? Porque no es posible que nada tenga una identidad sólida y segura, ya que la existencia de una identidad implica que tiene que haber un par de algo (por ejemplo “esto” es idéntico a “aquello”; tienes que tener tanto “esto” como “aquello” para tener una identidad), por lo cual la identidad implica una dualidad, y la realidad es no-dual.

En otras palabras, sé que parece que tú eres un sujeto y que el resto del mundo es objeto sólido de tu experiencia subjetiva, pero, resulta que eso es una ilusión.

Es una ilusión de solidez perforada frecuentemente por sueños nocturnos, pero nuestra cultura actual está realmente empeñada en negar la importancia y la realidad de los sueños.

Es difícil describir la situación actual en la que vivimos mejor de lo que lo hizo Bill Hicks en su elaborada expresión sobre cómo sonaría un presentador del Noticiero que diera noticias reales (en lugar de la monótona recitación de guerras y política):

“Hoy, un joven drogado con ácido se dio cuenta de que toda la materia es meramente energía condensada a una vibración baja, que todos somos una consciencia que se experimenta a sí misma subjetivamente, que no existe tal cosa como la muerte, que la vida es sólo un sueño, y nosotros somos un producto de nuestra imaginación. A continuación, Tom con el Tiempo.”

12. Todos creemos que queremos sentirnos satisfechos, pero la verdadera satisfacción es humillante e insoportable porque mata nuestro ego, basado en la autocompasión y la carencia.

Tus pensamientos te dirán constantemente que quieres ser más rico, más amado, más sano, etc., etc., de lo que ya eres.

De lo que no te das cuenta es de que tus pensamientos te están mintiendo en toda tu cara.

¿Por qué nos mienten? Porque en realidad abrirse a recibir ese dinero en efectivo, ese amor, esa salud y genialidad es un proceso doloroso y humillante.

Este proceso destruye el ego que has construido en torno a la autoimagen que tienes de tí mismo como alguien que ha sufrido largo tiempo, sobrecargado, oprimido, de quien se han aprovechado, incomprendido, necesitado, etc.

La satisfacción de todo lo que crees querer implica la destrucción de todo lo que actualmente piensas que eres.

Casi nadie quiere la destrucción de todo lo que actualmente piensa que es porque (ver más arriba) todos estamos atrapados en una búsqueda ferviente, desesperada, para llegar a aferrarnos a una identidad sólida.

13. La “adicción” es sinónimo de posesión diabólica, y todos estamos aquejados de ella.

¿Has hablado alguna vez a algún amigo tuyo que adicto a las drogas mientras deseaba intensamente una dosis (o a tu madre cuando estaba desesperada por tomar chocolate, o a tu padre cuando estaba amargadísimo porque su equipo deportivo perdía, o a tu novio cuando defendía su derecho a consumir porno?) y te quedaba 100% claro que no estabas hablando realmente a tu amigo (o a tu madre o padre o novio), sino que estabas hablando con la adicción en sí misma?

Bueno, yo sí.

A veces no es siempre tan obvio, pero es siempre verdad: el estar poseído por un demonio significa que hay una inteligencia que se ha apropiado de tu cuerpo y tu mente que no está en verdad interesada en el bienestar de tu cuerpo y tu mente.

Y eso es la adicción; es una fuerza que te aprisiona, una inteligencia que opera hasta que te destruye. Actualmente opera en todo el mundo y hace un fantástico trabajo destruyéndolo.

Yo veo mi misión en la vida como la liberación de mí misma de esa adicción en todas sus formas y el ayudar a otros a liberarse.

Algo importante que recalcar es lo siguiente: el abuso de drogas, compras, porno,  azúcar, deportes, apuestas o lo que sea, es sencillamente el síntoma de la adicción.

14. El fin del sufrimiento es la voluntad de gozar de la sensación abrumadora (por ejemplo, el dolor) en lugar de intentar negarla. Esto lo llamo perversión (kink) existencial, y es lo único que me ha funcionado para salir de mis patrones enquistados del trauma que sufrí después de ser acosada sexualmente y violada cuando era joven.

Prácticamente todas las mujeres que he conocido han sido acosadas, violadas, o cuanto menos asaltadas, por cierto.

No hay nada raro en ser una mujer o persona femenina y que hayas sido acosada, maltratada, violada, golpeada, forzada, agredida; eso en verdad es bastante común en nuestro mundo.

Lo repetiré una vez más: no hay nada raro o extraño o excepcionalmente vergonzoso en ser una mujer que ha sido acosada, maltratada, violada, golpeada, forzada y agredida; tristemente, esa es condición normal de ser una mujer en este mundo.

Hago énfasis en la verdad de lo ordinario de estas profundas violaciones porque honestamente durante mucho tiempo no me di cuenta de lo totalmente ordinario que es, y cuando me di cuenta de lo total y generalizadamente ordinario de esta violencia, el saberlo me ayudó a liberarme.

Durante muchos años pensé que estaba excepcionalmente jodida. Nada podía estar más lejos de la verdad.

Tristemente, no estoy tan excepcionalmente jodida. Soy una persona muy ordinariamente jodida. Lo que resulta raro y excepcional en este planeta es ser una mujer o ser una persona femenina que no haya sido acosada, maltratada, golpeada, forzada, agredida, violada.

15. El dinero no es “energía verde”. Es dinero sucio, asqueroso y efectivo.

Si bien soy muy de “te jodes, págame” (ver más arriba) y amo el ajetreo, también reconozco completamente que el dinero es una construcción sumamente problemática.

¿Has leído La deuda: Los primeros 5000 años?¿O Economía sagrada?¿O El capitalismo en el siglo XXI de Thomas Picketty?¿O Genealogía de la moral?

Bueno, probablemente deberías hacerlo, pero por el momento seguiré adelante y lo resumiré para vosotros: el tipo de moneda que usamos hoy en día está basado en la deuda. Es una moneda basada en la deuda. Y la deuda está hecha una mierda.

¿Sabes lo que es sinónimo de “deuda”?

El resentimiento. El resentimiento se aferra a algo que ocurrió en el pasado y quiere compensarlo mediante cualquier medio que sea necesario. Eso es lo que hace la deuda también.

