Sombra, destino y liberación

Por Vaelia.

El concepto de “Sombra”, del mismo modo que el de “doble” y otros, han estado presentes en nuestra cultura y en las tradiciones mágicas desde tiempos remotos. En nuestra época, sin embargo, ha sido popularizado especialmente a partir de Jung y su aportación a la psicología. La Sombra es todo aquello que forma parte de nuestro ser, pero que nuestra identidad consciente no acepta como propio y, por lo tanto, la personalidad reprime en el intento de impedir su manifestación.

Posiblemente uno de los ejemplos literario más claros de los problemas que puede causar la sombra es la novela de Robert Louis Stevenson “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde”, en la que un respetable médico acumula los aspectos oscuros de su psique hasta crear un monstruo que, por momento, domina y actúa a sus espaldas.

Sin embargo, en la Sombra no se acumulan sólo aspectos negativos, también van a parar a los suburbios de la personalidad aquellos rasgos positivos con los que no nos identificamos, todo aquello que nos parece demasiado bueno, o poderoso, o bello. En este caso, algunos autores hacen una diferencia para hablar de la Sombra dorada.

Los contenidos reprimidos en la Sombra tienen tendencia a manifestarse como proyecciones externas, más o menos intensas. Los motivos de esta proyección requerirían una discusión extensa, pero podemos considerar que la psique añora ser reconocida como una entidad completa, total, es decir, el estado anterior o subyacente a los límites impuestos por el ego o la identidad consciente.

Dicho de otro modo, somos mucho más – y mucho más extraños- de lo que reconocemos como “nosotros mismos”.

‘Cat People’ (1942)

La sombra y la configuración del destino

Una de las citas más conocidas de Jung resume: “Hasta que el inconsciente no se haga consciente, el subconsciente dirigirá tu vida, y tú le llamarás destino”. Por más que nuestras posibilidades en bruto sean mucho más amplias de lo que podemos imaginar, en cuanto llegamos al mundo de la manifestación, encarnados como seres humanos, nos vemos limitados por dos factores clave: el tiempo y el espacio.

En este ámbito concreto nuestros recursos no son infinitos y tan pronto como empezamos a respirar (o, posiblemente, algo antes), es necesario escoger, de forma consciente o inconsciente, a qué destinamos estos recursos vitales. La naturaleza nos ha dotado de mecanismos o procesos automáticos para la supervivencia de la especie, de forma que cada individuo nace con una serie de canalizaciones o circuitos conformados por su entorno inmediato, para que sus energías y recursos vitales fluyan sin que deba detenerse a pensar en ello.

Así identificamos las líneas del destino, determinadas por los cielos (la influencia de los astros según el momento del nacimiento), por la tierra (el territorio en el que nacemos, y de cuya materia emerge nuestro cuerpo físico), y, especialmente, de nuestro entorno humano (la familia y la comunidad).

El énfasis en la individualidad que la cultura occidental ha hecho en los últimos siglos olvida, a menudo, que somos parte viva de una red que incluye nuestra familia y comunidad humanas, pero también toda la comunidad que se extiende más allá del ámbito humano. En las antiguas visiones de la encarnación, el espíritu desciende de los cielos a la materia, vistiéndose en el proceso de estos elementos determinantes no sólo de su cuerpo físico, sino también sus características psíquicas, algo que podríamos considerar el destino repartiendo las cartas (buenas o no) con las que jugaremos la partida de la vida. Obviamente, aquí depende de la habilidad de cada jugador saber extraer provecho de ellas.

Patrones y guiones

Estas determinaciones iniciales, a las que se pueden sumar algunas adquiridas en nuestro proceso de crecimiento y educación, reciben en ocasiones el nombre de “patrones”. Un patrón es una situación o un conjunto de personajes y situaciones que se repiten a lo largo de nuestras vidas o, incluso, que pueden repetirse de diferentes formas en las vidas de diferentes miembros cercanos de una familia o comunidad. Cuando se trata de cosas que juzgamos negativas, se experimentan como una especie de “maldición familiar”, mientras que cuando las juzgamos positivas se convierten en una especie de bendición o don heredados. Sin embargo, no dejan de ser una de estas determinaciones que yacen en el inconsciente, en el territorio de la Sombra, como un guion a seguir.

Cuando aún no somos conscientes de ellos, los patrones o guiones de nuestro inconsciente son proyectados al exterior, particularmente sobre otras personas, de manera que tenemos la sensación de encontrarnos siempre en las mismas situaciones o con el mismo tipo de personas. Esto se ve muy claro en las relaciones personales o laborales. Independientemente de la tendencia que podamos tener para “atraer” cierto tipo de situaciones o personas, el peso del resultado de estas interacciones recae en la interpretación que damos a estas experiencias.

