El Trabajo con la Sombra es un asco (pero es necesario)

Por Laura Lleonart.

No existe algo así como “el trabajo con la Sombra fácil”.
Si resulta fácil, no es efectivo.

Existen, por supuesto, aproximaciones a la Sombra, estrategias para familiarizarnos con ella, ampliar los límites de nuestra personalidad consciente, hacer algo de limpieza y potenciar nuestra práctica.  Pero el trabajo con la Sombra no está para hacernos más ricos, más exitosos o amados – aunque esos puedan ser algunos de los efectos secundarios- porque, a medida que descendemos a nuestro propio Inframundo, esas cuestiones sencillamente se quedan en la superficie.

Nos alejamos progresivamente de ellas a medida que vamos más y más abajo, hacia lo que realmente está mal, hacia lo que duele (y huele) como una herida que se ha ido pudriendo mientras pretendíamos que no estaba ahí en absoluto, sólo porque todos estos años hemos conseguido llevar una vida “más o menos normal”.

El trabajo con la Sombra da un poco de asco a veces, cuando abrimos la caja de Pandora y empiezan a salir todos los rabiosos demonios que teníamos encerrados, cuando la llave del cuarto prohibido no deja de sangrar. Ciertamente uno puede desanimarse y pensar «mejor me hubiera quedado como estaba».

Pandora, atribuída a Frederick Stuart Church (1842–1924)

Hace muchos años escuché una reconocida autora de autoayuda (1), hablando al respecto. Comentaba que este proceso es muy parecido al momento en que nos decidimos a limpiar una olla muy sucia. Lo hemos estado tratando de evitar, pero en algún momento tenemos que ponernos a ello -dado que esa olla es nuestra vida y no podemos comprar una nueva-.

Cuando empezamos, y se desprende la grasa y la suciedad incrustadas, y no sabemos cómo colocarla en el fregadero y salpica todo…  La olla aún no está limpia y la suciedad allí concentrada parece inundar ahora la cocina e incluso a nosotros, y definitivamente parece que la cosa se ponga peor de lo que estaba en un principio.

Lo mismo sucede cuando hacemos limpieza profunda en casa, está todo patas arriba y nosotros agotados y hechos una porquería… sería algo embarazoso recibir visitas. Eventualmente terminaremos la tarea y estaremos mucho mejor, pero puede llevarnos más tiempo de lo previsto.

Un tiempo que necesitamos para nosotros, que nadie nos ha educado para concedernos y que en ocasiones no se respetará. Al fin y a cabo vivimos en un sistema en el que somos poco más que bestias que tiran del carro hasta que caen y se abandonan a pie de carretera. A nadie le importa cómo estén, mientras se puedan seguir explotando.

Cualquiera que nos encuentre en ese momento de tránsito, puede pensar que nuestra vida, o nosotros mismos, somos un desastre. Y puede que lo seamos, pero ni más ni menos que otras personas. Es importante tener en cuenta que el objetivo del trabajo con la Sombra es estar mejor, pero de verdad, de forma independiente a las circunstancias. En consecuencia, también seremos mejor compañía e influencia en nuestro entorno.

Puede resultar doloroso darnos cuenta de que tal vez algunas de las personas a las que queremos no estarán ya para ver el resultado de nuestro esfuerzo, pero siempre habrá otras. Posiblemente nuestra vida resultará en algo muy distinto de lo que habíamos imaginado. Y en cualquier caso habrá valido la pena.

Pandora, Thomas Benjamin Kennington, 1908

Como pasa cuando limpias algo que hace mucho estaba abandonado en un trastero cubriéndose de polvo, podemos constatar que las cosas no son necesariamente lo que nos parecen en un momento determinado, y que el trasto del que en principio hubiéramos preferido deshacernos resulta ser una antigüedad, o una joya. Como siempre, si descubrimos eso en nosotros mismos, nuestro entorno también se abre a esa calidad de vivencia.

En cuanto les demos una oportunidad – es decir, en cuanto nos pongamos serios con el tema – los caminos de la Sombra nos llevarán al corazón de nuestros problemas y preocupaciones, a aquellas cuestiones encerradas en el sótano, que nuestras resistencias y rodeos no hacen más que agravar.

Puede que hayamos vivido muchos años ignorando que aquello estaba ahí, pero una vez lo vemos, sólo podemos huir, o tratar de enfrentarlo. Por miedo que nos dé, por desagradable o difícil, o inoportuno que nos parezca tratar esos temas, huir sólo empeorará la situación a futuro.

Nadie desciende a las Sombras para quedar allí atrapado, porque en cuanto entendemos cuál era el problema, comprendemos también que hay mucho más por conocer y vivir que lo experimentado hasta el momento.

Mirar a los ojos a los auténticos problemas, meter el dedo en la herida apestosa, y atender lo que debe ser atendido, es única vía posible para la transformación. Y, definitivamente, podemos seguir nuestra curiosidad como camino de regreso y preguntarnos cómo va a ser nuestra vida sin todos esos miedos, pesos, angustias, límites o condicionantes con los que hemos cargado sin saberlo, que nos han condicionado sin siquiera despertar nuestras sospechas.

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Nota: Si crees que los autores etiquetados como “autoayuda” no tienen nada que decir respecto al trabajo con la Sombra, deberías revisar tus prejuicios. Algunos de ellos estaban allí ayudando a personas a salir de adicciones, lidiar con enfermedades terminales, o a visibilizar temas como el sida cuando era un auténtico tabú social, mientras que muchas personas etiquetadas como “brujas” hacen poco más que preocuparse por salir bien en las fotos.

Imagen principal: The Nightmare, Henry Fuseli, 1781.


Autoría:

Laura Lleonart (Vaelia). Editora de WITCH Hispana, y artífice de los podcasts Encrucijada Pagana y Torre Negra.