La deuda es “algo que se sostiene en tu contra”. Ese “algo” es una expectativa, una exigencia forzada de retribución.

“Y perdona nuestras deudas, para que nosotros podamos perdonar a nuestros deudores”. Esto forma parte de un hechizo mágico que el gran brujo Jesús decía todo el tiempo, porque liberarse del resentimiento es una parte muy importante de la liberación de la atención para que puedas hacer magia.

En cierta manera, ¡el dinero es como el resentimiento calcificado!

En otras palabras, nuestro dinero es una abstracción que representa el pasado, y algo que debemos. Es una exigencia violenta en forma de notas de papel, moneda y marcas digitales.

El dinero no es benevolente, no es inocente. De ninguna forma. En absoluto. Nunca.

El dinero es fiero, es brutal, es injusto, está obsesionado con el pasado, y nos conecta profundamente a un sistema de brutalidad.

Si la única forma de que estar en buenos términos con el dinero es mediante el engañarse creyendo que es “¡sólo energía!” como si fuera una fuerza inocente, no problemática en absoluto, que te ha pasado el Conejo de Pascua, esa actitud es un reflejo de tu desgraciadamente crispada negación y falta de capacidad para comprender hechos históricos y económicos.

El dinero es una forma tan astuta de limitar la magia (creada por hechiceros conocidos como gobiernos y bancos) que perpetúa la vergüenza, la escasez y la alienación.

Y no hay una forma legitima de abarcarlo. No hay modo de evitarlo. La única forma es el asqueroso camino que lo atraviesa.

Porque ¿sabes lo que perpetúa la vergüenza, la escasez, y la alienación incluso más que tener y conseguir sucio, sucio, dinero en efectivo?

Te lo diré: es estar arruinado mientras justificas como un mojigato el hecho de que no te aventures fuera de tu zona de confort porque hacerlo sería “anti-espiritual”. Porque el esconderse perpetúa la vergüenza y la escasez y la alienación incluso más.

¿Por qué? Piensa en ello de este modo: cuando haces eso, te niegas a hacer que llueva ese sucio dinero en efectivo, sucio como la sangre que sale a borbotones del cuello roto de un antílope en primavera, porque prefieres ser “puro”.

En otras palabras, eres adicto a un ideal de ti mismo como alguien que está libre de pecado. Eres un fariseo.

Mi brujo favorito, Jesús, no tenía mucho respeto por los Fariseos. ¿Por qué? Porque a ellos les va más el verse guapos que hacer el trabajo verdaderamente desagradable de efectuar buenos resultados.

Así pues,  evitar tratar con el dinero porque es desagradable y violento es una negación de tu alma y esto es más dañino que el dinero en sí, incluso con toda la deuda y la violencia y brutalidad asociadas factible e históricamente al dinero.

El dinero es corrosivo y peligroso y está relacionado con la deuda y el resentimiento y obsesionado con el pasado, sí.

¿Y adivina qué? Te has vuelto corrosivo, peligroso, brutal y obsesionado con elementos del pasado en tu propia alma también. ¡Muchos de ellos, de hecho! ¿Estarías dispuesto a continuar renegando de esos elementos para siempre?

Porque si niegas y rechazas la corrosión y brutalidad y obsesión con el pasado que está en tu propia alma negándote a levantarte y ensuciarte las manos con el sucio y violento mundo del dinero y las ventas, entonces estás negando elementos de tu propia alma.

Mmmmm, buena suerte con ello.

16. La conexión y la intimidad son antídotos para la adicción.

En parte, el motivo por el que estoy tan interesada en la conexión y superconexión es que la adicción (apego, aversión, obsesión, miedo) prospera en la alienación y la vergüenza.

Mientras tanto, la adicción perece en el calor de una verdadera conexión e intimidad.

De pequeños no nos enseñan como conectar realmente o generar intimidad, de hecho, toda nuestra actual sociedad está diseñada contra ella.

Por tanto, estamos viviendo en esta intensa paradoja, tenemos que apresurarnos a competir por dinero, y al mismo tiempo debemos conectar profunda e íntimamente para liberarnos del demonio de la adicción y mantener así libres la atención y energía que el verdadero éxito y liderazgo requiere.

No es fácil, pero es lo que nos toca hacer en este extraño momento de la historia.

Esto me lleva a la última de las rarezas en las que creo…

17. Tu capacidad para vivir en la paradoja es tu capacidad para el verdadero éxito, poder, influencia y gozo.

Tengo muy claro que este mundo no va a ser liberado de las garras del demonio de la adicción gracias a la intervención de héroes santurrones.

Va a ser liberado por gente que sea un poco malvada, un poco peligrosa, algo impredecibles y caóticas. Gente con pasados mancillados y manos sucias. Gente mágica sospechosa. El tipo de bodhisattvas que podría llegar a matarte para liberarte.

En medio de este mundo tardíamente capitalista y dogmáticamente materialista, una maga no se llega a liberar a sí misma y a otros permaneciendo híper limpia.

El juego ahora mismo implica tomar el veneno para purgarse y sanar.

Recuerda que el brujo Jesús se juntaba con prostitutas y mafia sospechosa (por ejemplo, recaudadores de impuestos) pero no todo el tiempo.

Si no puedes sinceramente encantarte con el dolor y la tragedia y la locura de este mundo, si no puedes caminar de forma resuelta en él y ser tan astuto como una serpiente e inocente como una paloma, entonces probablemente no disfrutarás del tiempo que pases aquí y probablemente no nos ayudaras demasiado al resto de nosotros.

Y es sabiendo todo esto y deseando vivirlo como he conseguido 10.000 $ el último mes.

Buenas noticias: si estos raros principios míos casan con tu sucia y diligente alma de bruja, entonces te va a encantar mi revista y lista de correos WITCH, a la que te puedes subscribir en badwitch.es (versión inglesa) o en badwitches.org (versión española).

 


Autoría:

Carolyn Elliott es editora de WITCH magazine y una coach con una peligrosa reputación. Es autora de Awaken Your Genius: A Seven-Step Guide to Uncovering Your Creativity and Manifesting Your Dreams.  Es conocida por su extraña e incómoda habilidad para sonsacar a personas mágicas realmente inteligentes y de alto rendimiento y conseguir que hagan las cosas que en realidad quieren hacer.