Oedipus Rex (1957)

La antigua tragedia griega refleja muy bien estas situaciones, y tal vez por ello da nombre a complejos identificados por la psicología moderna. Como en el mito de Edipo, cuando detectamos un patrón negativo en nuestra vida (un destino) tendemos a querer huir de él, buscando la persona o la situación más distante posible, y aún así la vida parece retorcer nuestro camino de forma prodigiosa, para enfrentarnos precisamente con aquello que pretendíamos evitar. Otra gran lección que encontramos en la tragedia griega es la manera en que una misma situación se repite de generación en generación, como una maldición familiar, y como el eco de una falta y su necesidad de expiación recae en los miembros más jóvenes aún cuando ellos no la hayan cometido, o no sepan siquiera que se cometió.

Parte de nuestra labor como individuos (el famoso proceso de individuación, o realización personal) consiste precisamente en superar estos patrones, ir más allá de estas limitaciones. Si el contenido de nuestra Sombra puede condicionar nuestras vidas de una manera tan innegable y tangible, podemos entenderlos también como una enorme fuerza a nuestra disposición, siempre que seamos capaces de liberarla de las redes (los canales, circuitos o sistemas) en los que está atrapada. Por esto, cuando deshacemos un sólo nudo, cuando deconstruimos uno de estos patrones que atrapan nuestra fuera psíquica, inmediatamente logramos un incremento en nuestra vitalidad, y una ampliación de nuestra percepción.

Ilustración de Carl Jung

El problema con la psicología moderna es que parece haberse hecho vieja antes de tiempo, o más bien, ha sido envejecida y encerrada en una residencia lujosa, pero angustiante. La actualidad está saturada de lecturas blandas y cómodas sobre arquetipos y simbolismo, como si la vida fuera una actividad de entretenimiento para el fin de semana. De alguna manera, ir al psicólogo se ha convertido en muchos casos en algo respetable, porque estamos seguros entre las cuatro paredes de la consulta, y saldremos de allí bien preparados para encajar en la sociedad que nos ha criado. Sin embargo, si uno ojea cuatro cosas sobre la Jung, encontrará que su vida estuvo llena de conflictos, aventuras y maravillas difíciles de explicar desde la tibia sensatez que se nos pretende inculcar, y que la vía que abrió a través de su conocimiento y experiencia ha sido antes ocultada que explorada.

Por más que aquí hablemos de brujería o práctica mágica, no conviene olvidar que la psicología tomó para sí nociones, imágenes y nombres de las antiguas tradiciones para pavimentar un sendero contemporáneo que transita las mismas realidades.

 


Autoría:

Vaelia (Laura Lleonart) desconfía de los títulos, pero ha dedicado los últimos 20 años de su vida a la investigación y difusión de las tradiciones mágicas y espirituales… Con unos cuantos más en la práctica, ha vivido muchas aventuras y visto un poco de todo. Actualmente se dedica a hacer de editora de WITCH Hispana, y llevar los podcasts Encrucijada Pagana y Torre Negra.

 


 

 

Chamanismo, Brujería y Psicología

Por la Dra. Catherine Winther.

Se han escrito muchos artículos excelentes sobre enfermedades mentales y psicología.

Es muy importante mantener abierta esta discusión porque muchas personas viven con una enfermedad mental.

Sin embargo, a pesar de la omnipresencia de los problemas de salud mental, el estigma que los rodea es inquietantemente real. El sistema médico occidental falla con frecuencia ante la salud mental, a menudo porque la salud mental es un reflejo de nuestra salud espiritual.

El mundo occidental carece de comprensión espiritual y respeto por la experiencia espiritual vivida.

Vivo con varios problemas de salud y salud mental. También soy psicóloga retirada y actualmente trabajo como consejera espiritual.

Tengo tumores cerebrales terminales y varios otros problemas de salud incapacitantes, incluidos problemas de salud mental como depresión y estrés postraumático complejo, que trae consigo alucinaciones, ataques de pánico, etc.

Mientras tomo medicamentos para tratar ciertos síntomas, honro muchos aspectos de lo que yo experimento como mi viaje espiritual.

Mi enfermedad mental puede ser una carga que amenaza la vida real. Algunos días todo lo que puedo hacer es aferrarme y sobrevivir.

Mi victoria es respirar. Pero esta excesiva presión de mis problemas de salud mental puede también producir epifanías como diamantes.

No estoy en guerra con mi enfermedad mental, estoy en conversación con ella.

Explicaré cómo la combinación de psicología y espiritualidad me ha ayudado a lograr esa paz mental.