 


 

 

 

TERRA : Una oportunidad de re-conexión con el Territorio

Por Laura Lleonart.

Acabo de pasar uno de los cumpleaños más tristes de mi vida. Sola en casa, haciendo limpieza, tratando de recuperarme de una serie reciente de sismos existenciales, mi feed se llena de noticias acerca de los incendios en el Amazonas.

La alarma ha tardado en llegar a los medios, y mientras se derrumban los árboles, los animales tratan sin éxito de huir de las llamas y las comunidades indígenas asisten a la destrucción del territorio en el que enraízan sus vidas, desde el resto del mundo se alzan las voces por lo que está sucediendo en el “pulmón del planeta”.

Entiendo que se quiera subrayar la importancia del caso apelando al más puro etnocentrismo occidental. Sin embargo, teniendo en cuenta la manera en la que muchos tratamos nuestros pulmones – o a cualquier otra parte de nuestros cuerpos-, dudo que surta algún efecto duradero.

Se apunta a culpables, se identifica a los monstruos: La culpa siempre es de “otros” (si podemos pintarlos del color político del adversario, tanto mejor). No falta, tampoco, la mortificación: El ser humano es una basura que haría bien en extinguirse, en desaparecer de la faz de la tierra… Al fin y al cabo, es más cómodo desaparecer que trabajar por alguna forma de reparación del daño cargando con el peso de que ésta no pueda ser completa.

Aparecen los reproches y discusiones acerca de cuál de las causas anotadas en nuestra agenda común resulta más urgente o legítima: Que como no es Nôtre Dame no remueve conciencias, que nadie habla de los incendios en Siberia, que no está bien mirar tan lejos cuando aquí al lado tenemos bastantes problemas o, al contrario, que los problemas de aquí al lado no son nada comparados con lo que pasa allí.

Lo cierto es que hay trabajo para todos. Todo gesto útil debería ser bienvenido.

Aquí y allá florecen plegarias y propuestas de acción mágica comunitaria. Sin despreciar ni una sola de las buenas intenciones, resulta inevitable preguntarse qué fuerza va a apoyar esas acciones mágicas, qué poder en ellas puede compararse al de aquellos que respiran y laten con las selvas, forzosamente desterrados, quienes, además de apelar al mundo invisible, se están dejando literalmente la piel sobre el terreno.

En el fondo, corremos el peligro de que la intención de fondo de esas plegarias no sea otra que la de tratar de acallar a los demonios que asaltan nuestras conciencias en un momento puntual.

¿Dónde está nuestro (auténtico) poder para transformar la realidad? ¿Cuándo fue la última vez que nuestra magia dió un resultado contundente?

La noticia  de los incendios se convierte en tendencia, se abre camino como un caudal desbordado al que se suman los ríos de aquellos avisos y recordatorios acerca del estado de las cosas que hacemos todo lo posible por ignorar en nuestro día a día.

Cuando algo nos recuerda que el tiempo se nos acaba y nuestros mecanismos de defensa no consiguen ignorar el llamado, se despliega en nosotros un amplio surtido de emociones: rabia, culpa, miedo, impotencia, desesperación. Estas emociones, que deberían movilizarnos a la acción, nos superan, acaban proyectadas contra «el mundo» o «los otros», o nos ahogan en un mar de auto derrota que normalmente cubrimos con una densa capa de autocomplacencia.

Esta manipulación del caos emocional no deja de ser una forma de control y alienación por parte de un sistema que se alimenta de esto para seguir arrasando a sus anchas.

Queremos (necesitamos) hacer algo, pero no sabemos cómo, un Monstruo araña nuestras entrañas, nos agotamos, lo emborrachamos, le damos sedantes, hasta que conseguimos devolverlo al sótano del que ha escapado. Sus pasos nerviosos, el rascar de sus zarpas en el suelo de la prisión a la que lo hemos confinado, seguirán cuestionándonos desde las sombras.

Invertimos mucha energía en mantener al Monstruo encerrado.
Y, tal vez, ese no sea su lugar.

No entendemos lo que está pasando en realidad, ni nuestro papel en el escenario. Una parte de nosotros se ciega de manera refleja ante el dolor de la conciencia. Hemos perdido la referencia de lo que significa ser humanos y habitar un territorio que está tan vivo como nosotros.

Cuando extendemos nuestros vínculos a la tierra que nos sostiene, al aire que respiramos, al resto de seres que laten en un lugar concreto, el Territorio responde. Formamos parte de una realidad que va más allá de los límites de nuestra piel y, al mismo tiempo, es capaz de permearla y afectarnos.

A medida que tomamos conciencia de los vínculos que nos unen al entorno, empezamos a identificar los intercambios que se producen en esta relación, y del mismo modo que la afinidad puede hacer que dos personas ajusten el ritmo de sus pasos, de sus respiraciones, o del latido de sus corazones para sincronizarse, el Territorio nos acompaña.

Mientras el vínculo con el Territorio permanezca olvidado, nos perseguirá la insidiosa y criminal idea de que nada de lo que intentemos será suficiente. Al fin y al cabo, ya estamos bastante convencidos de no ser lo suficiente en otras áreas de la vida.

Hay otras maneras de hacer las cosas.

He dedicado toda mi vida al estudio y la práctica mágica, pero nada en este recorrido puede compararse a lo que supuso la reconexión con el Territorio y el trabajo con la Sombra. Literalmente, me llevaron a reconfigurar mi visión de la realidad y, de paso, a obtener resultados bastante maravillosos en la práctica mágica, que perduran en mi cotidianidad.

Con el objetivo de iniciar el rescate de los vínculos perdidos, orientar nuestra intención y cargar de poder nuestra palabra a través de un intenso trabajo con la Sombra, he decidido ofrecer TERRA, un entrenamiento de tres meses en trabajo con el Territorio.