7 Claves descabelladas para la Práctica Mágica

 

Algo que extraño en la mayoría de discusiones sobre magia (sobretodo las que hacen referencia a la magia que trata sobre la manifestación práctica, que es la que más me preocupa) es que se reconozca la locura extrema y real que se necesita para ejecutarla completamente bien.

Por ejemplo – cuando me siento algo deprimida y necesito inspiración (cosa que sucede a menudo enmedio del triste invierno de Pittsburgh [nota para mí misma: en serio, tengo que mudarme a Nueva Orleans antes de que vuelva el frío a Pittsburgh!]) rebusco por la web y en librerías y me encuentro con que las discusiones más populares sobre la Ley de la Atracción, la visualización creativa, e incluso las de magia ceremonial, no me inspiran en absoluto.

¿Por qué? Porqué la mayoría de ellas no reconocen realmente lo lejos o lo profundo que uno tiene que llegar (según mi propia experiencia) para que estas técnicas funcionen de verdad.

Por eso estoy aquí hoy, para afirmaros, queridas y queridos lectores, que para poder hacer magia tienes que abrazar cierto grado de locura (para los estándares de la sociedad) y saltar.

Y como estáis leyendo esto por internet, e internet adora las listas, he organizado lo que sé que es cierto sobre la locura requerida para la efectividad mágica y cómo conseguirla en 7 sencillas claves, que a continuación os presento con orgullo.

 

1. La magia es el arte de desvelar el verdadero yo, lo que significa que tienes que estar dispuesto a intimar profundamente con lo que ya está presente – hasta el punto que llegues a olvidar tus juicios en contra.

 

Ahí estás. Lleno de pasiones intensas e ideales, metas, aspiraciones, con espectaculares visiones espectaculares acerca de cómo deberían ser las cosas – y de repente te ves a tí mismo enmedio de este desordenado mundo mortal en decadencia.

(La carta del Mago del tarot Light Visions de James R. Eads, mi favorito)

Te das cuenta de que tanto tú como la gente que te rodea estáis henchidos de tremenda belleza, y también de heridas, miedos, neurosis, bloqueos, limitaciones, enfermedades – interferencias físicas y mentales de todo tipo.

Te das cuenta de que el paisaje del mundo incluye hermosos atardeceres, puestas de sol, bebés adorables y tiernos brotes arbóreos estallando llenos de vida en primavera – pero también incluye un brutal número de horribles tiendas de baratijas, suicidios de grandes artistas, agujas de heroína y  pipetas de crack en las calles, niños maltratados por sus propias familias, ancianas cansadas tirando de carros llenos de bolsas, y  noticias perpetuas de guerras y desastres,  retransmitidas por todas partes.

¿Y cuál es la respuesta subjetiva a toda esta fealdad y podredumbre del mundo y de nosotros mismos? ¿Te sientes ofendido, insultado, disgustado por ello? ¿Quieres que desaparezca lo más rápido posible para que tu brillante visión no se vea mancillada?

Bueno, casi todos nosotros lo hacemos. Pero esa misma actitud de ofenderse te mantiene en una posición de vulnerabilidad mágica.

No intento alarmarte – pero hablando en términos bíblicos, es realmente una posición Luciferina. El orgulloso Portador de la Luz, acostumbrado a la interminable refulgencia del cielo, rehúsa humillarse y honrar la creación de carne de Dios, la humanidad. En ese rechazo a reverenciar el apestoso desorden que son la humanidad y el mundo material, el angel brillante se exilia al infierno. Y eso es precisamente lo que nosotros hacemos, todo el tiempo.

De acuerdo con la versión clásica de Milton de la história del Paraíso Perdido,  Lucifer se aburrió en su brillante palacio infernal y se coló en el Jardín del Edén, adoptó la forma de una serpiente, y engañó a los padres primordiales de la humanidad, Eva y Adan, para que comieran el fruto del Arbol del Conocimiento del Bien y del Mal.

Tan pronto como lo hubieron hecho, percibieron su desnudez y se avergonzaron y se escondieron de Dios. Su vergüenza nació porqué adoptaron el punto de vista idealista de Lucifer – y, con él, el juicio negativo, el ofenderse ante su própia desnudez, debilidad, sensualidad material – que veían ahora como «mal», como una carencia.

(Eva tentada por la Serpiente por William Blake, que sabía lo que hacía en referencia a la magia y a la imaginación)

Y entonces, igual que cuando Lucifer se desterró del cielo, Eva y Adán se desterraron del Jardín del Edén (la experiencia de estar vivos en un mundo exuberante, abundante y amistoso) al mismo infierno de tener que trabajar para ganarse la vida, con todos los problemas y el estrés que, probablemente, conoces muy bien.

Para explicarlo un poco más: este mundo creado de la carne y la sangre y la suciedad y la mierda y la muerte y el nacimiento es un sueño, exactamente igual que nuestros sueños nocturnos, pero un poco más sólido y más lento. La insistencia ultrajada de Lucifer demanda que el sueño esté lleno de pura luz, pero eso no es así.

Esto significa que mientras estés ofendiéndote y deseando distanciarte de las cosas aterradoras, enfermas, perversas y débiles en el sueño (incluyendo las heridas, la enfermedad, la desnudez y la debilidad en ti mismo/a) estás juzgando negativamente el sueño desde el punto de vista de lo que es favorable o desfavorable para el personaje de sueño que tú pareces ser.

Tu juicio negativo y el tomar ofensa es precisamente lo que hace que el sueño parezca estar salvajemente más allá de tu control, y te hace sentir como si fueras una víctima, porque te identifica como un personaje impotente y te coloca en lo que a Kierkegaard le gustaba denominar desesperación diabólica. Tu propia resistencia a la fealdad del sueño la mantiene anclada en su lugar, la energiza, la hace más dramática y grande. Porque esa es la naturaleza de tu poder mágico. Lo siento.