La psicología intercultural es la rama de la psicología que analiza la intersección de la psicología con las diferencias culturales, incluido el chamanismo y la brujería.

Este brazo vital de la psicología explora y enseña cómo unir nuestra comprensión de la psicología con las perspectivas y creencias de los clientes acerca de sus experiencias.

Este enfoque complementario y cooperativo es esencial para la salud mental de las personas. Ignorar las creencias y perspectivas de una persona la invalida y aísla.

También limita nuestra comprensión del mundo.

Lo triste es que, cuando un cliente llega a mi consulta, ya ha vivido toda una vida de persecución, acoso y malentendidos por ser brujo, chamán, etc.

No es sólo el sistema médico el que necesita cambiar, sino la sociedad en su conjunto.

Hay una frase que dice: «La magia es sólo una parte del mundo que la ciencia no entiende …todavía«. Esto es, en general, correcto. Siempre habrá cosas que están más allá del alcance de la comprensión científica, pero que son importantes para mantener la mente abierta y respetuosa hacia la experiencia vivida de otras personas y otras culturas.

Si cerramos nuestras mentes a explorar y comprender otras culturas, también estamos cerrando nuestras mentes a la verdad y al conocimiento.

Independientemente de cómo se presente un cliente, si tiene una visión del mundo en la que experimenta visiones y voces chamánicas, entonces, a menos que los perjudique a ellos o a otros, no hay razón para desafiar la visión del mundo de otra persona.

Porque, seamos sinceros, lo que está experimentando un chamán, una bruja, un mago, un druida, etc., podría muy bien ser real.

Sé que muchas de las visiones y voces que escucho, especialmente cuando trabajo mis oráculos, son reales, aunque en gran medida no sean verificables.

Mis creencias en torno a la brujería dan a mi vida un significado profundo, tradición y riqueza. Mis creencias me salvaron la vida. Cuando estaba sola en el hospital, entrando en pánico, llena de dolor y sintiendo que estaba muriendo, lo único a lo que podía aferrarme era a mi brujería.

Comprendí que estaba en la parte más tenebrosa de mi viaje, las Tierras Sombrías, la larga noche oscura del alma. Mis creencias en la naturaleza y sus ciclos me recordaron que la luz vendría de nuevo. Y lo hizo.

Las creencias como el chamanismo y la brujería y todas las visiones y experiencias que vienen con estos puntos de vista dan sentido al mundo.

El significado es parte integral de una buena vida. Es la estructura sobre la que construimos nuestros sueños y esperanzas.

Robarle el significado a una persona es perjudicial y no es aquello para lo que los psicólogos se han entrenado … Pero sucede con regularidad.

La psicología intercultural es una rica área de estudio. También es compleja y puede ser difícil abordar todo cuando se trabaja con alguien desde una perspectiva cultural diferente.

Es por eso que hacer sesiones basadas en el cliente son tan importantes.

En un sistema ideal de salud mental podríamos dirigirnos a cada cliente de forma individual y tener en cuenta todas sus diferencias culturales en lugar de tratar de colocarle nuestras etiquetas y obligarlo a ingresar en un hospital psiquiátrico.

Lamentablemente, no hay tiempo ni recursos para hacer esto. Incluso los mejores psicólogos que conozco están bregando por ofrecer el tratamiento, el tiempo y la atención que necesitan los clientes, debido a la falta de recursos.

Eso no quiere decir que no haya casos en que una persona, chamán o no, pueda ser un riesgo real para sí mismo y para los demás.

Mantener a estas personas en un lugar seguro hasta que ya no estén en riesgo es simplemente sentido común. Los problemas sólo surgen cuando los psicólogos tratan el chamanismo, la brujería, etc., puramente como problemas de salud mental.

Las creencias espirituales son sólo un asunto de salud mental si tienen un impacto negativo en la funcionalidad diaria de una persona, por ejemplo, escuchar voces que le dicen que renuncie a su trabajo, que regale todo lo que posee, que dañe a alguien que ama, que se convierta en un mesías en un país extranjero cuyo idioma desconoce, etc.

El sistema de salud está lejos de ser perfecto y con frecuencia falla ante problemas de salud mental.

Se han realizado experimentos en los se trató a un paciente con esquizofrenia llevándolo a África para trabajar con chamanes y como chaman, lo cual aportó un verdadero sentido a su experiencia de salud mental.

Funcionó para él y resultó más eficiente que meterlo en una institución de salud mental.

Esto no quiere decir que funcionaría para todos, pero sí sabemos que cosas como la tradición, el ritual, las creencias, la comunidad, los mitos personales ricos y la creatividad, todo esto ayuda a proporcionar a las personas un significado para su vida.