Tomaremos como base la brujería tradicional, pero va a ser lo suficientemente abierto para que pueda acercarse un practicante de cualquier corriente. Sin embargo, la práctica y la participación serán esenciales para llegar a la clase de experiencias a cuyo encuentro salimos.

Vamos a salir de casa, a mancharnos las manos de tierra, e invitar a algunos de nuestros demonios a nuestra mesa. Hay que hacer el trabajo y nadie obtendrá un diploma al final… Ni lo echará de menos.

Más información en las próximas semanas. Por el momento:

TERRA es un entrenamiento en trabajo mágico con el Territorio y los espíritus que lo pueblan, incluyendo el Territorio urbano. Inicia el 21 de Septiembre y la duración estimada es de 3 meses, en los que se recibirán dos entregas de material por mes, realizando un seguimiento a través de un grupo privado en Facebook.

Puede participar cualquier persona desde cualquier lugar, sólo debe escoger el territorio con el que trabajar y un proyecto en defensa de la naturaleza, del patrimonio o de carácter humanitario con el que colaborar, ya sea a nivel global o local.

TERRA es una iniciativa altruista, tiene un precio y pagarlo es parte del mismo entrenamiento. 2/3 del importe irán destinados a la causa escogida por el participante, el 1/3 restante servirá para el mantenimiento de los proyectos Encrucijada Pagana y WITCH Hispana. El precio se determinará en función del sueldo mínimo interprofesional del país en el que resida el participante. Existe también la opción de convalidarse por horas de voluntariado.

Más información en:  www.encrucijadapagana.org/terra/
O escribiendo a encrucijadapagana@gmail.com

Imagen principal


Autoría:

Laura Lleonart ha dedicado los últimos 20 años de su vida a la investigación y difusión de las tradiciones mágicas y espirituales… Con unos cuantos más en la práctica, actualmente se dedica a hacer de editora de WITCH Hispana, y llevar los podcasts Encrucijada Pagana y Torre Negra.

 


 

 

 

Trabajo de liberación – Amarte realmente a ti mismo

Por Joy KMT.

La magia es intimidad con el universo. Es lo que sucede en el momento en el que decides dejar que las puntas de los dedos de tus pies salgan de las aguas poco profundas y se muevan hacia lo desconocido.

Para todos nosotros, pero particularmente para las personas marginadas, el acto consistente de desatarse es la clave de la liberación, tanto individual como colectiva.

El primer paso para acceder a tu magia, permitirte dejar lo superficial y desatarte, es salir del molino de la superación personal.

Me gustan los rituales tanto como a cualquiera, y las herramientas son excelentes para acceder a tu magia, pero toda la magia proviene de tu intimidad contigo mismo y, por extensión, con el universo.

Si quieres cantar mejor, toma clases de canto, si quieres acceder a otros planos de la realidad, practica tu magia sexual, pero si alguna vez realmente quieres ser tú mismo, abandona el molino de la superación personal. «No es necesario caminar de rodillas durante cien millas a través del desierto, arrepintiéndose».

Estoy tratando de decirte que dentro de tu alma el milagro más salvaje y malvado de la creación está esperando que lo recuerdes. La función de la opresión y el trauma es borrar la memoria del milagro de que eres.

Hemos estado atrapados en una comprensión muy extraña de que hay algo más que lo que somos y estamos destinados a ser. Esta realidad se ve constantemente reforzada por la violencia. Intentamos volver a un jardín del que nos exiliamos. «Solo tienes que dejar que el suave animal de tu cuerpo ame lo que ama».

Sé un predicador de ti mismo. Sé tu mejor amante. Aprende las curvas de tus sombras y la mordedura de tus dientes y la canción de tu alma. Desátate.

¿Cómo puedes ser mejor si nunca has abordado lo que eres con compasión y amor? No al estilo de esas mierdas suaves repetidas hasta la saciedad en las que las personas ocultan su autodesprecio a base de memes de chicas blancas vestidas con falsos tocados indios y una cita de Rumi, o disimulan el odio que sienten por sí mismas bajo la apariencia de empoderamiento y adhesión a alguna causa.

Me refiero a abrir el armario donde has guardado lo peor de aquello que eres, mirarlo de verdad, y amarte de todas formas en cada jodido momento.

Estoy hablando de abrir las heridas de todas las angustias que soportaste bajo la superficie y permitir que la luz de la divinidad toque esos lugares que has escondido incluso de ti mismo. Estoy hablando de la peor mierda que te haya pasado jamás, y de que todavía te atrevas a soñar, a ser, a prosperar, por ser quien eres y no a pesar de ello.

Estoy hablando de sentir toda la desesperanza, la insuficiencia, el miedo, la falta de preparación y dar el jodido salto hacia quién eres de todos modos, no de una manera ingenua, con los ojos cerrados y las luces apagadas, sino completamente desnudo y con los ojos abiertos, dispuesto a hacer el amor a la bestia a tu manera. Con tu cabeza y tu corazón y tus manos y tu trabajo.

Estoy hablando de un tipo guerrero acojonante.

Amarte a ti mismo es una práctica feroz y devocional.

Este mundo está atado a los nudos y las mentiras de la escasez. Atado en espasmos de no merecimiento, de desesperación, de arrogancia, de retener y acaparar el camino a lo divino. De no tener suficiente, de no hacer lo suficiente, de no saber lo suficiente, de nunca ser suficiente. De necesitar que la gente muera más de lo que necesitamos que la gente viva.

Esta es una maldición que requiere la liberación de cada persona en esta tierra, incluyéndote a ti. Esto demanda un compromiso radical para desenmarañar tu magia y amarte realmente a ti mismo. Requiere una intimidad profunda y eterna contigo mismo y con tu universo.