La respuesta a este enigma mágico no se puede ignorar o negar, tampoco puedes pasar por alto el dolor y la fealdad del mundo, como recomienda hacer la poco inspiradora y más parecida a la «magia pop», Ley de Atracción. Esa no es la receta para ser un mago/a poderoso, esa es la receta para ser un idiota.

En vez de eso – la respuesta paradójica e intensamente desafiante es reconocer que tú, tu yo más grande, el soñador del sueño, ama y desea el desagradable, sangriento, mundo que envejece, y a tu desordenado yo, y a toda la gente desordenada que te rodea exactamente tal y COMO ESTÁ, con todas sus heridas y agujas usadas, guerra, grasa en el vientre y antiestéticas arrugas. La respuesta es convertirte en un aliado íntimo de la herida y la enfermedad, tanto que te olvides de ofenderte por ella – te rindas a ella, la honres, la celebres. Te sumerjas en tu aversión a la creación y haces una fiesta. Haces exactamente lo que Lucifer se negó a hacer.

(La representación clásica de Lucifer / Satan por Gustave Dore, de las ilustraciones del Paraíso Perdido de Milton)

Pensemos en ello por un momento: ¿qué otro personaje bíblico famoso estaba totalmente dispuesto a bajar y ensuciarse, de manera muy cercana  y personal con los enfermos, los débiles, los pobres y los generalmente malsanos y jodidos? ¿Qué bicho raro estaba siempre listo para una fiesta?

Oh sí. Ese tremendo queer, ridículamente insano, de quien todos se reían, el BRUJO MALÍSIMO, el poeta-tántrico Jesús de Nazaret.

(El maravilloso Ted Neeley como el sexy hippie lleno de rabia, señor de las huestes en Jesus Christ Superstar, 1973)

 

2. El concepto que tienes de tí mismo/a realmente lo determina todo.

Mientras te sigas considerando como ese personaje onírico abusado, insultado y ofendido, miestras te sientas sólidamente identificado con tus aversiones y apegos, no puedes trabajar con magia práctica real. No puedes convertir el agua en vino y no puedes caminar sobre el agua. No puedes hacer que el cojo camine, ni levantar a los muertos, ni multiplicar los panes y los peces.

Lo único que a veces puedes hacer es manifestar lo que aparece en el recorte de revista de tu Vision Board, o de tu Pinterest. E incluso si logras hacerlo, vas a encontrarte con que esa manifestación, una vez aparece, no es tan satisfactoria como parecía ser.

No puedes hacer todos esos milagros chulos, porque todas esas cosas guays sólo se consiguen una vez estas totalmente lúcido en el sueño, plenamente identificado/a con el soñador/a

Ese fue el inmenso truco que Jesús, el gran mago queer, logró hacer. Se vió a sí mismo y a todas las personas y otras cosas como el soñador, no como el soñado.  No usó su castigadora voluntad humana para cambiar las cosas. Se identificó tan plenamente con la Suprema Voluntad, «la voluntad de Dios», el deseo que crea todas las cosas, incluyendo la mierda y las heridas y el horror y toda la fealdad, con los pelos de la nariz y la celulitis – que esa Voluntad no tubo problemas en moverse a través de él y cambiar el sueño en su presencia.

Tal como pasa cuando devienes lúcido en tus sueños nocturnos, te das cuenta que eres el soñador, dormido/a en tu cama, y puedes volar si así lo deseas.

La mala noticia para nosotros es que la llave a este maravilloso truco de cambiar nuestra identificación de saber que somos los personajes que sueñan, a sabernos uno con el Soñador-de-Todo, es asumir la actitud del Soñador.

Si pensamos en ello, la actitud del Soñador hacia todas las cosas es lo que podríamos llamar orgásmicamente perfecta, sin mácula, es entera y amorosa en toda su aparente torpeza.

 

3. Debes permitirte creer que estás teniendo una revelación pre-cognitiva, que lo que deseas está ya hecho.

 

Ok, aquí tenemos el primer gran truco para la magia. Profunda intimidad y atención y dejarse ir, no juzgar y no rechazar lo que ya se está manifestando. ¿Apuntaste esto? Perfecto. Comprobado y tachado. Próximo paso.

Mmmm… vale, de nuevo notícias un poco malas.

El próximo paso es difícil y demandante para tu corazón e imaginación.

(El Millionario de Nazaret– un clásico para pensar de Catherine Ponder, recomendable.)

El próximo paso es que, cuando amas el presente con todos sus recovecos retorcidos, con lo que parece ser, sin juzgarlo, sin avergonzarte de ello – avanzas algo más y de manera salvaje, ilógica e irracional asumes que tu preferencia de que fuera distinto, ya se ha hecho realidad!

Lo ves como algo ya manifiesto, y expresas tu gratitud por ese hecho.

Te permites experimentar, como si fuera una revelación, una profecía, una pre-cognición de algo que inevitablemente ya está pasando.

Extraños hechos mágicos que he vivido: cómo publiqué mi libro, cómo conseguí mi Doctorado, y cómo sané completamente mi córnea-rota-e-inmensamente-dolorosa-tan-dañada-que-mi-doctor-dijo-que-para-que-el-dolor-cesara-debería-extirparme-el-ojo.

Pero espera, espera – ¿Qué hay del trabajo duro? ¿De la acción masiva? ¿De mejorar la productividad? ¿Dominar mi oficio? ¿Tomar medicinas apropiadas?

Bueno, puedes hacer todas esas cosas como una manera de mantenerte ocupada/o mientras el sueño se va moviendo lentamente. Yo lo hice. Pero tengo muy claro que la información intuitivamente recibida que me llevó a tomar acciones precisas paso a paso, que funcionaron para manifestar esas metas (de manera rara y llena de sincronismos) solo se despertó en mí después de tomar esa decisión interna irracional y loca, de saber que esas metas ya habían sido conseguidas.

Pero el trabajo real es esa energía interna que se requiere para permitirte a ti mismo/a experimentar tu decisión subjetiva como una verdad, permitirse a uno/a mismo/a tener la certeza de que el Yo que has escogido ser, y el cómo prefieres que sea el mundo, es más válida, más real, más solida, más hecha, más «de facto» que lo que es «objetivamente real».

Mi libro ya está publicado por una buena editorial.