De por sí, un enfoque de la salud mental que sea espiritual, culturalmente respetuoso y abierto,  es vital para resultados positivos.

No olvidemos que el chamanismo y la brujería tienen mucho que decir para ayudar con los problemas de salud mental.

Sabemos que los estados alterados de consciencia a través de la meditación, el canto e incluso las micro-dosis de alucinógenos pueden ayudar a aliviar el estrés de la mente y a construir un significado.

Los rituales pueden enfocar y calmar la mente y brindar una sensación de arraigo. Tener un sistema de creencias rico y dinámico puede ser muy estabilizador y una buena defensa contra los aspectos negativos de la enfermedad mental.

Pasar tiempo en la naturaleza reduce inmediatamente las hormonas del estrés y puede inspirar asombro, la emoción más curativa de todas.

También he tenido éxito con la recuperación del alma para trabajar con el trauma.

Lamentablemente, en occidente no tenemos los recursos para implementar este enfoque.

Sólo podemos hacer lo mejor que podamos para equilibrar los temas de creencias culturales, salud mental y seguridad junto con el cliente a medida que construimos un significado.

Como psicóloga jubilada, soy consciente de cómo me afecta mi enfermedad mental.

Tomo medicamentos para ataques de pánico, pesadillas y depresión. También tomo medicamentos para el dolor. Y eso está bien.

Esos medicamentos tratan y calman los aspectos de mi ansiedad y depresión que no son útiles y que disminuyen mi poder y mi presencia en el mundo.

Al hacerme cargo de mi salud mental y mis creencias espirituales, diseñé junto con mis médicos y mis mayores un sistema personal de atención para mí.

Incluso en un sistema imperfecto, puedo dar luz y aliento a mis experiencias espirituales para poder compartir esa parte de mí misma con el mundo.

Tú eres el encargado de tu salud mental y espiritual. Tienes el poder, ahora mismo.

El sistema médico es imperfecto, pero tú tienes el poder de hacer uso de ese sistema.

Si estás luchando con la salud mental, intenta encontrar un psicólogo de mente abierta que pueda trabajar contigo para desarrollar tratamientos que respeten tus creencias.

Esto puede llevar tiempo, es posible que veas a varios psicólogos antes de encontrar uno a tu nivel. Recuerda, hay psicólogos que también son chamanes y brujos.

Yo era una psicóloga bruja e incorporé con éxito el tarot y los familiares en mis sesiones clínicas. Independientemente de lo que creas, puedes aprovechar el sistema en tu beneficio y vivir la mejor versión de tu vida, donde la salud mental se maneje de manera adecuada en todos sus aspectos de luz y sombra.

Y si esto suena excesivo, entonces busca a un amigo que te ayude a asistir a las sesiones. No estás sólo.

Mantén esta verdad en tus horas más oscuras, confía en que tienes el poder, tú no estás definido por tus problemas de salud mental, como tampoco por tus visiones chamánicas.

Debajo de todo esto estás tú, tu alma pura, tu poder y tu fuerza. Puedes hacerlo.

Y, finalmente, la medicación no es mala. Si te ayuda, te ayuda.

No importa cómo retorzamos y cambiemos la sustancia por medio de la ciencia, todo lo que los humanos crean proviene de la naturaleza, incluidos los medicamentos.

Parte del papel de una bruja era ser herborista y saber cómo usar plantas, tinturas y pociones para ayudar a la gente.

La sociedad ahora está haciendo eso a una escala mucho mayor y precisa.

Tomar medicamentos no disminuye tu poder.

La salud mental y la espiritualidad pueden ser complementarias.

Nosotros, la gente, las brujas y los chamanes, tenemos la capacidad de conjuntar estos dos sistemas y hacer que funcionen para que podamos vivir nuestra mejor vida.

En la actualidad el poder y la responsabilidad recaen en nosotros. Hazte cargo. Se poderoso. Abraza todo lo que eres.

Tienes derecho a esta vida y derecho a tener una mente sana y un rico tapiz cultural.

Escucha a tus médicos, escucha a tus mayores y, finalmente, escucha a tu instinto.

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Autoría:

Catherine Winther

La doctora Catherine ‘West’ Winther es psicóloga retirada y apasionada feminista LGBTQIA, y proviene de una larga línea familiar de creadoras, brujas y lobos. A través de su coven online  en WeaverTarot.com, ofrece lecturas, hechizos, curiosidades y asesoramiento. Su pasión es mantener espacios sagrados de sombra y fomentar la alquimia a través de la conversación. Ayuda a la curación y el crecimiento potenciando de la gran obra, la gran magia, la gran naturaleza, la risa, la sensualidad y la creatividad.