Debajo de las mentiras de la necesidad de ser una mejor persona, ahí estás. Allí estás trayendo la luz de lo divino al mundo. Ahí estás haciendo magia solo por existir. Ahí te estás recordando a ti mismo. Ahí estás deshaciendo los nudos de opresión y los patrones de abuso y trauma generacional. Ahí estás brotando con tu precioso regalo al mundo. Ahí estás.

No es necesario que vayas solo. Si estás listo para transmutar algo de mierda, llámame. Pero esto no es un cómodo paseo por el parque. Este es el trabajo más real que jamás harás.

No me dedico a la autoayuda. No soy un coach de vida. No soy luz y suavidad. Pero si necesitas transformar radicalmente la forma en que te ves a ti mismo y al mundo, si quieres saber cómo salvar tu propia vida, yo soy la indicada. Puedes enviarme un correo a yejidekmt@gmail.com.

* Citas de Los gansos salvajes de Mary Oliver

Artículo original 
Imagen principal: Portada de Wild Seed de Octavia Butler, arte de Wayne Barlowe


Autoría:

Joy KMT es autodidacta, queer, negra, femme, de barrio, poeta, madre y amante. Trabaja desde la posibilidad de lo personal para ser colectivamente transformacional. A menudo combina lo mágico con la realidad de vivir en la encrucijada de las multiplicidades. Es la productora de Her Voice: The Stories, Tales and Myths of Women of Color, que se estrenó en el Festival de música Sunstar y Testify: A Black Womanhood Series. Su poesía ha aparecido en Check The Rhyme: An Anthology of Female Emcees and Poets, Amistad: Howard’s Literary Journal, Black Girl Dangerous, Blood Lotus, an Online Literary Journal, Backbone Poetry Journal, The Feminist Wire, Pluck! the Affrilachian Journal of Arts and Culture, Fledgling Rag, Near Kin: Words and Art inspired by Octavia Butler, y se publicará próximamente en Sugared Water. Si estás interesado en trabajar con ella, puedes escribirle a yejidekmt@gmail.com.

 


 

Comunicación con la Sombra

Por Laura Lleonart.

Si consideramos el territorio de la Sombra como todo aquello que se extiende más allá de los límites de nuestra consciencia, la Sombra es una personalización de estos contenidos, nuestro doble nocturno, la parte de nosotros que sabe como moverse en este ámbito, y nuestra mejor guía. La Sombra puede adoptar muchas formas, muchos carácteres, muchas voces, precisamente porque no está sometida a las limitaciones del ego o la personalidad consciente, sim embargo, sabremos que es “nuestra” sombra porque los amplía o completa.

La Sombra contiene toda la información que recibimos del mundo pero que escapa a nuestra conciencia, dado que ésta no puede hacerla caber en el apartado de la memoria al que tiene acceso de forma ordinaria. Todo aquello que la conciencia, por practicidad, o debido a nuestros patrones, censura o descarta: Las cosas que no queremos ver, las posibilidades que no nos atrevemos a admitir.

Debido a la posición dominante de la conciencia, la Sombra puede llegar a manipular nuestra percepción, en ocasiones de forma violenta, pero más a menudo de forma subrepticia. Por este motivo la conciencia debe mantenerse atenta y ser capaz de identificar las huellas de aquel que ha entrado en la casa mientras dormía, identificar la pauta, el guion o el patrón en acción y descubrir cómo desmantelar la trampa.

Eleanor Vere Boyle, Beauty and the Beast, 1875

 

Dado que, debido a nuestra educación, vivimos de espaldas a ella, la Sombra trata de llamar nuestra atención para advertirnos de peligros, o hablarnos de necesidades que nos negamos a reconocer. Y a menudo lo hace a través de proyecciones terribles, enfermedades o accidentes. También es común que, acostumbrada a este trato, la Sombra desconfíe de la conciencia. Por otro lado, será necesario aprender a redirigir nuestra conciencia hacia un mundo que ha tendido a forzar e ignorar.

No se trata de invertir una situación de dominio, cuando trabajamos los aspectos de la Sombra como los de la conciencia de forma simultánea y coordinada, ambos se ven modificados y aprenden a colaborar. La conciencia – o personalidad consciente- deviene más flexible, abierta, apreciativa, mientras que la Sombra aporta informaciones valiosísimas, favorece y sostiene los procesos de transformación con una fuerza que a menudo no nos explicamos de dónde procede.

En este proceso hay tres puntos esenciales:

I. Tomar consciencia de la naturaleza y función de la Sombra. Esto es lo que hemos intentado hacer, por ejemplo, en la introducción de este artículo. Pero, de hecho, la Sombra, es un tema inagotable, así que siempre quedará algo que aprender al respecto.

II. Dirigir nuestra atención a los mensajes que nos envía la Sombra. Estos mensajes pueden ser directos, a través de los sueños, las sensaciones físicas o determinadas impresiones (intuiciones de todo tipo), pero también pueden ser indirectas, y las detectaremos por medio de la observación e identificación de patrones activos en nuestras vidas. Se trata de un proceso de escucha, o atención, que implica ir modificando la consciencia desde su posición inicial proyectiva, para ser capaz de asumir un sereno estado de receptividad.

Meditación

La manera más práctica de ir predisponiendo nuestra consciencia es incluir la meditación en nuestra rutina diaria. No es necesario realizar largas sesiones, con 10 minutos al día es suficiente para empezar (aunque es posible que luego, de forma natural, tengáis ganas de alargar este tiempo). Lo que se hace en esta meditación es, sencillamente, identificar el contenido mental y emocional con el que cargamos. Esto permitirá que, cuando necesitemos trabajar algún aspecto concreto, seamos más hábiles en detectarlo, separar-lo del resto y captar su evolución.