(excepto que nadie sabe aún que no lo he escrito todavía)

Tengo mi doctorado.

(a pesar de que según mi comité de tesis, todo lo que he escrito es basura)

Mi ojo está curado, funcionando perfectamente y sin ningún dolor.

(aunque duele como un hijo de puta, tengo que llevar un parche pirata, y el especialista mundial en córneas dice que lo van a tener que extirpar de mi cabeza)

Aún así, lo que sea. Mi libro ha sido publicado por una buena editorial. Tengo mi doctorado. Mi ojo está curado. Esa es mi loca y subjetiva verdad que he escogido, y me voy a mantener en esa línea, disfrutando de ella. ¡Bien por mi! ¡Soy una doctora con un libro publicado y ojos sanos! ¡Hurra!

Después de eso, se convirtió en verdad objetiva. Y rápido. Eso no fue cosa de la Ley de la Atracción. Esa fue la Ley de las Asunciones Locas.

¿Suena a locura? Bueno,  lo es.  A las autoridades del mundo no les importa demasiado este tipo de locura imaginativa. Tienen por costumbre quemar gente en estacas, y colgarla de cruces por ese motivo. Así que, proceded si eso os está bien.

 

4. Puedes tener todo lo que deseas – pero solo si no le das importancia.

 

Aquí está el tema: tu decisión subjetiva, tu elección interior de que lo que deseas ya es un hecho («Mmmm, yo preferiría que esta agua fuera vino ahora mismo para que la fiesta pueda seguir») – se manifestará. A veces con una rapidez impresionante. La rapidez con que se materialice será directamente proporcional a tu identificación con el soñador. Y solamente si lo estás eligiendo porqué si, sin darle demasiada importancia.

En otras palabras, no se puede probar nada con magia. Si estás esperando a una manifestación externa para poder probar que  eres rico, poderoso, impresionante, que estás curado y sanando – bueno, has perdido el quid de la cuestión.

(La bella Yvonne Elliman como Maria Magdalena y Ted Neeley de nuevo como el cordero santo en Jesus Christ Superstar, 1973)

Y el quid de la cuestión es que no hay ningún quid. No lo hay, porqué no hay nada que probar. Tu poder, entereza y perfección no pueden ser probados porque ya son realidad. Tú eres el soñador del sueño. Y si te permites creerlo, ya no le darás más importancia a la manifestación de tus preferencias, porqué tu sueño ya es orgásmico, delicioso y locamente perfecto.

Si aún te sientes con la obligación de probar algo, es que aún estás atado y te ves a ti mismo/a simplemente como un personaje más, aunque quieras que el sueño te demuestre que eres tú quien sueña. Peró no lo hará, no puede hacerlo. Porque eres tú quien sueña al sueño, y solo te puede probar lo que tú sepas, profundamente, que es verdad.

Y si tu aburrida y mundana suposición es que eres algo separado, un ansioso individuo con cosas a demostrar – bueno, eso es lo que te seguirá mostrando. Ansiedad, separación y un terco aburrimiento mundano.

 

5. Tu imaginación no és una cosa absurda sin sentido – es aquello que conforma las realidades.

 

Dado que lo cierto es que eres el soñador, tu imaginación – ese poder tan ridiculizado – no es una fuerza ociosa. Es lo que da forma, activamente, a todo lo que ves.

Así que lo mejor que puedas imaginar para ti:  ¿una jornada de trabajo de 4 horas, siestas bajo el sol tropical, abdominales como tabletas de chocolate, y pasar tu tiempo libre haciendo trampas en competiciones de kick-boxing? (Lo siento querido Tim Ferris, eres un tipo adorable, pero lo que predicas es un evangelio Luciferiano de auto-mejora lineal).

Si tus sueños más salvajes se centran principalmente en que se cumplan cosas que demuestren que estás bien, que eres impresionante, un ganador – eso sugiere que a lo máximo a lo que te atreves a aspirar es a ser un magnífico personaje del sueño.

Qué está genial y todo eso, pero te invito a que cojas tu imaginación y la uses e manera grandiosa, porque …

 

6. Mediante la imaginación puedes alcanzar la iluminación.

 

Eso fue lo que hizo Jesús. Tenía una imaginación muchisimo más grande que la nuestra y la de Tim Ferris.

Y esa es la clave de todas las enseñanzas tántricas y las de los Budistas dzogchen (consideradas por muchos como las enseñanzas más elevadas dentro del budismo): te imaginas a tí mismo/a, te emanas a tí mismo/a, como un Buddha despierto-y-plenamente-empoderado. Haces esto en vez de imaginarte a tí mismo como, según lo llama el Lama Thubten Yeshe, “tu ordinaria emanación autocompasiva.” Demonios, Lama Yeshe, ¿me conoces, o qué?

Emanar, imaginar, limpiar, repetir.

(Thodgal thigle del Budismo Tántrico– una partícula de chispeante luz que es de lo que está hecho el sueño del universo)

Obviamente, este tipo de imaginación-hacia-el-completo-despertar necesita una alta dosis de octanaje. No se trata de imaginar algo una vez y listo, ya lo tenemos. Tienes que practicarlo una y otra vez, de manera profunda, a lo mejor por años, y en el camino encontrarás todo aquello de lo que te avergüenzas, aquello en tí que es diabólico, que es deseperante, que se opone a todo lo que es perfeción y conciencia, y poder y unidad-con-el-Soñador.

Puedes, por ejemplo, irte durante 40 días al desierto a encontrarte con todas estas partes de ti que protestan, o puedes encontrarlas todas en una noche mientras estás sentado/a bajo tu árbol Bohi. Sea de una manera, o de la otra, van a salir a tu encuentro y deberás conocerlas, mientras mantienes durante todo el camino, tu conocimiento (tu imaginación, tu pregognición) de lo que es verdad.

A mí todo esto me suena mucho más hardcore que unos abdominales como tabletas de chocolate.

 

7. Debes estar dispuesto a dejar que el mundo objetivo se pierda por el camino – y caminar por una línea muy delgada.

 

Estoy repitiendo este último punto porque necesito tener 7 puntos en mi lista (el 7 tiene un atractivo mágico que el 6 no tiene, ¿no crees?) y también porque es es una parte importante de esta loca dimensión de la magia que estoy intentando enfatizar.