III. Demostrar a la Sombra que estamos dispuestos a atender a sus necesidades y consejos.

Como hemos mencionado antes, inicialmente la Sombra desconfía, y cuando empezamos a trabajar con ella es muy posible que nos escupa a la cara muchas cosas que a las que habíamos hecho oídos sordos: Carencias, culpas, descontentos, miedos o heridas de todo tipo. Por esto, a menudo, se teme a las Sombras. Cuando la Sombra no encuentra otra vía de comunicación, se expresa a través del cuerpo físico en forma de dolor, o incluso, de enfermedades o accidentes.

Así que, a menudo, trabajar con la Sombra nos lleva por un sendero contraintuitivo, hacia todas aquellas cosas que desearíamos evitar o rehuir. En este aspecto, es importante tener en cuenta que las cosas no desaparecen por el hecho de no mirarlas y que sólo siendo conscientes de ellas podemos aspirar a modificarlas. La conciencia dormida, o medio despierta, el ego, es como un niño que corre detrás de las cosas brillantes, se deja engañar con promesas, busca siempre el camino más corto y sólo quiere hartarse de chucherías.

Para ganar la confianza de la Sombra será necesario ejercitar la constancia en nuestra aproximación, demostrar que estamos dispuestos a escuchar y tener en cuenta todo aquello que tenga que decirnos.

Diario

La otra práctica básica recomendada es llevar un diario en el que dejemos constancia de nuestras emociones, impresiones, reacciones, especialmente con relación al tema que estemos trabajando en el momento. En este apartado debería incluirse también el diario de sueños.

El hecho de escribir es un trabajo de la conciencia, una herramienta para llevar el material de la Sombra – a menudo caótico- a la luz, a un orden que nos resulte comprensible. El esfuerzo de encontrar las palabras y poner por escrito nuestras percepciones nos ayuda a trabajarlas de una forma que no sería posible si sólo las dejáramos dando vueltas en nuestra cabeza. Al mismo tiempo, cuando escribimos dejamos registro de ideas, pistas o incluso claves que sólo serán identificables cuando las recuperemos algún tiempo después.

Los mensajes de la Sombra pueden llevarse al mundo de la conciencia también a través de representaciones plásticas, el trabajo con diferentes imágenes o materiales, el ritual o la representación y, por supuesto, las acciones cotidianas. Se trata de enviar una señal concreta en el tiempo y el espacio de que el mensaje ha sido recibido. Por ejemplo, si tenemos una serie de sueños relacionados con el mar, no estaría de más acercarnos a la playa, si tenemos un antojo súbito de cierta fruta, irla a buscar, si del fondo de la memoria emerge un fragmento de canción, escucharla completa.

 

Theodor Kittelsen, The Princess picking Lice from the Troll, 1900

 

A medida que los contenidos de la Sombra van pasando a la conciencia, y al revés – como si se tratara de un juego- se van transformando en un proceso cercano a la destilación. En la medida que impliquemos en esta danza los diferentes aspectos de nuestras vidas, éstos también se verán afectados.

El trabajo con la Sombra es muy entretenido, especialmente para aquellos que disfrutamos del arte y el ritual, porque presenta infinitas posibilidades de exploración, pero también es algo que, de una manera u otra, será necesario incorporar en nuestra cotidianidad.

Imagen principal


Autoría:

Laura Lleonart ha dedicado los últimos 20 años de su vida a la investigación y difusión de las tradiciones mágicas y espirituales… Con unos cuantos más en la práctica, actualmente se dedica a hacer de editora de WITCH Hispana, y llevar los podcasts Encrucijada Pagana y Torre Negra.

 


 

 

 

Chamanismo, Brujería y Psicología

Por la Dra. Catherine Winther.

Se han escrito muchos artículos excelentes sobre enfermedades mentales y psicología.

Es muy importante mantener abierta esta discusión porque muchas personas viven con una enfermedad mental.

Sin embargo, a pesar de la omnipresencia de los problemas de salud mental, el estigma que los rodea es inquietantemente real. El sistema médico occidental falla con frecuencia ante la salud mental, a menudo porque la salud mental es un reflejo de nuestra salud espiritual.

El mundo occidental carece de comprensión espiritual y respeto por la experiencia espiritual vivida.

Vivo con varios problemas de salud y salud mental. También soy psicóloga retirada y actualmente trabajo como consejera espiritual.

Tengo tumores cerebrales terminales y varios otros problemas de salud incapacitantes, incluidos problemas de salud mental como depresión y estrés postraumático complejo, que trae consigo alucinaciones, ataques de pánico, etc.

Mientras tomo medicamentos para tratar ciertos síntomas, honro muchos aspectos de lo que yo experimento como mi viaje espiritual.

Mi enfermedad mental puede ser una carga que amenaza la vida real. Algunos días todo lo que puedo hacer es aferrarme y sobrevivir.

Mi victoria es respirar. Pero esta excesiva presión de mis problemas de salud mental puede también producir epifanías como diamantes.

No estoy en guerra con mi enfermedad mental, estoy en conversación con ella.

Explicaré cómo la combinación de psicología y espiritualidad me ha ayudado a lograr esa paz mental.

La psicología intercultural es la rama de la psicología que analiza la intersección de la psicología con las diferencias culturales, incluido el chamanismo y la brujería.

Este brazo vital de la psicología explora y enseña cómo unir nuestra comprensión de la psicología con las perspectivas y creencias de los clientes acerca de sus experiencias.

Este enfoque complementario y cooperativo es esencial para la salud mental de las personas. Ignorar las creencias y perspectivas de una persona la invalida y aísla.

También limita nuestra comprensión del mundo.

Lo triste es que, cuando un cliente llega a mi consulta, ya ha vivido toda una vida de persecución, acoso y malentendidos por ser brujo, chamán, etc.

No es sólo el sistema médico el que necesita cambiar, sino la sociedad en su conjunto.