No es realmente posible ser a la vez un poderoso mago y estar completamente comprometido/a con una realidad objetiva, verificable y consensuada. Para hacer magia, tienes que estar dispuesto a dar cantidades gigantes de energía y atención a tu verdad subjetiva, esa en la que eres enorme, en la que estás despierto, eres rico/a, te sientes completo/a, estás sano/a, en la que tu eres el Soñador del sueño.

Muy pocas personas te darán apoyo y permiso para vivir plenamente esta verdad subjetiva. El mundo en general está mucho más vinculado con la «objetividad», la «verificación» y la «pruebas». Así que esto te deja con el apoyo de la gente loca de internet, como yo misma.

Así que, con toda la fuerza de mi no-insignificante-locura – digo, hazlo. Habita tu gigantesca, subjetiva, irracional, irrazonable, loca y hermosa verdad. Permítete saber que es real, sin importar las apariencias o lo que los otros opinen. Y por favor que no se te olvide permanecer en íntima, enorme, sangrienta, celebración con toda la sucia realidad.

(El increíble Peter O’Toole haciendo de loco que se cree Jesús dios del amor en The Ruling Class, 1972)

Deja ir. Ama. Confía. Permítete asumir, saber y recordar que tus sueños más increíbles y magníficos ya son una realidad. Siente esa loca alegría y la satisfacción que conlleva.

No te conformes con pequeñas mejorías, ni con la manipulación Luciferina, por favor, alma encantadora.

Una advertencia: todo esto de invertir primero de todo en tu realización subjetiva de tu lúcido mago Soñador, es un divertido acto de equilibrio.  Incluso nuestro héroe queer Jesús (que venció a la muerte en múltiples ocasiones, recordémoslo) todavía argumentaba al menos parcialmente a favor del «no puedes evitar la muerte, ni los impuestos». Fue muy claro en cuanto a que puedes engañar realmente a la muerte, pero también dijo «Al César lo que es del César» – queriendo decir que, bueno, aún tienes que pagar impuestos. Y facturas.

Si ser un mago totalmente iluminado no me saca de pagar los impuestos y facturas, ¿qué tiene de bueno?

No mucho, no prueba nada. Y es glorioso. Y con todo mi corazón lo deseo para tí. Ve y reclámalo.

EN CONCLUSION

Si este ensayo te llega, espero que des un paso adelante y te suscribas a la lista de correo de WITCH a través del formulario de esta web, así podemos seguir en contacto.

 

Imagen destacada: collage de Mariano Peccinetti


Autoría:

Carolyn Elliott es editora de WITCH magazine y una coach con una peligrosa reputación. Es autora de Awaken Your Genius: A Seven-Step Guide to Uncovering Your Creativity and Manifesting Your Dreams.  Es conocida por su extraña e incómoda habilidad para sonsacar a personas mágicas realmente inteligentes y de alto rendimiento y conseguir que hagan las cosas que en realidad quieren hacer.

SOMBRA, PODER Y CREACIÓN

Por Carolyn Elliott.

Advertencia: este ensayo trata acerca de las dinámicas de sentirse atrapado en los patrones de víctima vs. perpetrador. Los conocimientos aquí expresados sugieren un camino hacia la libertad interior que nos lleve a dejar de sentirnos atraídos a dichos patrones, sin negar o invalidar por ello las realidades del abuso y la adversidad. Si estás en una situación que te está causando dolor, por favor aléjate de ella tanto como te sea posible antes de iniciar este tipo de trabajo.

“Siempre consigues exactamente lo que quieres; y a menudo, sin tú saberlo, lo que más quieres es algo muy, muy oscuro”

Creación del Mundo 101

El año pasado me inicié en una práctica radical.

Me tomé muy en serio dos provocativos aforismos, “tener es evidencia de querer” y “siempre tengo exactamente lo que quiero”.

Usé estos principios bastante raros como lupa para examinar la sombra del carrete de la película de mi existencia.

Comencé a observar de qué forma estas frases podrían llegar a ser verdad según mi experiencia, especialmente en los momentos en los que, sin duda, parecía no estar obteniendo lo que buscaba: momentos de conflicto, confusión, desilusión.

Lo que descubría constantemente con estas indagaciones me hacía sentir como cayendo en una madriguera de conejo psicodélica y tecnicolor de consciencia no-dual, y me aportaba una satisfacción mayor de lo que nunca antes había soñado que fuera posible.

(Cayendo, cayendo, cayendo)

Dónde empieza la madriguera:

Rechazada. Insultada. Incomprendida.

Desamparada. Triste. Abandonada. Pobre. Atrapada.

Mi máscara consciente tiene muy claro que estos son estados en los que yo no me quiero sentir.

¿Entonces por qué no dejo de encontrarme en situaciones en las que estas asquerosas emociones me invaden?

Por supuesto, no soy la primera persona en sentir curiosidad sobre esta paradoja de desear genialidad y obtener aparentemente cosas chungas en su lugar. Hay una observación Mahayana tradicional budista que dice:

“Todos los seres sensibles desean encontrarse con la felicidad, y sin embargo todos los seres sensibles encuentran sufrimiento.”

Sip.

No sé exactamente si todos los seres sensibles, pero he descubierto por mí misma que las experiencias con que me encuentro en el mundo que me rodea (relaciones, situaciones) muy raramente encajan con las preferencias de mi máscara consciente.

Cualquiera de las preferencias que yo pueda tener por las cosas que aparentan ser lo que yo quiero, es automáticamente ignorada, se hace añicos, se vuelve irónicamente retorcida y, por regla general, el Universo va y les caga encima.

Lo cual he decidido que, en verdad, es estupendo…

…porque me permite darme cuenta de que mientras que las relaciones y las situaciones que se manifiestan a mi alrededor raramente coinciden con mis preferencias, éstas siempre, infaliblemente, y con una precisión escalofriante, reflejan y ponen de manifiesto los deseos de una parte mucho más profunda y más saturada de poder de mí misma: mi sombra.