Hay una frase que dice: «La magia es sólo una parte del mundo que la ciencia no entiende …todavía«. Esto es, en general, correcto. Siempre habrá cosas que están más allá del alcance de la comprensión científica, pero que son importantes para mantener la mente abierta y respetuosa hacia la experiencia vivida de otras personas y otras culturas.

Si cerramos nuestras mentes a explorar y comprender otras culturas, también estamos cerrando nuestras mentes a la verdad y al conocimiento.

Independientemente de cómo se presente un cliente, si tiene una visión del mundo en la que experimenta visiones y voces chamánicas, entonces, a menos que los perjudique a ellos o a otros, no hay razón para desafiar la visión del mundo de otra persona.

Porque, seamos sinceros, lo que está experimentando un chamán, una bruja, un mago, un druida, etc., podría muy bien ser real.

Sé que muchas de las visiones y voces que escucho, especialmente cuando trabajo mis oráculos, son reales, aunque en gran medida no sean verificables.

Mis creencias en torno a la brujería dan a mi vida un significado profundo, tradición y riqueza. Mis creencias me salvaron la vida. Cuando estaba sola en el hospital, entrando en pánico, llena de dolor y sintiendo que estaba muriendo, lo único a lo que podía aferrarme era a mi brujería.

Comprendí que estaba en la parte más tenebrosa de mi viaje, las Tierras Sombrías, la larga noche oscura del alma. Mis creencias en la naturaleza y sus ciclos me recordaron que la luz vendría de nuevo. Y lo hizo.

Las creencias como el chamanismo y la brujería y todas las visiones y experiencias que vienen con estos puntos de vista dan sentido al mundo.

El significado es parte integral de una buena vida. Es la estructura sobre la que construimos nuestros sueños y esperanzas.

Robarle el significado a una persona es perjudicial y no es aquello para lo que los psicólogos se han entrenado … Pero sucede con regularidad.

La psicología intercultural es una rica área de estudio. También es compleja y puede ser difícil abordar todo cuando se trabaja con alguien desde una perspectiva cultural diferente.

Es por eso que hacer sesiones basadas en el cliente son tan importantes.

En un sistema ideal de salud mental podríamos dirigirnos a cada cliente de forma individual y tener en cuenta todas sus diferencias culturales en lugar de tratar de colocarle nuestras etiquetas y obligarlo a ingresar en un hospital psiquiátrico.

Lamentablemente, no hay tiempo ni recursos para hacer esto. Incluso los mejores psicólogos que conozco están bregando por ofrecer el tratamiento, el tiempo y la atención que necesitan los clientes, debido a la falta de recursos.

Eso no quiere decir que no haya casos en que una persona, chamán o no, pueda ser un riesgo real para sí mismo y para los demás.

Mantener a estas personas en un lugar seguro hasta que ya no estén en riesgo es simplemente sentido común. Los problemas sólo surgen cuando los psicólogos tratan el chamanismo, la brujería, etc., puramente como problemas de salud mental.

Las creencias espirituales son sólo un asunto de salud mental si tienen un impacto negativo en la funcionalidad diaria de una persona, por ejemplo, escuchar voces que le dicen que renuncie a su trabajo, que regale todo lo que posee, que dañe a alguien que ama, que se convierta en un mesías en un país extranjero cuyo idioma desconoce, etc.

El sistema de salud está lejos de ser perfecto y con frecuencia falla ante problemas de salud mental.

Se han realizado experimentos en los se trató a un paciente con esquizofrenia llevándolo a África para trabajar con chamanes y como chaman, lo cual aportó un verdadero sentido a su experiencia de salud mental.

Funcionó para él y resultó más eficiente que meterlo en una institución de salud mental.

Esto no quiere decir que funcionaría para todos, pero sí sabemos que cosas como la tradición, el ritual, las creencias, la comunidad, los mitos personales ricos y la creatividad, todo esto ayuda a proporcionar a las personas un significado para su vida.

De por sí, un enfoque de la salud mental que sea espiritual, culturalmente respetuoso y abierto,  es vital para resultados positivos.

No olvidemos que el chamanismo y la brujería tienen mucho que decir para ayudar con los problemas de salud mental.

Sabemos que los estados alterados de consciencia a través de la meditación, el canto e incluso las micro-dosis de alucinógenos pueden ayudar a aliviar el estrés de la mente y a construir un significado.

Los rituales pueden enfocar y calmar la mente y brindar una sensación de arraigo. Tener un sistema de creencias rico y dinámico puede ser muy estabilizador y una buena defensa contra los aspectos negativos de la enfermedad mental.

Pasar tiempo en la naturaleza reduce inmediatamente las hormonas del estrés y puede inspirar asombro, la emoción más curativa de todas.

También he tenido éxito con la recuperación del alma para trabajar con el trauma.

Lamentablemente, en occidente no tenemos los recursos para implementar este enfoque.

Sólo podemos hacer lo mejor que podamos para equilibrar los temas de creencias culturales, salud mental y seguridad junto con el cliente a medida que construimos un significado.

Como psicóloga jubilada, soy consciente de cómo me afecta mi enfermedad mental.

Tomo medicamentos para ataques de pánico, pesadillas y depresión. También tomo medicamentos para el dolor. Y eso está bien.

Esos medicamentos tratan y calman los aspectos de mi ansiedad y depresión que no son útiles y que disminuyen mi poder y mi presencia en el mundo.

Al hacerme cargo de mi salud mental y mis creencias espirituales, diseñé junto con mis médicos y mis mayores un sistema personal de atención para mí.

Incluso en un sistema imperfecto, puedo dar luz y aliento a mis experiencias espirituales para poder compartir esa parte de mí misma con el mundo.

Tú eres el encargado de tu salud mental y espiritual. Tienes el poder, ahora mismo.

El sistema médico es imperfecto, pero tú tienes el poder de hacer uso de ese sistema.