“Tener es evidencia de querer”, pienso para mí. “Entonces, ¿si tengo toda estas cosas chungas encima, es que hay alguna parte de mi las quiere?”

En resumen, sí.

La vida en un cine de mala fama

Imagina que tu mente es un proyector holográfico de películas.

La película que está puesta está coloreada e impresa con todos tus condicionantes, todo lo que es tu identidad, todos tus patrones habituales, todas la verdades que te gustaría comprender.

La luz que brilla en el proyector es la luz de la consciencia misma.

La gran luz de la consciencia fluye a través del film que está coloreado con tus condicionantes, tus creencias, tus hábitos, e identidad; y a través de este filtro, la luz de la consciencia proyecta a tu alrededor una película holográfica que muestra precisamente aquellas cosas que están grabadas en el film.

Si piensas en ello, todo lo que está grabado en la cinta es en realidad un tipo de sombra. Está ahí para bloquear o distorsionar la luz de una manera específica, de modo que haya algo que proyectar.

Esto no es para nada algo malo. Es maravilloso en verdad: sin las sombras impresas en la cinta sólo quedaría una luz pura y brillante, sin silueta y sin forma.

La luz pura y brillante está muy bien y demás, pero no da lugar a una experiencia cinemática cautivadora, eso por supuestísimo.

(Todo el tiempo se producen espectáculos populares en el cine de la vida)

Se podría decir que casi toda práctica espiritual del planeta está diseñada para estimular de una u otra forma nuestra reconocimiento de que esta proyección holográfica está ocurriendo.

Una vez que reconocemos que está ocurriendo, es en verdad bastante sencillo darse cuenta de que la consciencia que brilla a través de cada uno de nosotros como individuos, es la misma consciencia que brilla detrás de todas las proyecciones.

Este es un lugar estupendo para empezar. Es iluminación.

Lo que puede ser mucho más delicado es el tener que reconocer y aceptar que, para empezar, nosotros también somos el artista que grabó las marcas del condicionamiento en la cinta, y que, de hecho, lo que percibimos normalmente que somos, y el mundo que habitualmente experimentamos a nuestro alrededor, es enteramente el resultado de esa deliberada destreza artística.

El reconocimiento y aceptación de nuestro papel como artista de las sombras en la película resulta algo más emocionante que la iluminación espiritual.

Aceptar nuestro poder como artistas que crean su propio mundo y aprender a formar parte consciente de él es… redoble de tambores, por favor… Magia.

La iluminación completa consiste en quedarse de brazos cruzados disfrutando de esa grandiosa luz pura porque te has dado cuenta de que en realidad no hay nada más que hacer, que todo es un holograma.

Disfrutar de la luz es genial y todo lo que tú quieras, pero al parecer nos lleva mayormente a permanecer sentados a los pies de una montaña con un taparrabos. Esta es una forma de vida plenamente viable, y se puede practicar si eso es lo que quieres.

(Este es Ramana Maharshi, sin lugar a dudas una persona encantadora que disfrutó enormemente estar sentado y apreciar la luz de la consciencia)

 

Por lo que a mi respecta, me apasiona más jugar con la magia en el holograma.

(Esto es un retrato de Mahasidda Cabariba haciendo alguna cosa rara mientras sobrevuela las montañas con una amiga suya bien sexy. Esto se parece más a lo que a mí me interesa.)

 

¿Quién sabe qué maldad acecha en el corazón de los hombres? La Sombra lo sabe.

Esto es así: mi sombra es la parte de mi psique que contiene mis condicionamientos, lo que colorea la película.

Normalmente es también lo que no quiero aceptar conscientemente; porque si lo acepto firmemente tendría que volverme completamente consciente del poder que tengo como artista de la película.

Me di cuenta de que mi sombra realmente quería sentirse victimizada, dolida, atrapada, depravada. ¿Por qué quiere sentirse así? Hasta donde llego a comprender, yo diría que busca sentir estas cosas porque quiere:

1) convencerme de que soy en verdad un pequeño ser aparte, individual, del que han abusado y

2) protegerme de la sensación de intensa libertad, satisfacción e intimidad con mi propio ser, con el mundo, y con otros que tienden a aparecer en aquellos breves momentos en que me experimento a mí misma como alguien sin motivo alguno para quejarse o preocuparse.

Lo cierto es que es extraño; ¿por qué debería una parte de mi querer prevenir que surjan sentimientos de intensa satisfacción e intimidad? ¿No son estos parte aparente de la felicidad que quiero?

Bueno, ya ves, no, no exactamente.

Mi máscara dice que quiere satisfacción y felicidad, pero en realidad no.

Lo que quiere es conseguir que se cumpla con sus preferencias y mantenerse en un estado de existencia como un sujeto aislado, y punto. Y me he dado cuenta de que la satisfacción total es inmensamente perturbadora para mi máscara, porque es desagradablemente humillante: tiende a no tener casi nada que ver con mis preferencias.

La satisfacción es humillante. Diezma mi percepción de que soy un individuo aislado.

En otras palabras, mata al ego. Mi identificación dualística como sujeto en un mundo de objetos depende de que yo tenga una experiencia de no-satisfacción, de carencia y de sufrimiento.

Lo voy a decir otra vez: la satisfacción es humillante.

Mi máscara se niega a aceptar hasta qué punto quiere mantener su identidad como un ser aparte; lo cual es la razón por la que todo desemboca a esa parte de mí que es la sombra, la dimensión de mí misma que trabaja más subconsciente que conscientemente.

La satisfacción en la intimidad es especialmente humillante. Es sencillamente lo peor.

Es terrible porque “me” deja fuera de control. ¿Quién sabe lo se llegaría a manifestar a través de mí cuando esté en conexión íntima y satisfactoria con otro ser?

¿O con la energía del propio cuerpo? ¿O con los elementos del mundo natural? Tan solo cosas inescrutables, desconocidas, que francamente ni puedo controlar ni predecir. Es eso lo que se manifestará.

¿Y quién quiere eso? Desde luego que este ego no.

Desesperación diabólica

Así que fui aprendiendo esto: debido al modo en que nuestro mundo se proyecta basado en lo que hay en nuestra sombra, siempre consigues lo que quieres, y a menudo sin tú saberlo, lo que más quieres es algo muy, muy oscuro.