Si estás luchando con la salud mental, intenta encontrar un psicólogo de mente abierta que pueda trabajar contigo para desarrollar tratamientos que respeten tus creencias.

Esto puede llevar tiempo, es posible que veas a varios psicólogos antes de encontrar uno a tu nivel. Recuerda, hay psicólogos que también son chamanes y brujos.

Yo era una psicóloga bruja e incorporé con éxito el tarot y los familiares en mis sesiones clínicas. Independientemente de lo que creas, puedes aprovechar el sistema en tu beneficio y vivir la mejor versión de tu vida, donde la salud mental se maneje de manera adecuada en todos sus aspectos de luz y sombra.

Y si esto suena excesivo, entonces busca a un amigo que te ayude a asistir a las sesiones. No estás sólo.

Mantén esta verdad en tus horas más oscuras, confía en que tienes el poder, tú no estás definido por tus problemas de salud mental, como tampoco por tus visiones chamánicas.

Debajo de todo esto estás tú, tu alma pura, tu poder y tu fuerza. Puedes hacerlo.

Y, finalmente, la medicación no es mala. Si te ayuda, te ayuda.

No importa cómo retorzamos y cambiemos la sustancia por medio de la ciencia, todo lo que los humanos crean proviene de la naturaleza, incluidos los medicamentos.

Parte del papel de una bruja era ser herborista y saber cómo usar plantas, tinturas y pociones para ayudar a la gente.

La sociedad ahora está haciendo eso a una escala mucho mayor y precisa.

Tomar medicamentos no disminuye tu poder.

La salud mental y la espiritualidad pueden ser complementarias.

Nosotros, la gente, las brujas y los chamanes, tenemos la capacidad de conjuntar estos dos sistemas y hacer que funcionen para que podamos vivir nuestra mejor vida.

En la actualidad el poder y la responsabilidad recaen en nosotros. Hazte cargo. Se poderoso. Abraza todo lo que eres.

Tienes derecho a esta vida y derecho a tener una mente sana y un rico tapiz cultural.

Escucha a tus médicos, escucha a tus mayores y, finalmente, escucha a tu instinto.

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Autoría:

Catherine Winther

La doctora Catherine ‘West’ Winther es psicóloga retirada y apasionada feminista LGBTQIA, y proviene de una larga línea familiar de creadoras, brujas y lobos. A través de su coven online  en WeaverTarot.com, ofrece lecturas, hechizos, curiosidades y asesoramiento. Su pasión es mantener espacios sagrados de sombra y fomentar la alquimia a través de la conversación. Ayuda a la curación y el crecimiento potenciando de la gran obra, la gran magia, la gran naturaleza, la risa, la sensualidad y la creatividad.


 

3 Herramientas de Trabajo con la Sombra

Por Catherine Liggett.

Imagina tener una relación tan íntima contigo mismo que te sientas entero y pleno, tanto estando sólo como acompañado.

El mundo ya no te amenaza o te irrita. Vives completamente liberado como tu auténtico, singular y poderoso ser.

Esta es la magia del trabajo con la sombra.

Como practicante y maestra del trabajo con la sombra, me he dado cuenta de que muchas personas han escuchado hablar de este misterioso proceso, que puede sonar vagamente siniestro, pero no tienen idea de cómo emplearlo.

El abuelo filosófico del trabajo con la sombra, Carl Jung, vivió en la torre de marfil de las abstracciones alemanas; proveer guías simples y prácticas, simplemente no era lo suyo.

La buena noticia es que tenemos una hermosa oportunidad de crear nuestras propias prácticas.

El propósito de mi alma y el tema de este artículo es enseñar técnicas de trabajo con la sombra simples y directas que puedan cambiar tu realidad desde dentro, generar más complicidad contigo mismo de la que crees posible imaginar, y desatar tu propia y única magia.

El término sombra hace referencia a aquellos aspectos de nosotros mismos que nuestros cuidadores no consideraron “buenos” cuando éramos niños.  

Inconscientemente rechazamos esas partes vitales de nuestra identidad para ganar la aprobación y así sobrevivir como seres dependientes.

Cada ser humano tiene una sombra, porque todos hemos tenido cuidadores. De no haberlos tenido, no hubiéramos sobrevivido.

En oposición a la sombra está nuestro ego, el cual es aquello que creemos que debemos ser, y la forma en que queremos que otros nos vean.

El ego es nuestro “buen/a chico/a” internalizado, mientras que la sombra es «el mal/a chico/a”. Necesitamos al ego para sobrevivir como criaturas sociales.

La tragedia en el inevitable proceso de la creación de la sombra es que, en él, también rechazamos aspectos de nosotros que simplemente no fueron valorados por nuestros cuidadores, como nuestro propio genio, los talentos salvajes, los dones intuitivos, y mucho más.

La sombra es el lugar en el que se encuentra nuestra magia. Es allí donde huyen los aspectos más singulares, poderosos y preciosos.

Todos estamos en este planeta para vivir desde nuestros seres más plenos, radicales y auténticos, y el trabajo con la sombra es el camino para descubrir que significa eso en realidad.

Es adentrarse profundo en la oscura mina de oro para encontrar tu resplandor.

Lo que encuentres te maravillará.

 

Esto nos lleva al uso de las herramientas. Lo que sigue son los métodos originales que he desarrollado, inspirados por mi propio camino de sanación a lo largo de casi veinte años.

Llamo a estos métodos “Explora”, “Expande” y “Encuentra”.

 

Mi acercamiento a la sombra asume algunas cosas acerca de la realidad:

Todo lo que encuentras es un espejo de ti mismo.

En otras palabras, creamos nuestras realidades a cada momento, y lo que vemos, sentimos, y percibimos a nuestro alrededor es una proyección continua de nuestro paisaje interior, tanto consciente como inconsciente, pero principalmente inconsciente.