Conflicto. Peleas. Confusión. Violencia. Ira. Depresión. Ansiedad. Carencia.

Todos estos estados pueden manifestarse en la proyección holográfica cuando tienes una sombra de peso: un fuerte deseo de sentirte individual y especial, un terror a la no-existencia.

He descubierto que lo que más quiero, lo que mi sombra más quiere para asegurarse de mantenerse intacta, es la apariencia de un mundo dualista de sujeto y objeto, y el dualismo de sujeto vs. objeto muy rápidamente se convierte en el dualismo de víctima vs. perpetrador.

En otras palabras, mi sombra se ve como víctima de un mundo en el que nunca está haciendo lo que en realidad quiere, se siente resentida y entonces se las arregla para sentirse victimizada por gente y situaciones concretas.

“¿Existir celosamente en unidad con toda la existencia? No, gracias. Me suena soso y aburrido. Prefiero sufrir distintivamente, hasta la saciedad, y dolorosamente como un ser propio y discreto. También me gustaría especialmente molestarme con el universo por crearme y estar tan lejos del modo en que preferiría ser”, dice mi sombra.

Y entonces, milagrosamente y con una pasmosa precisión, el mundo a mi alrededor parece brindarme aquellas personas y circunstancias que ayudan a confirmar y justificar la apariencia del conflicto dual y la victimización que mi sombra quiere.

Esto es la mismísima actitud que el filósofo danés del siglo XIX Soren Kierkegaard identificaba como “desesperación diabólica”.

De acuerdo con Kierkegaard en La enfermedad mortal, la desesperación diabólica consiste en “querer desesperadamente ser uno mismo”.

Es reconocer que no nos gustamos tanto, anhelar ser diferentes y mejores, imaginar que si fuéramos los creadores de nosotros mismos y del mundo haríamos un trabajo mucho mejor que el de Dios, y estar cabreados con Dios por hacernos menos perfectos de lo que nos haríamos nosotros mismos si tuviéramos poderes como los de Dios.

El sello distintivo de la desesperación diabólica es una actitud de resentimiento hacia nosotros mismos, hacia otros, hacia la Realidad y la divinidad misma.

Es un péndulo increíblemente auto-perpetuador ya que cuanto más resentidos estamos, más nos sentimos atraídos hacia situaciones y gente que nos hace sentir victimizados, y más excusas tenemos para resentirnos “legítimamente”.

Nos sentimos desamparados, heridos y amargados por nuestra falta de poder para crear un mundo a nuestro alrededor que se sienta lleno de belleza.

El antídoto

Estoy aprendiendo que el antídoto a una vida de conflicto atraída por el hábil e intenso ímpetu del magnetismo de mi sombra implica:

Permitirme a mí misma gozar tremenda, diabólica y maliciosamente de la “oscuridad” hacia la que me ha atraído mi sombra.

Sea lo que sea: una pelea con un amigo, una traición en una relación, una catástrofe en mi carrera.

Sólo cuando experimento esta revelación y el gozo insano de aquello que me está “victimizando” empiezo a darme cuenta de que no estoy desamparada (soy un súper-imán) y que estoy obteniendo precisamente lo que quiero: la oportunidad de sentirme separada y explotada.

Esta revelación, este disfrutar de la ira, la carencia o el miedo, es un paso enormemente importante para la integración de la sombra y para conseguir der un uso consciente a su poder.

Mientras me niegue a disfrutar genuinamente lo que he creado (incluso cuando intelectualmente reconozca mi papel al generar la circunstancia) me sentiré víctima, y no percibiré la verdadera profundidad y poder de mi magnetismo.

La paradoja aquí es que es sólo cuando reconozco y disfruto completamente mi poder para atraer circunstancias muy oscuras a mi vida, puedo interrumpir realmente la sensación de resentimiento habitual de mi sombra.

Y sólo al interrumpir el resentimiento hacia mi sombra y comprendiendo completamente cómo he creado el daño y la desconexión mientras me enredaba en mi resentido estupor, puede manifestarse algo más en mi experiencia: un torrente de gratitud.

No una gratitud en plan «aprieto los dientes» y «tarjetitas de felicitación en tonos pastel», sino una gratitud loca, enérgica y desmesurada.

Esta es la misma fuerza que Chogyam Rinponche, el fundador del Budismo Shambhala, llama “caballo de viento”; es la bondad básica, hacia uno mismo y hacia el mundo, experimentada como un torrente de energía e interés inspirador hacia otros.

Para hacerte una idea de esta clase de enorme gratitud liberadora recuerda a Scrooge en la mañana de Navidad, casi cayéndose en ropa interior de la ventana de su habitación mientras manda alegremente a un niño a comprar un ganso para sus familiares menos afortunados.

“¡Ey, tú, chico! ¡Toma estos 10 cuartos de penique! ¡Píllame un pavo, el más gordo que encuentres! ¡Y cómprate algo de pudin navideño! ¡He integrado mi sombra, Feliz Navidad!»

Después de esta primera avalancha de gratitud, la tarea consecutiva (e imagino la tarea consecutiva que se le presentó a Mr. Scrooge) es el percibir continuamente hasta qué punto es ficticio identificarse como un ser pequeño, separado, discreto y herido que existe separado de todo lo demás y del momento presente.

Cuanto menos hipnotizada esté por la ficción de mi ego, más consciente me vuelvo de mí misma como la artista que imprime el film, y más divertido resulta jugar en este mundo holográfico.

Si el trabajo de liberar el poder de tu sombra de modo que puedas jugar más libremente en el mundo te interesa, te sugiero fuertemente que recibas entrenamiento. Es la única forma en la que he podido hacer todo esto.


Autoría:

Carolyn Elliott es editora de WITCH magazine y una coach con una peligrosa reputación. Es autora de Awaken Your Genius: A Seven-Step Guide to Uncovering Your Creativity and Manifesting Your Dreams.  Es conocida por su extraña e incómoda habilidad para sonsacar a personas mágicas realmente inteligentes y de alto rendimiento y conseguir que hagan las cosas que en realidad quieren hacer.