También asume que todo en el universo conspira por tu compleción.

Esto significa que las experiencias desafiantes son a menudo “llamadas de atención” acerca de la necesidad de integrar en tu psique consciente algo inconsciente.

De esto trata el trabajo con la sombra.

Usa estos métodos cuando sientas una emoción que parece superarte, cuando te des cuenta de que estás obsesionado o sientes repulsión por alguien o algo, o cuando quieras indagar en la causa raíz de un problema emocional, de comportamiento, de relaciones o incluso físico.

Una buena manera de practicar esto por ti mismo es grabarte leyendo lentamente las instrucciones, con muchas pausas intercaladas para que puedas relajarte en el proceso y ser guiado por tu propia voz, en lugar de tener que mirar el texto a cada segundo para leer los siguientes pasos.

Para una experiencia más profunda, usa estas herramientas en orden, de la manera en que llevan naturalmente una a la otra. O bien, puedes usar cada una por sí misma.

Sólo asegúrate que puedes disponer de un lugar privado y silencioso por al menos 20 minutos antes de adentrarte en el trabajo.

***

1) Explora

Cierra los ojos, y realiza algunas respiraciones profundas. Permite que cualquier cosa que estés explorando se manifieste vívidamente en tu imaginación.

Si es una persona, obsérvala frente a ti.

Si es una situación, participa en ella como si la estuvieras viviendo.

Mientras respiras, presta atención a tus emociones y al cuerpo. Hazte las siguientes preguntas con suavidad y permite las respuestas surjan de manera intuitiva:

  • ¿Qué sentimientos o sensaciones corporales surgen? Podría haber uno, o muchos. Nombra los que puedas.
  • ¿Estos sentimientos tienen color (es), textura (s), forma (s) o imagen (es)?
  • ¿Están estos sentimientos ubicados en tu cuerpo? ¿Si es así, dónde se concentran?

Tras completar esta exploración, tendrás una impronta de sensación. Seguiremos esta sensación al siguiente paso.

2) Expande

Visualiza la impronta de sensación intensificándola con la respiración, como si estuvieras soplando sobre brasas para añadir poder a la sensación.

Siente cómo se intensifica con cada respiración, y permítelo.

Percibe la resistencia en el cuerpo, y haz lo que puedas por suavizarla.

Aplica los pasos de “Explora” a cualquier resistencia a tu experiencia.

Visualiza las sensaciones tomando más espacio, expandiéndose más allá de tu cuerpo, llenando la habitación, la ciudad, y más allá, hasta que el final de la expansión resulte natural. Puedes incluso ver cómo llega al espacio.

3) Encuentra (Dialoga)

Imagínate a ti mismo como una reina o rey soberano, o tal vez como tu Ser Superior. Siéntete fuerte y en pie, sabiendo que nada puede herirte. Respira en esa fuerza.

Permite que la impronta de sensación de los pasos 1 y 2 se convierta en una figura o en una cara con la que puedas dialogar. Lo que sea que se muestre como primera impresión es perfecto.

Desde tu posición de soberanía, pide a la figura que exprese lo que sea que necesite decir. Por ejemplo “Puedes decir cualquier cosa que necesites decir ahora”.

Date cuenta de cómo la figura responde. Puede hablar, o comportarse de alguna manera.

Permítele hacer o ser cualquier cosa que muestre. Este es el paso más importante. Debes seguir permitiendo cualquier cosa que suceda, incluyendo la violencia.

Sabe que esto no puede dañar a nadie, lo cual te incluye. Debe expresarse en su completo e intenso potencial.

Ocurra lo que ocurra, di “¿Qué más?” de una forma muy neutral. ( Esto puede llevar un largo tiempo).

Dile, “Perteneces” o bien “Perteneces a este reino.” Presta atención a cómo responde. Dilo varias veces, hasta que parezca aceptarlo.

Desde la compasión, pregúntale “¿Qué necesitas de mí?”. Observa lo que dice o hace en respuesta a tu pregunta.

Desde tu posición de invencible soberanía, imagínate a ti mismo satisfaciendo sus necesidades cualesquiera que estas sean.

Continua hasta que el proceso se sienta concluido para ti.

***

Estas herramientas son una magia poderosa. Con la práctica, se convertirán en una segunda naturaleza a medida que te muevas a través de la vida siendo consciente de tus respuestas internas, y viéndolas como portales a la sanación más profunda que se pueda imaginar.

Cuanto más las practiques, más paz encontrarás en ti y en tu vida.

Aquello que solía amenazarte y molestarte, ya no tendrá el mismo impacto, porque has profundizado en las raíces de tus reacciones.

Y en la medida en que tus reacciones no te condicionen, serás libre de descubrir y acrecentar tu magia.

Empezarás a descubrir quien eres tú realmente, al margen de tu experiencia reactiva.

Es más, aquellos que aceptan sus sombras son las personas más seguras, auténticas y mágicas.

Todo el juicio y la violencia en el mundo provienen de la proyección inconsciente de material de la sombra sobre otros.

Cuanto más exploramos y aceptamos los aspectos rechazados de nosotros mismos, más descubrimos la verdadera paz y compasión.

Más que nada, nuestro mundo de hoy necesita personas que estén dispuestas a integrar sus sombras y desatar esta profunda magia en el planeta.

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Autoría:

Catherine Liggett

Catherine Liggett es Shadow Worker, canalizadora y guía. Ofrece sesiones privadas de trabajo con la sombra online y de forma presencial en el área de Seattle, y es maestra del curso online Shadow Work 101. Catherine realiza conferencias y talleres a nivel regional, y sostiene una práctica en constante desarrollo. Puedes conectar con ella y aprender más acerca del trabajo con la sombra a través de su web catherineliggett.com, su canal en YouTube, y su página en Facebook.